<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616</id><updated>2012-01-27T19:52:08.394-08:00</updated><category term='u'/><title type='text'>Consejero del lobo</title><subtitle type='html'>Reseñas, aporías, historias y escritos semejantes.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>222</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4297669027505824794</id><published>2012-01-25T20:37:00.000-08:00</published><updated>2012-01-25T20:37:34.932-08:00</updated><title type='text'>El placer anacrónico</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-TjHiM34ZGec/TyDYQbuEm2I/AAAAAAAAAh0/rXo6Tvbk8yw/s1600/iStock_book-with-mouse.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" gda="true" height="318px" src="http://4.bp.blogspot.com/-TjHiM34ZGec/TyDYQbuEm2I/AAAAAAAAAh0/rXo6Tvbk8yw/s320/iStock_book-with-mouse.jpg" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Los libros se han guardado por siglos en estanterías y bibliotecas con placer maniático. Dentro de poco, se conservarán por miles en dispositivos miscroscópicos y, por lo mismo, exigirán un nuevo tipo de devoción por parte del lector.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;¿Por qué seguir comprando libros, leerlos tumbados en un sofá y luego guardarlos en estantes si dentro de poco serán cosa del pasado, viejos objetos que los bibliómanos y bibliófilos conservarán como las joyas de la abuela? &lt;/div&gt;El lugar de los libros va siendo ocupado poco a poco —y de manera irreversible— por aparatos informáticos diminutos capaces de almacenar miles de ellos en apenas centímetros cuadrados, ¿entonces por qué insistir en conservarlos si ocupan tanto espacio? Supongo que se trata de un tema generacional.&lt;br /&gt;Los que guardamos libros a la antigua somos, como los lectores de mañana, hijos de las costumbres, el conocimiento y las circunstancias. En mi caso: es lo que aprendí de niño con mi familia, lo que experimenté cuando visitaba alguna biblioteca pública en mi época de colegial y lo que ciencia y la tecnología de los 70 indicaban a los dueños de estos objetos mágicos.&lt;br /&gt;Hay sin duda una especie de nostalgia que mueve a los cuarentones como yo a visitar regularmente librerías formales y de viejo para agenciarse de materiales de lectura. Soy un migrante como todos los de mi edad y aunque puedo leer diarios y revistas en la pantalla de una computadora, soy incapaz de meterle diente a un libro completo bajo el formato digital. Soy hijo de mi tiempo, no lo dudo. &lt;br /&gt;Las editoriales siguen produciendo libros físicos porque existe todavía un mercado para lectores anacrónicos o sobrevivientes como yo, porque los e-books son todavía relativamente caros y no han podido desarrollar una cultura del placer cibernético y porque aún restan muchos años para que abandonemos del todo las estanterías abarrotadas de textos impresos. Cuando ese día llegue, ¿a dónde irán a parar todos los shakesperares, borges, vallejos, garciamarques, vargasllosas, kunderas y pessoas que me han acompañado a lo largo de la vida? ¿Arderán a 451 grados Farenheit?&lt;br /&gt;Los que compramos y coleccionamos libros practicamos un ritual de adquisición y lectura. Primero vamos, previo ataque de ansiedad, en su busca. Cuando llegamos a las librerías, los tomamos con cariño, miramos las tapas, leemos los cintillos de promoción, luego la nota de la contratapa y en última instancia el precio. Ya a esta altura del ritual sabemos que serán nuestros, pero insistimos por puro hedonismo en comprobar con el asistente a asistenta del lugar si el precio es el que dice la etiqueta. Pagamos y salimos disparados a casa con la finalidad de disfrutar con más libertad su posesión.&lt;br /&gt;En casa arrancamos lentamente la envoltura de plástico, los volvemos a acariciar y los olemos. Sí, los olemos. Los libros huelen a tinta impresa, a goma, a artificio y, por supuesto, a conocimientos, a información. No podemos describir exactamente el olor, lo cierto es que huelen a una mezcla de todo y ese olor es como la justificación de una adicción. Tras el rastreo sensorial, viene quizás la parte más placentera: buscar el momento ideal para clavar los ojos en su primera página.&lt;br /&gt;He inaugurado primeras páginas de libros en camas, sofás, retretes, asientos de buses y aviones, salas de espera y cafeterías, y siempre con mucho respeto y reverencia. No suelo mientras leo subrayar o anotar sobre las páginas impresas, aunque lo he hecho algunas veces por necesidad y con buenos resultados. En general, prefiero tomar notas en libretas, pegarles papelitos adhesivos de colores a las páginas y cuidar de que los libros no se estropeen por ninguna de sus partes. Algunas veces, sí se trata de textos que me interesan en demasía, les coloco una cubierta de plástico y los limpio cuidadosamente. Se puede decir que cuido de ellos con devoción de fanático. A veces he pensado que el cariño que les prodigo con tanto esmero es mi manera de despedirme de ellos, de asirme a una materialidad que probablemente no exista cuando yo me haya muerto. &lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Mi hija Luciana tiene once meses de nacida. Es dueña de un par de libros ilustrados de El Quijote para niños, de esos que tienen las páginas de cartón grueso, grandes dibujos y casi nada de texto. Ella, por supuesto no lee, pero ha aprendido algo que su madre y yo le hemos enseñado inconscientemente: que los libros se guardan en los estantes. Cada vez que quiere jugar con ellos pide con gestos y sonidos que la acerquemos hasta el lugar donde los deja siempre. Es el mismo rincón donde reposan los libros de Octavio Paz, Tolstoi, Mann y Celine. ¿Cómo decirle que se trata de una costumbre extemporánea, de un ritual que ella cambiará dentro de poco por tecnologías que sus padres no alcanzarán a ver ni a experimentar? Por ahora, me consuela pensar que será una lectora del futuro.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;-------------&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Imagen: &lt;span style="-webkit-text-size-adjust: auto; -webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: #adadad; color: white; display: inline! important; float: none; font-family: verdana, arial, helvetica; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: 2; text-align: left; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: nowrap; widows: 2; word-spacing: 0px;"&gt;Mmpo.biz&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4297669027505824794?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4297669027505824794/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4297669027505824794&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4297669027505824794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4297669027505824794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2012/01/el-placer-anacronico.html' title='El placer anacrónico'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-TjHiM34ZGec/TyDYQbuEm2I/AAAAAAAAAh0/rXo6Tvbk8yw/s72-c/iStock_book-with-mouse.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-3143815055679266330</id><published>2011-12-30T14:11:00.000-08:00</published><updated>2011-12-30T14:15:53.827-08:00</updated><title type='text'>El Fausto enamorado</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-8bkdeVcR5w4/Tv4294Kz4sI/AAAAAAAAAes/aSObvIks1_4/s1600/OpheliaPessoa-2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="298px" rea="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-8bkdeVcR5w4/Tv4294Kz4sI/AAAAAAAAAes/aSObvIks1_4/s320/OpheliaPessoa-2.jpg" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;¿Puede el ansia de una obra creativa postergar la fuerza indomable del amor? La vida del célebre poeta portugués Fernando Pessoa se movió en estas arenas movedizas.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;Hay historias de amor que han marcado con fuego la vida de los escritores. Algunas les han servido como fuente de estímulo creativo y otras como causa de infelicidad. Por amor, Dante Alighieri escribió lo que escribió en honor a Beatriz. Por amor también, Sofía Behrs colaboró con la obra creativa de León Tolstoi y alumbró trece hijos. Por desamor, a su vez, Césare Pavese tomó la determinación de acabar con su vida y, por lo mismo, con su espléndido proyecto creativo.&lt;br /&gt;Pero hay historias donde el amor ni se crea ni se destruye, sino que se transforma en un mero instrumento para llegar a un objetivo superior. El caso más conocido es el de Franz Kafka, quien no dudó en confesar a Felice Bauer el papel secundario de la pasión amorosa en su plan creativo: «Mi vida consiste y ha consistido, en el fondo, desde siempre, en tentativas de escribir… Mi tenor de vida está organizado únicamente en función de la escritura y si experimenta cambios, los experimenta para que corresponda mejor, si es posible, al escritor, dado que el tiempo es breve, las fuerzas son exiguas, la oficina un espanto, la habitación muy ruidosa y es necesario apañárselas con artificios, cuando no resulta posible hacerlo con una vida recta».&lt;br /&gt;Algo parecido le escribió Fernando Pessoa a su única y conocida compañera, Ophélia Queiroz: «He llegado a una edad en que se está en plena posesión de facultades, en la que la inteligencia ha alcanzado su apogeo de fuerza y agilidad. Por ello, ha llegado el momento de poner en punto mi obra literaria, completando algunas cosas, reagrupando otras y escribiendo las que todavía no han sido escitas. Para realizar esta obra, necesito calma y cierto aislamiento […] Toda mi vida futura depende de que pueda hacerlo, y hacerlo enseguida […] Si me caso, será contigo, Queda por averiguar si el matrimonio, el hogar (se dé este nombre u otro), son cosas que me convienen, a mí, que consagro mi vida al pensamiento…».&lt;br /&gt;¿La literatura como un poder superior al amor? ¿Qué tiene la exaltación literaria que no tenga el impulso amoroso? Las respuestas quizás tengan que ver con la naturaleza de cada individuo, con su manera personal de encarar el mundo y con la consciencia que cada uno tiene de la misión para la que está en la tierra. En el caso de Fernando Pessoa, él era totalmente consciente de que había venido para servir a una causa suprema: la escritura. Y por esta razón, no dudó nunca en vivir como un anacoreta, privarse de los placeres mundanos y amar a cuentagotas. Pessoa amaba a Ophélia, pero más amaba a la verdad literaria. Las cartas que le dirigió desde 1920 a 1930 así lo acreditan. Ahora que han vuelto a ser reeditadas (&lt;em&gt;Cartas a Ophélia&lt;/em&gt;. Libros del zorro rojo, Barcelona, 2010) uno puede seguir paso a paso un proceso amoroso en el que, como dice Antonio Tabucci, encontramos a un Pessoa «obligado a canjear su frágil Margarita, inteligente y algo desorientada, por un Mefistófeles implacable y totalitario, agazapado en el Proyecto de una Obra…». No conozco el libro que reúne las cartas de ella a Fernando, donde supongo se confirma este punto de vista.&lt;br /&gt;«Pessoa escogió simplemente la literatura porque no podía escoger el amor», ha escrito Antonio Tabucci en el prólogo a las &lt;em&gt;Carta a Ophélia&lt;/em&gt;. Otros ―a partir de la incierta ambigüedad sexual del poeta y la declarada homosexualidad de uno de sus heterónimos más polémicos: Álvaro de Campos― han sacado la conclusión de que estuvo negado para el amor heterosexual. Si bien esta postura se basa en indicios, resulta muy apresurada. Por lo demás, que fuese o no heterosexual poco importa cuando lo más importante es su obra creativa, obra en la que Ophélia Queiroz resulta hasta cierto punto una «víctima canjeable».&lt;br /&gt;En las cartas llama mucho la atención la forma en que el poeta trata&amp;nbsp;a Ophélia. Unas veces con términos infantiles: «Bebé», «Bebecito», «Bebé-angelito», «Ninita», «Bebé-«Ninita». Otras voces con sustantivos ofensivos: «Víbora», «Avispa», «Fiera». Y otras con fórmulas solemnes: «Excelentísima Señora». Algunos exégetas han creído ver en esta curiosa manera de nombrarla un intento de desexualización de ambos. Lo cierto es que durante su relación amorosa Fernando Pessoa compuso, bajo el pellejo metafórico de Álvaro de Campos, un poema en el que realiza un ajuste de cuentas maravilloso con el romántico enamorado que llegó a ser: «Todas las cartas de amor/ son ridículas./ No serían cartas de amor si no fueran/ridículas./ En mis primeros tiempos escribí cartas de amor/ como las demás./ ridículas./ Y es que, en fin,/ sólo las criaturas que no han escrito jamás/ cartas de amor/ son las que son/ ridículas./ Quien volviera a aquel tiempo en que escribí/ sin darme cuenta,/ cartas de amor/ ridículas./ La verdad es que hoy/ mis recuerdos de aquellas cartas de amor/ son los que son/ ridículos./ (Todas las palabras esdrújulas,/ como los sentimientos esdrújulos,/ son naturalmente,/ ridículas».&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-3143815055679266330?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/3143815055679266330/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=3143815055679266330&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3143815055679266330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3143815055679266330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/12/el-fausto-enamorado.html' title='El Fausto enamorado'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-8bkdeVcR5w4/Tv4294Kz4sI/AAAAAAAAAes/aSObvIks1_4/s72-c/OpheliaPessoa-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-9092775366268741227</id><published>2011-12-20T10:22:00.000-08:00</published><updated>2011-12-20T10:29:29.969-08:00</updated><title type='text'>Parra y Tranströmer: dos utopías disímiles</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Nicanor Parra y Tomas Trnastromer. Dos poetas distintos, dos modos de ver la realidad, dos maneras de estar unidos solo por la edad, la fuerza vital y la persistencia creativa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Tengo en mi mesa de noche una pila de libros que esperan turno para ser leídos y, en algunos casos, releídos. Dos de ellos son de reciente adquisición: &lt;i&gt;Poemas y antipoemas&lt;/i&gt; de Nicanor Parra y dos antologías&amp;nbsp; de poemas de Tomas Tranströmer:&amp;nbsp; &lt;i&gt;Deshielo al mediodía&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;El cielo a medio hacer&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Ms1CYYRZ9uA/TvDSDQOwklI/AAAAAAAAAeY/0B1QyzziOXc/s1600/Parra.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;img border="0" height="214px" src="http://2.bp.blogspot.com/-Ms1CYYRZ9uA/TvDSDQOwklI/AAAAAAAAAeY/0B1QyzziOXc/s320/Parra.jpg" style="cursor: move;" width="320px" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-7X_eG1HdD9U/TvDSIsB7YXI/AAAAAAAAAeg/FcvxNabSgyw/s1600/transtromer_postcard.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;img border="0" height="179px" src="http://2.bp.blogspot.com/-7X_eG1HdD9U/TvDSIsB7YXI/AAAAAAAAAeg/FcvxNabSgyw/s320/transtromer_postcard.jpg" width="320px" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;En realidad, a Nicanor Parra ya lo había leído en mi época de estudiante universitario. Entonces el espíritu “anti” estaba tan arraigado en mí que los textos del chileno me cayeron como pedrada en ojo de tuerto. Con Tranströmer, en cambio, debo reconocer que partía de una ignorancia absoluta. ¿Cómo se me pudo podido escabullir un poeta tan importante para la literatura mundial?, me pregunto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Cuando el sueco fue anunciado como el nuevo Premio Nobel de Literatura busqué infructuosamente en bibliotecas públicas y privadas algún libro de su autoría. Con suerte, pude leer algunos textos suyos en &lt;i&gt;blogs&lt;/i&gt; y suplementos culturales de algunos diarios electrónicos. Lo poco a lo que tuve acceso me prefiguró el inmenso talento de este poeta. No había leído ni una sola línea de él y sentía remordimientos, por esta razón apenas pude adquirí las antologías mencionadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Algo parecido me sucedió hace poco con Parra. Enterado de que se había ganado el Premio Cervantes corrí a mi biblioteca en busca del librito editado por Cátedra para meterle el diente por segunda vez. Pero desistí y me entretuve navegando en las páginas oficiales y extraoficiales que abundan en la Internet. Mi objetivo era leerlo el fin de semana siguiente y preparar un artículo para el diario, pero el tiempo y las lecturas pendientes fueron postergando su lectura, igual que la de Tranströmer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Como soy un lector lleno de manías y obligaciones autoimpuestas, cada vez que tomaba uno de los libros pendientes de mi mesa de noche me acordaba la deuda que tenía con el Nobel y el Cervantes. Hasta que anoche no pude más e intenté saldar mi deuda. Lo primero que hice fue hojear los libros para obtener una visión general de la aventura que iba a acometer, luego me sumergí de golpe y a ciegas. Y aquí estoy todavía, envuelto en una piel transparente como neurona en mielina, atontado, fuera de órbita, colgado de las imágenes insólitas producidas por ambos poetas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;No hay poetas más disímiles que Parra y Tranströmer. Mientras que el primero afirma su presencia en cada uno de sus famosos antipoemas, el segundo quiere más bien desaparecer elegantemente, borrarse de la realidad poética para que sea ella misma la que organice su existencia. Parra poetiza desde la trasgresión; Tranströmer desde la seducción plástica. Parra busca el humor y la corrosión; Tranströmer la asociación de imágenes extrañas y provistas de contemplación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Uno y otro, sin embargo, estás unido por una postura irreductible frente a la realidad. El chileno no ha dejado de ser nunca el aguafiestas ideológico, el contestatario que “colgó” de un pu&lt;span lang="ES-PE"&gt;ente la silueta de&lt;/span&gt; los&lt;span lang="ES-PE"&gt; mandatarios chilenos desde de O' Higgins a Lagos, pasando por Pinochet. Su carácter fue siempre el de un alborotador. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Mientras que el sueco lucha para que su voz y su talento musical no se apaguen en la caja negra de la hemiplejía y el silencio. No lo hizo antes cuando fue acusado de escribir en contra del compromiso político, ni creo que lo hará ahora que acaba de cumplir 80 años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Leamos estas lecciones de poesía. Uno es irónico,&amp;nbsp; contestatario, irreverente: «El autor no responde de las molestias que puedan ocasionar sus escritos:&amp;nbsp;/ Aunque le pese/ El lector tendrá que darse siempre por satisfecho (…) Según los doctores de la ley este libro no debiera publicarse:&amp;nbsp;/ La palabra arcoíris no aparece en él en ninguna parte,&amp;nbsp;/ Menos aún la palabra dolor,&amp;nbsp;/ La palabra Torcuato. ¡Sillas y mesas sí que figuran a granel!, / ¡Ataúdes, útiles de escritorio!/ Lo que me llena de orgullo/ Porque, a mi modo de ver, este cielo se está cayendo a pedazos». El otro es plástico, casi imperceptible: «Uno ha visto tanto.&amp;nbsp;/ A uno la realidad lo ha consumido tanto:&amp;nbsp;/ pero al fin, ha llegado el verano:&amp;nbsp;// un gran aeropuerto— el controlador baja/ carga tras carga de gente/ congelada en el espacio.// La hierba y las flores: aquí aterrizamos. / La hierba tiene un jefe verde.&amp;nbsp;/ Yo me pongo a sus órdenes». &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La lectura no ha concluido todavía. Me aguardan el segundo tomo de Tranströmer y una relectura del breve libro de Parra. Por ahora, sin embargo, creo que tengo suficiente. La poesía, además de ser un profundo misterio, es siempre una experiencia reconfortante, sea que se viva desde la ironía o desde la seducción estética.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-9092775366268741227?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/9092775366268741227/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=9092775366268741227&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/9092775366268741227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/9092775366268741227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/12/parra-y-transtromer-dos-poetas-dos.html' title='Parra y Tranströmer: dos utopías disímiles'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Ms1CYYRZ9uA/TvDSDQOwklI/AAAAAAAAAeY/0B1QyzziOXc/s72-c/Parra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-2612989588419017391</id><published>2011-12-15T09:24:00.000-08:00</published><updated>2011-12-20T10:33:44.486-08:00</updated><title type='text'>Este oficio sí me gusta</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-1bE5bl6o0bY/TuotOz28YtI/AAAAAAAAAeQ/jXV9u2ekyGo/s1600/periodismo1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240px" oda="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-1bE5bl6o0bY/TuotOz28YtI/AAAAAAAAAeQ/jXV9u2ekyGo/s320/periodismo1.jpg" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;¿Pueden tres oficios en apariencia irreconciliables practicarse sin generar conflictos? Sí. «Tridisociación» se llama el fenómeno y tiene como ingrediente principal a la pasión. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace muchos años yo enfrenté mi primera crisis vocacional: no sabía si estudiar Literatura, Periodismo o Derecho. En esto, creo me parecía a la mayoría de chicos que egresan de los colegios y no saben a ciencia cierta qué profesión elegir para ganarse la vida.&lt;br /&gt;Años más tarde, volvía sufrir otra crisis: quería abandonar mis estudios de Derecho por la Literatura, pero mi intención no prosperó por cobardía, malos consejos y desidia generalizada. Terminé con el título de abogado y con un profundo rencor conmigo mismo debido a mi falta de firmeza.&lt;br /&gt;Pero mientras yo era incapaz de decidir qué era lo más conveniente para mi futuro, empecé a escribir una columna semanal en el diario&lt;i&gt; La Industria &lt;/i&gt;con otro amigo. La columna se llamaba &lt;em&gt;Consejero del lobo&lt;/em&gt; y era un cajón de sastre en el que publicábamos reseñas de libros, comentarios de películas y chismes literarios. &lt;br /&gt;Éramos muy jóvenes, quizás por esta razón algunos periodistas viejos de este medio nos odiaban. No podían permitir, entre otras cosas, que dos mocosos fueran tan pretenciosos con un oficio que ellos consideraban exclusivamente suyo. Para aburrirnos, publicaban nuestra página plagada de errores o extraviaban a propósito nuestros manuscritos.&lt;br /&gt;Así pasaron los años y yo escribía todas las semanas como un poseído. Un día tomé conciencia de lo que hacía y supe que el bicho del periodismo me había ganado; mejor dicho, este se había somatizado en mí de tal modo que era algo más que un oficio alimentista. En realidad, yo no sabía todavía que había resuelto mi crisis vocacional.&lt;br /&gt;Apenas obtuve mi título de abogado, cogí todos mis libros de Derecho, los metí en una caja y se los regalé a mis mejores amigos de entonces. Con esto, lo que hacía era declarar la muerte simbólica de esta profesión en mi vida. Solo restaba resolver el conflicto Literatura-Periodismo. Pero esto me resultó relativamente fácil con los años y con la práctica. Comprendí que el segundo no es sino un género de la primera, solo que sus materiales de trabajo guardan una relación muy estrecha con la realidad. &lt;br /&gt;Como quien no quiere la cosa, como jugando, yo había llegado al Periodismo y ya no quería marcharme. Mientras tanto, empecé a escribir la página del suplemento dominical solo, leí mucho sobre el oficio, aprendí de los maestros, sobre todo de los gurúes del periodismo narrativo y el periodismo de opinión. Cuento esto, no porque me considere un periodista destacado ni mucho menos, sino porque creo que mi experiencia se debe parecer a muchas de las experiencias de los jóvenes y alguna lección se puede sacar de la misma.&lt;br /&gt;Tuve también un paso fugaz por la televisión (como reportero), la radio (como conductor de un programa cultural), &lt;em&gt;El Peruano&lt;/em&gt; (como asistente de edición) y &lt;em&gt;La República&lt;/em&gt; (como coordinador), además de una pasantía por cuarenta días en el diario &lt;em&gt;El País&lt;/em&gt; de Madrid. Pero ha sido en mi relación &lt;em&gt;La Industria&lt;/em&gt; donde he descubierto mi auténtica pasión por el periodismo. Desde entonces, he escrito cientos de textos, varios de los cuales forman parte de algunos de mis libros. &lt;br /&gt;Es verdad que no hay manual o decálogo para ser buen periodista, sin embargo, según M.A. Bastenier, se necesitan cuando menos algunas condiciones para que el oficio llegue a ser una profesión (reverenciar el lenguaje, automatizar el rigor informativo, servir a la verdad, por ejemplo). Aunque es casi un consenso que el periodismo no se estudia sino se aprende y que se trata de un oficio más que una profesión, siempre es fundamental aprender de las lecciones de los maestros&lt;br /&gt;Con el paso de los años, un nuevo quehacer comenzó a interferir en mi vida: la docencia. En cierta forma necesitaba extender mi labor como lector y escritor. Sentía que algo me faltaba, que mi vida estaba incompleta y que no bastaba con escribir y publicar en un diario. Alguien debía ser el receptor de lo que estaba aprendiendo. Por esta razón, decidí enseñar y trasmitir a los jóvenes lo mucho o poco que había aprendido. Mi vida se debate ahora en una especie de “tridisociación”: la literatura, el periodismo y la docencia universitaria, actividades más bien complementarias en lugar de excluyentes como piensan algunos.&lt;br /&gt;Los años que practico y enseño periodismo me han enseñado varia cosas. Las más importantes: que el periodismo es un oficio maravilloso (muchas veces ingrato) y que se puede vivir de este aunque la sociedad lo vea como una actividad devaluada (pero necesaria). Al comienzo, hacerte un lugar es muy difícil y uno lucha para sobrevivir. Pero estoy seguro que si un periodista es bueno, talentoso, se mantiene dentro de los cauces de lo ético y lucha por lo que ama, las recompensas materiales llegan, no importa si a veces con alguna tardanza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-2612989588419017391?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/2612989588419017391/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=2612989588419017391&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2612989588419017391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2612989588419017391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/12/este-oficio-si-me-gusta.html' title='Este oficio sí me gusta'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-1bE5bl6o0bY/TuotOz28YtI/AAAAAAAAAeQ/jXV9u2ekyGo/s72-c/periodismo1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-2936963209146077546</id><published>2011-12-05T05:56:00.000-08:00</published><updated>2011-12-15T09:26:37.088-08:00</updated><title type='text'>Leer para entender el mundo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-RUlWMsk4NaQ/TtzMfhgSkEI/AAAAAAAAAeI/ePiYnzCcb7Y/s1600/libro38.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;img border="0" dda="true" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-RUlWMsk4NaQ/TtzMfhgSkEI/AAAAAAAAAeI/ePiYnzCcb7Y/s320/libro38.jpg" width="217" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-RUlWMsk4NaQ/TtzMfhgSkEI/AAAAAAAAAeI/ePiYnzCcb7Y/s1600/libro38.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language: ES;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: large;"&gt;Un estupendo libro de Miguel Ángel Huamán destaca la utilidad de la literatura para alfabetizar y, sobre todo, para desarrollar sociedades más tolerantes y&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;democráticas.&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language: ES;"&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;La virtud de un texto de divulgación es que coloca al alcance de las mayorías teorías y conceptos producidos por especialistas gracias a su lenguaje claro y didáctico. Así tenemos libros de divulgación en materia de ciencias experimentales y humanistas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Si no existieran este tipo de obras, llevaría años lograr una actualización efectiva de los conocimientos. De acuerdo a esto, podría suponerse que sus autores no pasarían de ser meros gestores de información, pero en realidad se trata de productores de conocimiento en vista de que, además de organizarlo, lo vinculan con la práctica cotidiana.&lt;/div&gt;Miguel Ángel Huamán es un docente de la Universidad Mayor de San Marcos especialista en teoría literaria y análisis de textos a quien le preocupa desde hace tiempo la deshumanización de la formación educativa y la galopante desvalorización de la alfabetización lectora en colegios y universidades del Perú. Justamente uno de sus aportes es aproximar lo más moderno del pensamiento en lengua y literatura a la práctica docente.&lt;br /&gt;Su libro &lt;em&gt;Palabras no cautivas. Ensayos sobre educación y literatura&lt;/em&gt; resulta un manual sobre los rumbos que ha tomado la enseñanza en este terreno, así como un compendio sobre lo que se debe hacer con la finalidad de acabar con prejuicios, mitos, pesimismos y falsas profecías en pedagogía literaria. El eje de su trabajo es que la competencia comunicativa no solo sirve para adquirir destrezas como leer, escribir y hablar, sino fundamentalmente para poner en práctica la capacidad creativa del lenguaje. Huamán se apoya en un comentario clave del novelista Juan José Millás: «…no se escribe para ser escritor, ni se lee para ser lector. Se escribe y se lee para comprender el mundo. Nadie, pues, debería salir a la vida sin haber adquirido esta habilidad básica». &lt;br /&gt;A propósito de lectura, el autor cita a Simone, para quien no hay por qué alarmarse demasiado con el hipertexto, ya que las nuevas tecnologías no van a remplazar al libro. Se trata de un cambio de proceso: de la lectura lineal a la lectura simultánea (dos formas de inteligencia y de adquisición de conocimiento). Y nada más. El problema sería vivir en analfabetismo.&lt;br /&gt;¿Cómo lograr que un alumno lea si el propio docente es absolutamente ajeno al hábito de la lectura? Su propuesta es la lectura como formación y la formación como lectura; propuesta en la que lo más importante no es el texto sino la relación con el texto, si afectiva mejor. Hasta ahora, la distancia entre la lectura y el texto tradicional (libro u objetos semejantes) ha generado lo que se denomina analfabetismo funcional. Los especialistas hablan también de un analfabetismo audiovisual, que a diferencia del primero es invisible, y consiste en la simple recepción de estímulos (auditivos e icónicos) que el usuario (¿homo videns?) nunca llega a entender del todo.&lt;br /&gt;Pero el autor no se queda en el plano de la simple declaración y repetición de conocimientos, sino que propone lineamientos generales para realizar una propuesta transformadora. No obstante, es en el plano del debate de ideas donde su contribución es evidente. En realidad, su libro descubre que por cerca de dos siglos el sistema educativo peruano ha estado regido por una serie de metodologías y estrategias erradas cuya denominador común ha sido carecer del más mínimo sustento científico y real.&lt;br /&gt;Lo primero que cuestiona Miguel Ángel Huamán es la falta de claridad por parte de los docentes acerca del concepto literatura. El que estos manejan es a todas luces obsoleto y reiterativo. Aclara que la concepción comunicacional (la que define lo literario como un uso del lenguaje) es lo más reciente y adecuado para la realidad educativa de nuestro país. Advierte que los modelos tradicional e instrumental lejos de haber desaparecido más bien gobiernan los procesos de enseñanza-aprendizaje.&lt;br /&gt;Luego distingue dos modos de acercamiento al fenómeno literario: el saber técnico (sentir) y el saber científico (entender). De paso, critica duramente a quienes ocultan su pobreza intelectual con el argumento de que vivimos un cambio de paradigma educacional con la incorporación de nuevos métodos y actividades de aprendizaje. A estos falsos profetas los manda a aprender de la teoría deconstructiva, uno de cuyos indudables aportes es considerar a la educación como un terreno propicio para la indagación crítica, la concepción no lineal de la enseñanza y la humildad fundamental para que ocurra un diálogo fructífero entre profesor y alumno.&lt;br /&gt;¿Por qué y para qué enseñar literatura? se pregunta Huamán. La respuesta a esta pregunta es sin duda el mejor argumento para rebatir la idea de los tecnócratas que viven convencidos de que la cultura no es tangible y, por lo mismo, no es factor de desarrollo: Se estudia literatura, entre otras cosas, porque lo estético-literario es un espacio democrático en el que nadie puede obligar a un lector a que le agrade un poema, un cuento o una novela en particular. El resultado del gusto — dice el autor de &lt;em&gt;Palabras no cautivas. Ensayos sobre educación y literatura —&lt;/em&gt; no es determinista sino probabilístico. Si se aplicara esta perspectiva en el campo socio-cultural sin duda tendríamos un mundo menos individualista, sin autoritarismo ni dueños de la verdad; un mundo, en fin, donde se respetarían las diferencias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-RUlWMsk4NaQ/TtzMfhgSkEI/AAAAAAAAAeI/ePiYnzCcb7Y/s1600/libro38.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-2936963209146077546?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/2936963209146077546/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=2936963209146077546&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2936963209146077546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2936963209146077546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/12/leer-para-entender-el-mundo.html' title='Leer para entender el mundo'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-RUlWMsk4NaQ/TtzMfhgSkEI/AAAAAAAAAeI/ePiYnzCcb7Y/s72-c/libro38.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-6122573374776893350</id><published>2011-11-24T07:05:00.000-08:00</published><updated>2011-12-15T11:36:30.344-08:00</updated><title type='text'>Ciencia y literatura: tan cerca, tan lejos</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-CdT1mIWiqhg/Ts5ck1fsFxI/AAAAAAAAAeA/8tOsunJd5_k/s1600/21.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hda="true" height="213px" src="http://3.bp.blogspot.com/-CdT1mIWiqhg/Ts5ck1fsFxI/AAAAAAAAAeA/8tOsunJd5_k/s320/21.jpg" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;&lt;span style="color: #073763; font-size: large;"&gt;La ciencia y la literatura guardan relaciones de consanguinidad más próximas de lo que parece. Se puede incluso decir que ambas llevan la marca indeleble de la imaginación en su ADN.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #666666;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #666666;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;Uno de los misterios más grandes de la humanidad es averiguar cuándo y cómo se originó el universo. Por miles de años, las inteligencias más poderosas se han dedicado a esta tarea con resultados sorprendentes, muchos de los cuales parecen obra de la imaginación.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Parecen, digo, porque en realidad son producto de técnicas y procedimientos científicos realizados con estricto rigor. En el caso de la literatura, se atribuye a la fantasía ser la única autoría de escenarios utópicos y distópicos; sin embargo, el tiempo se ha encargado de demostrar que muchas de las fantasías salidas de la mente de poetas, cuentistas y narradores tienen asidero en el conocimiento científico; es decir que no son obras puramente mentales.&lt;br /&gt;Es tal vez el sistema educativo el causante desde hace muchos años de un profundo malentendido: que ciencia y literatura son irreconciliables, o que la única forma de conocimiento es la razón y, por tanto, la intuición, las “corazonadas”, los “presentimientos” y las visiones literarias (también lamados comunicacion emocional, inteligencia afectiva o intución trascendente) no tienen cabida en un universo dominado por la precisión científica y la experimentación . En realidad, no es que sean iguales. Es indudable que la ciencia tiene mejores y más completas armas para llegar a la verdad, pero no se puede negar que para lograrlo muchas veces tiene que echar mano de un recurso casi exclusivo de la literatura: la imaginación.&lt;br /&gt;Hace unos meses leí un libro fascinante (&lt;em&gt;El desafío del universo&lt;/em&gt; de Telmo Fernández y Benjamín Montesinos) que cuenta cómo desde la época de las civilizaciones más antiguas se planteó este desafío y cómo es que las respuestas fueron variando de acuerdo a las creencias religiosas y los avatares de la Ciencia. Muchas de estas revelaciones se dieron en condiciones muy precarias y cuando no se contaba con la tecnología adecuada para escudriñar lo que ocurría a distancias muy lejanas de la Tierra. Por ejemplo, Aristarco de Samos había propuesto algo parecido al sistema heliocéntrico 2 mil años antes de que lo hiciera Copérnico.&lt;br /&gt;Es&amp;nbsp;paradódico que&amp;nbsp;el tiempo que han permanecido vigentes las «verdades» científicas y los cambios que han experimentado los conocimientos acumulados a lo largo de la historia. Desde la etapa de los observatorios y calendarios primitivos hasta la era de los telescopios infrarrojos, el saber se ha ido comprimiendo de tal modo que en los últimos tres decenios se habla de una aceleración del desarrollo humano. Si antes la información se duplicaba cada 20 años, ahora lo hace cada 4 o 5. Algunos científicos creen que, debido al ritmo en que corren la ciencia y la tecnología, pronto el ritmo de producción del saber será mucho menor.&lt;br /&gt;La información sobre origen del universo empieza con los mitos relacionados con la procedencia divina de los astros y llega hasta explicaciones complejas sobre la constante de radiación, los agujeros negros, la materia y la energía oscura, el &lt;em&gt;Big Bang&lt;/em&gt;, el &lt;em&gt;Big Crunch&lt;/em&gt; y otras explicaciones realmente sorprendentes. Según mi modo de ver, en todos estos casos y en todos los momentos de la historia, los científicos han seguido un camino parecido al de los poetas y narradores: de la imaginación a la realidad.&lt;br /&gt;Aristarco sostuvo que la tierra giraba alrededor del sol cuando Galileo no había inventado el telescopio. Eratóstenes calculó la distancia a la luna con pasmosa precisión cuando la geometría y la física eran incipientes. Copérnico propuso su teoría heliocéntrica cuando Newton aún no había descubierto la Ley de la Gravedad Universal. Albert Einstein afirmó que el tiempo y el espacio no son absolutos antes de que se comprobara mediante los telescopios infrarrojos que la luz de las supernovas llegan a la tierra cuando estas ya han muerto hace varios millones de años.&lt;br /&gt;En el caso de los poetas y narradores el camino es más o menos parecido: Dante Alighieri propuso una hipótesis cristiana sobre los castigos a los que practican el mal antes de que las ciencias naturales nos advirtieran sobre la destrucción del medio ambiente; Julio Verne imaginó una nave con que se podía llegar a la Luna (&lt;em&gt;De la tierra a la luna&lt;/em&gt;) mucho antes de que se tuviera la certeza de que un cohete podía atravesar con la fuerza y el combustible suficientes el límite de la gravedad terrestre; George Orwell escribió una novela (&lt;em&gt;1984&lt;/em&gt;) sobre el control de las sociedades antes de que Internet se convirtiera en una forma eficaz de mantener la atención de los seres humanos.&lt;br /&gt;En el caso del llamado género de ciencia ficción, la intersección entre ciencia y literatura ocurre de modo armónico. Hay casos incluso en que esta armonía es el objeto mismo de la historia y ambas comparten procedimientos para llegar a la verdad o evitar catástrofes humanas. Además de los libros de los autores ya citados, pienso en &lt;em&gt;La máquina del tiempo&lt;/em&gt; de H. Wells, &lt;em&gt;El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde &lt;/em&gt;de R. L. Stevenson, Un mundo feliz de Aldous Huxley y los libros de divulgación científica escritos por Isacc Asimov. Hay autores como Alberto G. Rojo que han documentado las visiones de Edgard Allan Poe respecto a la luz del universo que todavía no llega a la tierra (&lt;em&gt;Eureka: un Poema en Prosa&lt;/em&gt;, 1848) la bifurcación del tiempo y la hipótesis de los mundos cuánticos en un cuento de Jorge Luis Borges (&lt;em&gt;El jardín de los senderos que se bifurcan&lt;/em&gt;) y el viaje a través del tiempo en la novela de &lt;em&gt;Contact&lt;/em&gt; de Carl Sagan (1986). Existen, por supuesto más casos en los que es posible rastrear muchos hechos que luego han sido consagrados por la ciencia como verdades. En todo caso, ¿llegaría el día en qué se pueda imaginar el conocimiento científico o experimentar en un laboratorio las realidades literarias?&lt;br /&gt;Se presume que para la invención de sus realidades, poetas y escritores deben tener la cabeza muy lejos de sus pies, y que para crear sus sofisticados principios y leyes universales los científicos deben afirmar muy bien sus pies sobre la tierra. En realidad no es tan cierto. Para llegar a imaginar el mundo de &lt;em&gt;1984&lt;/em&gt;, George Orwell tuvo que conocer muy bien la realidad científica y social de su tiempo; mientras que para admitir la posibilidad de viajar al futuro los científicos de hoy han tenido que apelar a la fuerza extraordinaria de su creatividad para proponer la tesis de los «gusanos del tiempo». La ciencia y la literatura se parecen más de lo que presumimos. Es increíble que ciencia y literatura estén tan cerca y, al mismo tiempo, tan lejos por los caprichos de los dogmáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: red;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-6122573374776893350?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/6122573374776893350/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=6122573374776893350&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6122573374776893350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6122573374776893350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/11/ciencia-y-literatura-tan-cerca-tan.html' title='Ciencia y literatura: tan cerca, tan lejos'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-CdT1mIWiqhg/Ts5ck1fsFxI/AAAAAAAAAeA/8tOsunJd5_k/s72-c/21.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4634014971406860008</id><published>2011-11-23T08:03:00.000-08:00</published><updated>2011-11-23T08:03:58.404-08:00</updated><title type='text'>El lugar de la literatura en el mundo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-eKqMJ6UQZ2I/Ts0ZPM7hZrI/AAAAAAAAAd4/-Euia5bEeI4/s1600/A-qualidade-da-literatura-atual1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hda="true" height="212" src="http://1.bp.blogspot.com/-eKqMJ6UQZ2I/Ts0ZPM7hZrI/AAAAAAAAAd4/-Euia5bEeI4/s320/A-qualidade-da-literatura-atual1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En un mundo que ha perdido sentido, los libros más vendidos compiten con los libros más influyentes: esos que los lectores miran a veces con desdén.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es el lugar del escritor en el mundo?, se pregunta Abelardo Castillo en su magnífico libro &lt;em&gt;Ser escritor.&lt;/em&gt; Y luego responde: «Un hombre que establece su lugar en la utopía». La respuesta no es, desde luego, alentadora, aunque sí realista.&lt;br /&gt;Cuando dice que el escritor busca su lugar en la utopía, lo que está diciendo es que este se ha quedado prácticamente sin piso en un mundo pragmático y estimulado por el consumo. Por esta razón, su labor se ha convertido en una aspiración, en un ideal, en una búsqueda del absoluto: que la literatura es fundamental para enriquecer el espíritu humano.&lt;br /&gt;En términos prácticos, efectivamente la literatura no sirve para cambiar o mejorar el mundo. José Saramago lo dijo de manera más directa: «Si bien es cierto que la literatura no ha servido para cambiar el curso de nuestra historia, y en ese sentido no abrigo ninguna esperanza con respecto a ella, a mí sí me ha servido para querer más a mis perros, para ser mejor vecino, para cuidar las matas, para no arrojar basura a la calle, para querer más a mi mujer y a mis amigos, para ser menos cruel y envidioso, para comprender mejor esa cosa tan rara que somos los humanos».&lt;br /&gt;La causa por la que la literatura ha perdido importancia social es la misma que explica por qué se ha entronizado la banalidad en el quehacer humano: la falta de sentido. Falta de sentido quiere decir que las ideologías, las religiones, las ciencias y las artes en general son incapaces de dar respuestas convincentes a las mayorías, las cuales buscan a qué asirse cada vez que el mundo parece ir a la deriva.&lt;br /&gt;El resultado de esta pérdida de sentido ha traído consigo la ausencia de ideales por los cuales dar la vida, el fracaso de las ideologías que buscan un mundo más justo y la desvalorización de las utopías como impulsoras del cambio. En este mismo torrente se ha visto arrastrada la literatura, que ha trocado su antigua ambición de enriquecer a los lectores por una más simple y rentable: entretenerlos, nada más que entretenerlos.&lt;br /&gt;La desubicación de la literatura en la sociedad actual ha propiciado la intromisión del mercado en el gusto de los lectores con consecuencias catastróficas: encumbramiento de un tipo de libro cuyo mayor virtud es ser superficial; elaboración de listas periódicas con los libros más vendidos de la semana, el mes o el año; pauperización creciente de un lector desconcertado que cede rápidamente a la persuasión de la publicidad.&lt;br /&gt;Aldous Huxley escribió que hay libros que venden millones de copias y son incapaces de llegar al corazón de los lectores; y otros que siendo impopulares (desconocidos) tiene la virtud de influir sobre la mente y los sentimientos de ellos, al extremo de modificar el rumbo de su existencia. &lt;br /&gt;Un ejemplo de lo primero sería &lt;em&gt;El alquimista&lt;/em&gt; de Paulo Coelho. «¿Y por qué, siendo un escritor tan rudimentario en el uso del lenguaje, tan pobre en el pensamiento y tan elemental en sus recursos estilísticos, consigue tocar la sensibilidad de tanta gente?», se pregunta Héctor Abad Faciolince en su ensayo &lt;em&gt;Por qué es tan malo Paulo Coelho&lt;/em&gt;. Según este escritor, él éxito del ‘místico’ brasileño se debe a varios factores: la incultura y mal gusto de las masas, la utilización del disfraz del misterio y asombro por puras tonterías, la hábil explotación de la debilidad del hombre por los conocimientos sobrenaturales, el desarrollo elemental de la trama como si se tratase de un cuento infantil y el uso de la cursilería.&lt;br /&gt;Un ejemplo del segundo grupo sería &lt;em&gt;El libro del desasosiego&lt;/em&gt; de Fernando Pessoa, a todas luces impopular y que requiere de un lector más preparado y dispuesto a sumergirse en las aguas tenebrosas del pensamiento y las emociones. Este libro no aparece ni aparecerá jamás en el ranking de los más vendidos. Y, no obstante, ha sido capaz de influir positivamente en los pocos miles de lectores que acceden a la lectura de sus páginas. No es lo mismo entonces leer un libro de Pessoa que uno de Paulo Coelho, como se los repito incesantemente a mis alumnos.&lt;br /&gt;Pero, cuidado. Las ventas exitosas no quieren decir necesariamente que un libro sea malo, puesto que algunos lo son y no venden nada. Por otro lado, hay unos pocos que son extraordinarios y venden como pan caliente: &lt;em&gt;Cien años de soledad&lt;/em&gt; de Gabriel García o los tres tomos de la saga &lt;em&gt;Millenium&lt;/em&gt; de Stieg Larsson. Pero aquí ya estamos hablando de la excepción que confirma a la regla, y, por lo tanto, de aquello que se llama con propiedad literatura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4634014971406860008?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4634014971406860008/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4634014971406860008&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4634014971406860008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4634014971406860008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/11/el-lugar-de-la-literatura-en-el-mundo.html' title='El lugar de la literatura en el mundo'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-eKqMJ6UQZ2I/Ts0ZPM7hZrI/AAAAAAAAAd4/-Euia5bEeI4/s72-c/A-qualidade-da-literatura-atual1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8632535110629099236</id><published>2011-10-31T13:52:00.000-07:00</published><updated>2011-12-20T10:37:37.383-08:00</updated><title type='text'>Hildebrandt y las "vísceras humeantes"</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-5vWy6_vt8fw/Tq8KV1q-adI/AAAAAAAAAdw/8tLaDmYlyF0/s1600/una-piedra-en-el-zapato.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" ida="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-5vWy6_vt8fw/Tq8KV1q-adI/AAAAAAAAAdw/8tLaDmYlyF0/s320/una-piedra-en-el-zapato.jpg" width="231" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Un libro del periodista César Hildebrandt recoge sus mejores columnas escritas desde la ira, la pasión y esa forma elegante de cultivar la estética: el escepticismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;César Hildebrandt es para los lectores lo que Marco Aurelio Denegri es para los televidentes: una rareza. Y lo es por su defensa cerrada de la honestidad, el manejo de la lengua con que escribe, el pesimismo con que ejerce el deber de la inteligencia y el enojo con que se enfrenta a los representantes de la corrupción.&lt;br /&gt;De Hildebrandt conocemos en realidad poco acerca de su pasión por el periodismo escrito y muy poco de su aptitud literaria. Su libro de entrevistas &lt;em&gt;Cambio de palabras&lt;/em&gt; es un producto de culto que todos citan (y compran), pero casi nadie lee de verdad. Su novela &lt;i&gt;Memoria del abismo&lt;/i&gt; ha corrido una suerte peor: ha sido enterrada por la crítica oficial. Esto debido tal vez a las enemistades que se ha ganado por su labor como «sabueso tenaz »(Vargas Llosa).&lt;br /&gt;Su renombre viene de una antigua relación con la televisión, donde se movió siempre con la precisión de un francotirador y la precariedad de un equilibrista. Es allí donde ganó fama de enemigo del poder y aguafiestas de ladrones. Sin embargo, en el plano del periodismo escrito ha sido tan brillante como en la televisión. Son obras suyas, por ejemplo, el diario &lt;em&gt;Liberación &lt;/em&gt;y el semanario &lt;em&gt;Hildebrandt en sus trece&lt;/em&gt;. El primero —con grandes limitaciones materiales— le hizo frente al régimen fujimorista; y el segundo —que se publica sin anuncios publicitarios— debe ser uno de los referentes más importantes de la cultura política y social de estos tiempos.&lt;br /&gt;Hildebrandt, como dijimos, tiene predilección por el periodismo escrito y dentro de este por el periodismo de opinión. Se trata de una inclinación hasta cierto punto anacrónica, puesto que en un país, en una sociedad, en un mundo donde unos cuantos leen, escribir para un diario puede ser una forma de ejercer la soledad intelectual y una modo de hablarle a las piedras. No obstante, allí está, escribiendo una columna semanal con plena convicción.&lt;br /&gt;Uno de los rasgos característicos de este periodista es que escribe desde la exaltación, la rabia («las vísceras humeantes»), la vanidad, la irreverencia y el escepticismo («una estética de la vida»). Su reciente libro &lt;em&gt;Una piedra en el zapato&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Columnas de opinión, 2066-2011) &lt;/em&gt;es un tributo a estas formas libres de encarar la profesión periodística. «Escribir como errar, como aproximación trémula, como ira convertida en dardo, como diagnóstico pretencioso. Escribir desde el vaticano de nuestra vanidad y condenar al infierno a nuestros adversarios, que son los que no piensan como uno y que nos agreden con su diversidad», escribe en la Introducción.&lt;br /&gt;Supongo que al autor y los editores no les ha sido fácil elegir las columnas de opinión que integran el libro por dos razones: el periodismo dura la eternidad de 24 horas y los lectores de sus columnas tienen que ser necesariamente lectores cultos, informados y respetuosos del idioma (o al menos eso es lo que imaginamos). Es probable que los seguidores de Hildebrandt seamos tan escépticos y extemporáneos como él. Me refiero a la vocación por el periodismo escrito.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Una piedra en el zapato&lt;/em&gt; recoge las columnas que escribió en el diario &lt;em&gt;La Primera&lt;/em&gt; y el semanario &lt;em&gt;Hildebrandt en sus trece&lt;/em&gt; entre julio del 2006 y agosto del 2011. Las que van a resistir mejor el tiempo son sin duda las que están cargadas por su visión anarquista de la política y su reclamo visceral a favor de la cultura y el placer. Todas tienen un enemigo en común que les respira en la nuca: el tiempo. He ahí la paradoja: se trata de columnas sacadas del contexto del presente con la pretensión de que se desvíen, aunque sea por un breve instante, del destino doloroso que aguarda a los textos periodísticos un día después de publicadas: el olvido. Sin embargo, hay algunas que difícilmente un lector podrá olvidar. Cito el título de un puñado de ellas: &lt;em&gt;Elogio del fracaso, Librerías vacías, Economías de mercado, Si yo creyera en Dios, Se vende casa, Apología del individuo, Jesucristo fue caviar, Alabanza del libro, Vallejo en la calle, Marco Aurelio, Torero o matarife, Prensa corsaria.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Hildebrandt pertenece a esa extraña estirpe de columnistas como Marco Aurelio Denegri, Víctor Hurtado, Francisco Umbral, César Lévano y Manuel D´Ornellas, quienes aunque ideológicamente distantes tienen en común algo que los aproxima: el culto por la corrección idiomática o, como dice Hildebrandt, saberse escribas de la lengua. En este sentido, las columnas de &lt;i&gt;Una piedra en el zapato&lt;/i&gt; están endemoniadamente bien escritas y, por lo mismo, es un verdadero placer leerlas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8632535110629099236?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8632535110629099236/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8632535110629099236&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8632535110629099236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8632535110629099236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/10/un-libro-del-periodista-cesar.html' title='Hildebrandt y las &quot;vísceras humeantes&quot;'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-5vWy6_vt8fw/Tq8KV1q-adI/AAAAAAAAAdw/8tLaDmYlyF0/s72-c/una-piedra-en-el-zapato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-2612284781296847772</id><published>2011-10-25T17:06:00.000-07:00</published><updated>2011-10-25T17:06:07.172-07:00</updated><title type='text'>Los 'indignados' y los libros de historia</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-051nf5kH0K8/TqdOsYZYBlI/AAAAAAAAAdo/ztwXvIY0ROs/s1600/Indignados.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="176" ida="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-051nf5kH0K8/TqdOsYZYBlI/AAAAAAAAAdo/ztwXvIY0ROs/s320/Indignados.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Los abuelos fueron los de Mayo del 68, los padres los alter-mundialistas. Sus nietos e hijos —los indignados— no hacen la revolución con las armas: ocupan Wall Street y piden a gritos democracia ya.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un indignado vendría a ser por extensión alguien ganado por el enojo, la ira y el enfado vehemente contra una persona o contra sus actos. Y, claro, viejos y jóvenes muchas partes del mundo, de preferencia estos últimos, están indignados con toda razón contra políticos, banqueros y todos aquellos que han arruinado la vida de la humanidad en estos últimos cien años.&lt;br /&gt;Hace algún tiempo, cuando Argentina estaba en la época del “corralito” y mudaba de presidentes según el humor de los ciudadanos, el anhelo común de los indignados era «Que se vayan todos», frase que expresaba por un lado un sentimiento de revancha y, por otro, el descrédito absoluto en el que habían caído los políticos profesionales de ese país.&lt;br /&gt;No sé si existe alguna relación entre el periodo de incredulidad que comienza entre fines de los años 80 y comienzos del siglo XXI —que algunos llaman del «escepticismo generalizado» o «ausencia de utopías»— y la cadena de indignación que como reguero de pólvora continúa por calles y plazas de muchas ciudades del Europa, EE. UU y América Latina desde el 18 de enero del 2011, día en que cayó el gobierno de Túnez como consecuencia de una asonada coordinado a través de las redes sociales e impulsada por jóvenes menores de 30 años.&lt;br /&gt;Quizás los verdaderos padres o precursores de los indignados sean los alter-mundialistas o alter-globalizados, quienes a comienzos de este siglo protagonizaron un movimiento de resistencia que perseguía entre otras cosas, y de manera a veces confusa, la condonación de la deuda de los países más pobres, el freno al desastre ecológico y la derrota en todos los frentes del capitalismo salvaje. &lt;br /&gt;Como sus antecesores ideológicos, los indignados se valen de la «insurrección pacífica» para protestar y no tienen definido un programa político, económico o cultural. Se guían básicamente por un enemigo común: el programa neoliberal. Los indignados aborrecen que se les vea como consumidores, que la tierra se haya convertido en un hipermercado, que las políticas presupuestarias y monetarias ignoren a los más pobres y que los políticos de siempre den a los demás lecciones de “democracia» mientras se llenan los bolsillos.&lt;br /&gt;La acción de los indignados ha escrito en tiempo récord su propia historia. Empieza con la Primavera Árabe; es decir, con las caídas sucesivas de los gobiernos de Túnez, Libia, Egipto, el norte de África y algunas zonas del Medio Oriente; y continúa luego con la invasión de las plazas emblemáticas de Madrid y Barcelona el 15 de mayo durante varios meses. Esa vez no cayó un gobierno, pero sí se abrieron conciencias y se enarboló con energía la bandera de la democracia real. Algo de esto fue recogido después por el movimiento estudiantil chileno liderado por Camila Vallejo.&lt;br /&gt;Y así como antaño Mayo del 68 y los movimientos contraculturales viajaban de EE.UU. a Europa y viceversa, así también el movimiento de los indignados se traslada presuroso hasta las costas de ambos continentes. Ahora mismo está en Nueva York. La iniciativa se llama «Occupy Wall Street» y lleva ya varias semanas dándole de alma a los banqueros, a quienes acusan de inescrupulosos y asesinos. «All day, all week, occupy Wall Street» (Ocupemos Wall Street todo el día, toda la semana), dice una pancarta. Su influencia se ha extendido a ciudades de Europa, Chile, Colombia y México, donde ha obtenido un respaldo extraordinario. ¿Y en el Perú?&lt;br /&gt;Las protestas de los indignados en España son, tal y como sucedió con los estudiantes parisinos de Mayo del 68, ingeniosos, muy ingeniosos en verdad. Algunos de los recogidos por el diario El País son: «Si los de abajo nos movemos, los de arriba se caen», «Estamos arreglando el mundo, disculpen las molestias», «O me arregláis este mundo o yo no salgo» (cartel en la barriga de una mujer embarazada), «Si tienes una pistola puedes robar un banco, pero si tienes un banco, puedes robar a todo el mundo», «Se ofrece esclavo titulado» (un cartel sobre el pecho de un joven biólogo que en cuatro años no ha conseguido trabajo), «He nacido para ver morir el sistema» (el cartel de un bebé), «Las putas insistimos: los políticos no son hijos nuestros» (Twitter). &lt;br /&gt;Pero tal vez el más representativo sea este: «Si no salimos en los periódicos, saldremos en los libros de Historia». Allí está el programa que no se encuentra, el eje ideológico que atraviesa a todos los indignados: la conciencia de que el mundo está cambiando, así los poderosos miran a un costado, como quien no quiere la cosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-2612284781296847772?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/2612284781296847772/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=2612284781296847772&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2612284781296847772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2612284781296847772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/10/los-indignados-y-los-libros-de-historia.html' title='Los &apos;indignados&apos; y los libros de historia'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-051nf5kH0K8/TqdOsYZYBlI/AAAAAAAAAdo/ztwXvIY0ROs/s72-c/Indignados.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-6226813706323347959</id><published>2011-10-15T11:30:00.000-07:00</published><updated>2011-10-15T12:11:53.522-07:00</updated><title type='text'>El estilo Jobs</title><content type='html'>&lt;div class="" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://www.quelapaseslindo.com.ar/wp-content/uploads/murio-steve-jobs.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320px" src="http://www.quelapaseslindo.com.ar/wp-content/uploads/murio-steve-jobs.jpg" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Para lograr éxito, Steve Jobs usó dos estrategias: un estilo minimalista y la ilusión de que la&amp;nbsp; felicidad pasaba por al posesión de un artefacto informático. Las dos le dieron extraordinarios resultados&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Las manzanas mueven el mundo. La de Eva, por ejemplo, cambió la relación entre Dios y el hombre; o mejor: dividió al hombre entre el ser consciente y el inconsciente. La segunda, la de Newton (que todo apunta a que fue más una leyenda que una realidad) le dio un giro de 180 grados al conocimiento científico: los cuerpos caen por una fuerza gravitacional superior que los atrae. Y la tercera, la del mordisco emblemático introdujo una revolución en las tecnologías de la información: las computadoras son también fuente de belleza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Con la muerte de Steve Jobs desaparece una época a la que él le imprimió un estilo y una estética muy per¬sonal. Los productos &lt;em&gt;Apple&lt;/em&gt; son inconfundibles porque su estilo era inconfundible. A diferencia de Bill Gates, Jobs ponía mucho énfasis en el diseño y presentación de los productos. Jobs y Gates han sido para el mundo de las telecomunicaciones lo que Maradona y Pelé para el fútbol, lo que García Márquez y Vargas Llosa para la Literatura o lo que Sartre y Camus para la filosofía; es decir, modelos contrapuestos, maneras de ser, modos de imponer una visión de la realidad. Jobs por cierto no era un santo ni mucho menos un ser intocable. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;¿En qué consistía el estilo Jobs? Si algo lo distinguía era el minimalismo que aplicó al diseño de computadoras, teléfonos móviles y tabletas digitales. Fue minimalista porque reducía sus creaciones a lo esencial o porque se declaró enemigo del ornamento. Las líneas suaves y las superficies limpias del&lt;em&gt; iPhone&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;iPad &lt;/em&gt;son más que elocuentes. Se podría decir que detrás de su propuesta tecnológica había también una especie de reformulación de la vida moderna. Los aparatos creados por él proponían indirectamente una filosofía de vida que se centraba en lo importante y descartaba lo innecesario, lo cual proporcionaba en cierta forma una idea de felicidad. Millones de personas se acercaron a los productos &lt;em&gt;Apple&lt;/em&gt; con la certeza de que su vida sería diferente o más reconfortante. Espejismo de la postmodernidad. Cantos de sirena del capitalismo salvaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Aunque el mérito de inventar no es exclusivamente suyo, bajo su batuta se crearon sin embargo una serie de herramientas sin las cuales la informática simplemente no existiría. Por ejemplo, el &lt;em&gt;mouse&lt;/em&gt;, que es una especie de mano dentro de la computadora; el sistema de ventanas, que evitó que el tráfico informativo se convirtiera en un caos; y, sobre todo, hizo las cosas más fáciles a los internautas. Según su concepto, la manipulación de una computadora debía ser como la manipulación de un juguete: fácil y divertido. «Una computadora es una de las herramientas más sobresalientes que se han creado. Es la bicicleta de nuestras mentes», dijo en cierta ocasión Steve Jobs. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El impulsor del iPod, &lt;em&gt;iTunes&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;iPhon&lt;/em&gt;e y&amp;nbsp; &lt;em&gt;iPa&lt;/em&gt;d representa a la sociedad de consumo en su versión más exquisita y sofisticada, aquella de los ídolos que hacen fortuna de la nada. Bill Gates, Steve Jobs, David Zuc¬kerberger, Jack Dorsey —creadores de &lt;em&gt;Microsoft&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Appl&lt;/em&gt;e, &lt;em&gt;Facebook&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Twite&lt;/em&gt;r respectivamente — representan en cierta forma la versión digital del sueño americano, aunque también los paradigmas de la tecnología al servicio de la banalidad. Es sintomático además que el ex líder de Apple haya sido hijo adoptivo de un obrero de Silicon Valley, el centro neurálgico de la tecnología digital de Norteamérica. Jobs hacía y decía cosas interesantes, sin embargo pocos conocen su faceta de hombre cruel, autoritario y ambicioso; esa parte que al imaginario colectivo le importa poco o lo considera solo un dato más de la leyenda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Es curioso, pero al leer sobre el deceso de Jobs en los diarios, mi mente inmediatamente extrajo del fondo de su almacén la imagen de la computadora personal &lt;em&gt;Macintosh&lt;/em&gt; de los 90. Esa cajita cuadrada de la informática se parecía a todo: a una caja de cartón, a un televisor de cocina, a una alcancía. Nadie imaginaba que ese año empezaba un largo camino que aceleraría el desarrollo humano, la utopía de las masas, la democratización del conocimiento y la construcción de la biblioteca universal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-6226813706323347959?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/6226813706323347959/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=6226813706323347959&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6226813706323347959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6226813706323347959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/10/el-estilo-jobs.html' title='El estilo Jobs'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-6728148597436698865</id><published>2011-09-27T15:58:00.000-07:00</published><updated>2011-11-24T09:49:44.151-08:00</updated><title type='text'>César Vallejo y las polillas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-b2GwmtAkQI4/TpnNuEeepHI/AAAAAAAAAdg/vzPLzxmKZHM/s1600/polillas-tipos.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" oda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-b2GwmtAkQI4/TpnNuEeepHI/AAAAAAAAAdg/vzPLzxmKZHM/s1600/polillas-tipos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Es probable que los libros sobrevivan a la revolución tecnológica, pero a lo que seguro no sobrevivirán es a un ataque masificado de esos insectos devoradores de papel: las polillas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Quizás los &lt;em&gt;e-books&lt;/em&gt; no acaben nunca con los libros físicos, pero sí las polillas, esas mariposas minúsculas e impertinentes que se alimentan, entre otras cosas, de papel impreso. En general, no tengo nada contra ellas ni contra los demás insectos, salvo un súbito rencor personal.&lt;br /&gt;Hace unos días, mientras redactaba un artículo sobre la poesía de César Vallejo, decidí consultar un libro que aprecio mucho: &lt;em&gt;The complete poetry of César Vallejo&lt;/em&gt; (edición bilingüe) de Clayton Eshleman. El tomo de casi mil páginas es propiedad de mi amigo Williams López y está a buen recaudo de ladrones, humedad e insectos saprófagos, al menos eso era lo que yo creía.&lt;br /&gt;La edición es más o menos reciente y supongo que por el lado de la madurez orgánica no resulta muy apetecible para las maripositas voraces. Lo cierto es que estas señoritas eligieron el libro de Vallejo como banquete porque es lo primero que encontraron, por el tipo de papel, porque eligen sus víctimas al azar o qué se yo. Sin embargo, quiero creer que optaron por este autor porque algo saben del tema. Es un absurdo, pero me gusta creerlo.&lt;br /&gt;La duda que me obligó a consultar el grueso tomo de pasta duras no tenía nada que ver con la traducción al inglés. Yo solo necesitaba cerciorarme si había citado bien de memoria un verso, y como el texto a estaba a tiro de piedra me dirigí al estante donde reposa toda mi colección vallejiana. Estiré la mano, tiré de uno de los ángulos del lomo y lo saqué de su guarida. Entonces sentí a través de la palma de mi mano que un surco se había abierto en su superficie.&lt;br /&gt;Acerqué el libro a la lámpara y vi estupefacto asomarse a varios gusanitos. Mierda, exclamé y lo abrí rápido, como si esta actitud sirviera de algo para detener la labor que las polillas seguramente habían empezado meses atrás. Desesperado, fui aplastando con mis manos —que me perdonen los defensores de la Naturaleza— uno a uno a esos viles intrusos. Unos minutos después, ambas estaban manchadas de una materia viscosa y el libro atravesado por una profunda cueva que empezaba con un boquete en la contratapa y terminaba en un fino e imperceptible orificio en la portada. Me sentí como alguien a quien acaban de decirle que ha ganado la lotería, pero no puede cobrarla porque ha arrojado el billete a la basura.&lt;br /&gt;De la sorpresa pasé al pánico porque tras mi venganza exterminadora caí en cuenta que el libro compartía espacio con una docena de libros del poeta. Pálido y sudoroso me abalancé sobre los demás incunables. Los revisé minuciosamente, como hace un médico con sus pacientes más graves. Pero nada. Las polillas habían sido sorprendidas en la antesala del apocalipsis y no habían tenido tiempo más que para un bocadillo. Pero no canto victoria: tengo una baja muy importante entre mis filas y todavía falta auscultar el resto de libros de mi estante.&lt;br /&gt;Un día después de la catástrofe bibliográfica pregunté a familiares, alumnos, profesores, amigos y enemigos —que saben mucho de exterminio de plagas y bichos incómodos— qué medidas preventivas implementar. Los consejos eran variados: bolistas de naftalina, quemar a la brevedad posible el estante, untar la madera con querosene, adquirir uno de esos aparatitos anti-humedad que venden en los supermercados o matar sin piedad a toda mariposa sospechosa que circulara por el cielo raso de mi biblioteca. La verdad es que a todos los juzgué desatinados. En mi proceso de paranoia y sed de venganza yo albergaba la idea de que alguien me recomendara un spray que las liquidara en el acto o un mini lanzafuegos para borrarlas de la faz de la tierra. Pero seguramente mi imaginación estaba desbocada y mi yo afectivo era fácil presa de la ira. Deseos aparte, ahora tengo una deuda económica y moral con mi amigo Williams López y un libro de páginas huecas.&lt;br /&gt;En mis pesadillas de lector hedonista y tradicional he imaginado varios finales para la era del libro físico. La más recurrente es la de los bomberos quemando bibliotecas y persiguiendo lectores en la novela Fharenheit 451 de Ray Bradbury. Pero hay una más aterradora que me ataca de día, en la vigilia, y en pleno uso de mis facultades mentales. Es esta: miles de gusanos reptan por la superficie de la tierra en busca de bibliotecas que devorar. Allá, al fondo, divisan la mía. En ese momento, cuando ya están a punto de llegar a su objetivo, me despierto de pronto con un libro apolillado de Vallejo entre las manos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-6728148597436698865?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/6728148597436698865/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=6728148597436698865&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6728148597436698865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6728148597436698865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/09/cesar-valejo-y-las-polillas.html' title='César Vallejo y las polillas'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-b2GwmtAkQI4/TpnNuEeepHI/AAAAAAAAAdg/vzPLzxmKZHM/s72-c/polillas-tipos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-604281026128105688</id><published>2011-09-20T15:32:00.000-07:00</published><updated>2011-09-20T15:39:48.210-07:00</updated><title type='text'>Queridos amigos y amigas: Están cordialmente invitados.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WJZRYf4hFqI/TnkUDCO7IEI/AAAAAAAAAdU/3cFwZbMKcJM/s1600/BANNER.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="145" rba="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-WJZRYf4hFqI/TnkUDCO7IEI/AAAAAAAAAdU/3cFwZbMKcJM/s400/BANNER.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-604281026128105688?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/604281026128105688/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=604281026128105688&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/604281026128105688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/604281026128105688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/09/queridos-amigos-y-amigas-estan.html' title='Queridos amigos y amigas: Están cordialmente invitados.'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-WJZRYf4hFqI/TnkUDCO7IEI/AAAAAAAAAdU/3cFwZbMKcJM/s72-c/BANNER.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-3832651869906125443</id><published>2011-09-19T09:24:00.003-07:00</published><updated>2011-09-19T09:24:30.323-07:00</updated><title type='text'>Adiós, lectores, adiós</title><content type='html'>&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;, &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 16pt;"&gt;¿Por qué los lectores de los diarios impresos migran a los medios audiovisuales? ¿Qué han hechos los primeros para evitar esta fuga en estampida?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-WMNa7o6zfPY/TndsKqxKbWI/AAAAAAAAAdQ/vnhtOnAHz08/s1600/prensa.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" rba="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-WMNa7o6zfPY/TndsKqxKbWI/AAAAAAAAAdQ/vnhtOnAHz08/s320/prensa.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Una fantasma recorre las salas de redacción: la pérdida de lectores. Se trata de una verdad incontrovertible, de algo que no se puede negar. A pesar de que hayas “locos” como el periodista argentino Jorge Lanatta, quien decidió hace tres años crear el diario Crítica bajo el lema “El último diario impreso del mundo”. ¿Por qué crear un diario si los lectores huyen en estampida?&lt;br /&gt;Los periódicos impresos no solo han cedido terreno y perdido protagonismo, sino que se han quedado solos en casa, pues los lectores se han mudado o a Internet o se han vuelto adictos a los medios audiovisuales en general. Los ciudadanos, para decirlo en términos de Giovanni Sartori, se han mudado del planeta homo sapiens al planeta homo videns.&lt;br /&gt;Para equiparar el desbalance, los medios impresos tienen su versión electrónica y se siguen esmerando en diseñar formatos y en los que se privilegiaba la comunicación multitemporal y mutidireccional. Con el paso de los años, el modelo ciberperiodístico ha terminado por abrirse camino y volverse totalmente independiente, tanto que entre un diario impreso y uno digital hay muy pocos elementos comunes. La tendencia, no obstante, es unificar las redacciones,&lt;br /&gt;Sin embargo el fenómeno más temible que enfrentan, como dijimos ya, es la huida en estampida de los lectores. Cada vez que pregunto a estudiantes de periodismo con edades que fluctúan entre los 16 y los 18 años sobre los medios escritos que leen en casa, casi siempre la respuesta es la misma: no leen ninguno porque en su entorno familiar nadie los compra. El asunto es que no son únicamente los jóvenes los que se mantienen alejados de ellos, sino también un gran porcentaje de ciudadanos adultos.&lt;br /&gt;Cuando solicito a estos mismos chicos que me expliquen las razones, estas varían. Están las puramente personales (no acostumbro), las culturales (prefiero la imagen a los textos), las de entretenimiento (los diarios son aburridos), las estéticas (la imágenes son más chéveres) las generacionales (es para viejos) o las educacionales (no me gusta leer). &lt;br /&gt;Los analistas de medios atribuyen a la TV y a la Internet el menoscabo del número de lectores; esto a causa de que la imagen es más explícita, sintética e inmediata que la palabra escrita. El desarrollo de las tecnologías de la información ha acentuado esta diferencia y, por supuesto, ha motivado la fuga de lectores. Los periodistas y el gran público han tomado conciencia de que los diarios ya no son más «el único y el más importante vehículo en la trasmisión de información». Su lugar lo ocupan ahora las páginas electrónicas y los canales de televisión. Hallin y Mancini (2007) revelan también que en el Perú por cada 1000 habitantes hay 227 receptores de TV y 293 de radio. ¿Cómo pueden competir los diarios en esta realidad en la que ganan por varios cuerpos de ventajas los medios audiovisuales?&lt;br /&gt;Para enfrentar este paulatino proceso de orfandad, los medios impresos han inventado una serie de estrategias, cada cual más imaginativa que la anterior. Por ejemplo, reducir el tamaño (del sábana o estándar han pasado al tabloide o al berliner) y con ello dar más cabida a los grandes titulares, fotografías e ilustraciones; introducir la infografía como un nuevo género informativo, profundizar los temas y relatos de una historia (en lugar del hecho noticioso que ya revelaron el día anterior la TV y los medios electrónicos ahora prefieren abocarse a destacar alguna consecuencia o efecto relacionado con ese hecho); transmutar la información densa y homogénea del cuerpo del diario a la información en profundidad de los suplementos de diversa naturaleza; y enfatizar el en periodismo de opinión (más columnistas y más opinión libre con participación de los lectores). Esto, hasta donde sé, ha permitido mejorar la calidad de los diarios, pero no así las ventas y la lealtad de los lectores.&lt;br /&gt;¿El destino de los diarios impresos es desaparecer o quedar como fenómenos de culto? ¿Qué pasará en el futuro inmediato? Supongo que seguirán conviviendo por un tiempo más o menos largo con los diarios electrónicos. Los periodistas, por su lado, seguirán ideando nuevas estrategias editoriales y gráficas para enfrentar un mañana en el que los lectores se tornan cada vez más fugaces y especializados. Por lo pronto, las tareas pendientes siguen siendo las mismas que vivirán en el escenario del futuro: investigar con rigor y escribir con corrección.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-3832651869906125443?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/3832651869906125443/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=3832651869906125443&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3832651869906125443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3832651869906125443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/09/adios-lectores-adios.html' title='Adiós, lectores, adiós'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-WMNa7o6zfPY/TndsKqxKbWI/AAAAAAAAAdQ/vnhtOnAHz08/s72-c/prensa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-7832423158988914850</id><published>2011-09-19T08:22:00.000-07:00</published><updated>2011-09-19T08:22:55.511-07:00</updated><title type='text'>La no ficción y el ornitorrinco</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: large;"&gt;Con una tradición que empieza con Truman Capote y llega hasta la mítica revista peruana Etiqueta Negra, la no ficción atraviesa uno de sus momentos estelares (hasta que desparezcan los lectores).&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-nX-q7A0lUB8/TnddzRltkTI/AAAAAAAAAdM/nflnTamODac/s1600/gabriel-garcia-marquez.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="224" rba="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-nX-q7A0lUB8/TnddzRltkTI/AAAAAAAAAdM/nflnTamODac/s320/gabriel-garcia-marquez.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;El término no ficción (del inglés non-fiction) se usa tanto para referirse un tipo de literatura que consiste en mezclar la investigación periodística con unos toques de creación literaria como a una clase de periodismo híbrido, el cual fusiona la crónica, el periodismo de investigación y el estilo literario.&lt;br /&gt;Se cita frecuentemente a Truman Capote como el precursor de la no ficción con su libro A Sangre Fría (1966), pero las nuevas generaciones de cronistas latinoamericanos prefieren decir que fue más bien Rodolfo Walsh, quien nueve años antes que Capote (1957) publicó su libro Operación masacre, una compilación de testimonios escritos con los recursos de la novela y la crónica policial.&lt;br /&gt;En términos generales, se puede decir que en la no ficción el periodismo y la literatura se retroalimentan o usan recíprocamente. El primero pone a libre disposición las herramientas de investigación para aproximarse a la realidad y la segunda las técnicas y procedimientos narrativos para contar cómo ocurre esa realidad. De ahí que algunos prefieran las etiquetas de periodismo narrativo o periodismo literario.&lt;br /&gt;En realidad, el verdadero impulso a esta nueva forma de escribir periodismo y literatura ocurrió en Estados Unidos en los años 60 con la irrupción del llamado nuevo periodismo, una corriente surgida en el seno de los movimientos contraculturales de esos años y que propugnaba la aplicación de recursos estético-literarios al periodismo tradicional, al que además declararon pobre, obsoleto y en agonía.&lt;br /&gt;Entre los exponentes de este movimiento destacan Truman Capote, Tom Wolfe, Norman Mailer y Gay Talese, este último consagrado sobre todo a retratar a los ricos y famosos y cuya epígono es sin duda su magistral perfil Frank Sinatra está resfriado. De las entrañas de Capote y compañía saldría después el periodismo gonzo, cuyo solitario y salvaje representante, Hunter Thompson, planteaba que la mejor forma de conocer el hecho noticioso era inmiscuyéndose en él hasta casi influenciarlo. El resultado era un relato maniático y subjetivo. Thompson se convirtió en los años 60 en un ícono cultural, pero su forma de escritura y abordaje de la realidad no tuvo seguidores.&lt;br /&gt;Sin embargo, no son únicamente los periodistas y escritores norteamericanos los únicos que han dejado una estela. A ellos hay que sumar al legendario reportero polaco Ryszard Kapuscinski, a quien la nueva generación de cronistas de habla hispana considera como uno de sus más importantes influencias, pese a su controvertida forma de reportear los acontecimientos y a las relaciones ambivalentes que mantuvo con el régimen comunista polaco.&lt;br /&gt;El género estrella de la no ficción es sin duda la crónica, especie a la que Juan Villoro considera el “ornitorrinco de la prosa” por las múltiples influencias que recibe: «De la novela extrae la condición subjetiva (…); del reportaje, los datos inmodificables (…); del cuento, el sentido dramático en espacio corto y la sugerencia de que la realidad ocurre para contar un relato deliberado, con un final que lo justifica; de la entrevista, los diálogos, y del teatro moderno, la forma de montarlos (…)».&lt;br /&gt;En América Latina hay una línea de cronistas puros y duros que empieza con Rodolfo Walsh sigue con Carlos Monsiváis, continúa con Juan Villoro y Martín Caparrós y llega hasta los cronistas agrupados alrededor de revistas míticas como Gatopardo, Etiqueta Negra, Soho, El Malpensante, Rolling Stone y diarios y suplementos de los principales capitales del mundo de habla hispana. Ellos sin duda han incubado su trabajo en la línea de precursores como Rodolfo Walsh y Truman Capote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué está pasando en Latinoamérica tras medio siglo del surgimiento de la no ficción? El libro Domadores de historias. Conversaciones con grandes cronistas de América Latina publicado por la universidad Finis Terrae de Chile es una especie de primer balance de lo que contece. Aunque faltan autores como Leonardo Faccio, Gabriela Winner, José Alejandro Castaño, entre otros, el libro recoge los mejores textos y testimonios de cómo se investiga, cómo se escribe y para qué sirve la crónica a catorce de los más importantes representantes de este género: Leila Guerrero, Juan Pablo Meneses, Rodrigo Fresán, Francisco Mouat, Sergio González, Alberto Fuguet, Josefina Licitra, Alberto Salcedo Ramos, Santiago Gamboa, Daniel Titinger, Julio Villanuena Chang, Martín Caparrós, Cristian Alarcón y Juan Villloro. La conclusión a la que arriba el libro es contundente: el buen momento por el que atraviesa la crónica, la no ficción y el periodismo narrativo en esta parte del mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-7832423158988914850?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/7832423158988914850/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=7832423158988914850&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7832423158988914850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7832423158988914850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/09/la-no-ficcion-y-el-ornitorrinco.html' title='La no ficción y el ornitorrinco'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-nX-q7A0lUB8/TnddzRltkTI/AAAAAAAAAdM/nflnTamODac/s72-c/gabriel-garcia-marquez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8932856359141320772</id><published>2011-08-22T14:22:00.003-07:00</published><updated>2011-08-22T14:46:05.474-07:00</updated><title type='text'>¿En qué se parece Vallejo al fútbol?</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Bvg_KE_KUOE/TlLIEnbuIrI/AAAAAAAAAdI/vXVl1gA6ILQ/s1600/un-verso-cesar-vallejo-sobre-locura-L-1.jpeg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-Bvg_KE_KUOE/TlLIEnbuIrI/AAAAAAAAAdI/vXVl1gA6ILQ/s320/un-verso-cesar-vallejo-sobre-locura-L-1.jpeg" width="217" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El periodismo deportivo ha creado una extraña y monstruosa asociación entre César Vallejo, lenguaje y&amp;nbsp; fútbol que raya, por el mal gusto, en la transgresión inaceptable. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Bookman Old Style', serif; font-weight: bold;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;César Vallejo es a veces una moda con la que hay que estar a tono, un tema que da siempre prestigio intelectual o un recurso al que los periodistas echan mano de manera indiscriminada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Su nombre ha servido, sirve y servirá para dar nombre a calles, avenidas, plazas, parques, universidades, academias, asentamientos humanos, clubes de fútbol y un sinnúmero de instituciones sociales, lo cual no está mal puesto que se trata del más grande y más universal de los poetas peruanos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El problema con Vallejo y con la poesía se presenta a la hora en que los periodistas deportivos —quienes, dicho sea de paso, merecen el mayor de mis respetos— usan el español para titular y redactar notas informativas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Una cosa es el lenguaje metafórico, para el que hay que tener buen gusto y estar informado, y otra el lenguaje chirriante y huachafo que oculta falta de talento e imaginación. Si este último se divulga a través de un medio de comunicación, el asunto pasa de feo a horroroso. Y esto último es lo que ocurre precisamente con Vallejo y la poesía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El lenguaje pobre y limitado del que abusan algunos periodistas deportivos está enraizado en medios radiales, televisivos, de prensa escrita e incluso en Internet. Los periodistas de marras llaman a los integrantes del club César Vallejo «poetas» y al equipo en abstracto «poeta». &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Así, los poetas «salen a matar»,&amp;nbsp; «preparan versos (goles)» o «tienen una tarde inspirada». Lo mismo pasa con el equipo, que unas veces «se levanta» como el cadáver del poemas “Masa” y otras veces no es capaz de «componer estrofas» (mejor dicho, ganarle a sus contrincantes) «y sigue muriendo». La lista en realidad es muy larga e incluye palabras y frases antológicas. La más asombrosa quizás sea «Vallejo busca mañana reencontrarse con la poesía». Aunque lo que no dice es hermoso (que juegue bien y gane con elegancia), no justifica bajo ningún punto de vista el empleo del contexto. No soy un purista ni mucho menos, sin embargo me aterra el facilismo con que se escribe y se abusa de los procedimientos idiomáticos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;¿Qué pasaría si el nombre del equipo fuera por ejemplo Ciro Alegría? Supongo que a los jugadores los llamarían «narradores» o «novelistas» y al equipo «novelista» o «narrador», y los primeros no prepararían versos sino prosas; y el segundo compondría capítulos en lugar de estrofas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Es muy extraño que los lectores de los estratos medios y populares, para quienes los poetas y la poesía están a años luz de sus interese mediatos e inmediatos, tolere este lenguaje y, sobre todo, entienda la aparente clave metafórica que tiene detrás. Quizás la intención no pase de ser un recurso retórico, un adorno verborreico, pero como es repetitivo y asfixiante raya en la transgresión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Supongo que la asociación poesía/fútbol no solo tiene que ver con la figura emblemática del poeta César Vallejo —a quien a comienzos del siglo XX en Trujillo le daban duro con un palo y duro y ahora recuerdan&amp;nbsp; mañana tarde y noche en la radio, televisión, prensa escrita e Internet—, sino también con la creencia muy difundida de que el fútbol es como la poesía: gitana, súbita, inspirada; en fin, algo que es producto del momento y no de la planificación. El fútbol sin duda expresa a la sociedad peruana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La poesía, dice el diccionario de la RAE, es la &lt;span class="eacep1"&gt;«m&lt;span lang="ES-PE"&gt;anifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa» y poeta «Persona que compone obras poéticas y está dotada de las facultades necesarias para componerlas». Los conceptos tienen una enorme carga significativa y se refieren a una actividad muy distante del fútbol. ¿Cuál es entonces la relación, aparte de la puramente nominal y traída de los pelos, entre una persona que escribe versos y otra que quiere meter goles en el arco contrario? Si existe algún parecido este no es precisamente el que creen los periodistas deportivos. Más respeto, por favor, con César Vallejo y con el español que él amó mucho y manejó con esmerada destreza&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8932856359141320772?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8932856359141320772/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8932856359141320772&amp;isPopup=true' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8932856359141320772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8932856359141320772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/08/en-que-parece-vallejo-al-futbol.html' title='¿En qué se parece Vallejo al fútbol?'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Bvg_KE_KUOE/TlLIEnbuIrI/AAAAAAAAAdI/vXVl1gA6ILQ/s72-c/un-verso-cesar-vallejo-sobre-locura-L-1.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-414460390436883447</id><published>2011-08-15T14:15:00.000-07:00</published><updated>2011-08-15T14:22:24.437-07:00</updated><title type='text'>El oficio periodístico</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-VdFJUHPeMNM/TkmLOyZbndI/AAAAAAAAAdE/0NczcfA3xac/s1600/PORTADA%255B1%255D.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-VdFJUHPeMNM/TkmLOyZbndI/AAAAAAAAAdE/0NczcfA3xac/s320/PORTADA%255B1%255D.JPG" width="207" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Es verdad que no hay manual o decálogo para ser buen periodista, sin embargo, según M.A. Bastenier, se necesitan cuando menos algunas condiciones para que el oficio llegue a ser una profesión.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium; font-weight: bold;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif;"&gt;Aunque es casi un consenso que el periodismo no se estudia sino se aprende y que se trata de un oficio más que una profesión, siempre es fundamental aprender de las lecciones de los maestros, sobre todo de gente que se ha dedicado casi toda su vida a dictar talleres sobre periodismo puro y duro como el hispano-colombiano Miguel Ángel Bastenier.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif;"&gt;En su libro &lt;i&gt;Cómo se escribe un periódico&lt;/i&gt;, que acabo de leer con apurada fruición, Bastenier desnuda los vicios y taras del periodismo escrito de Latinoamérica, entre los cuales el mayor es, probablemente, lo que él llama el «chip colonial» o «síndrome de la complicación», que consiste en el conjunto de herencias lingüísticas y mentales que se arrastran desde tiempos de la Colonia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif;"&gt;Gracias al «chip colonial», los periodistas escriben como notarios del siglo XVI; llenan de «adornos» los textos y retardan el hecho noticioso; cultivan la «declaracioniotis», es decir transcriben lo que los personajes públicos declaran; y&amp;nbsp; practican el «periodismo institucional», el de las típicas notas de prensa, el que los poderes fácticos quieren ver publicado en los periódicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif;"&gt;El texto empieza con una declaración de fe antológica, sin la cual, según Bastenier, nadie puede dedicarse a la práctica del periodismo en español: «Mi primera lealtad no es a Dios, que en caso de necesidad solo podría ser el de los católicos, a la Patria, aun teniendo a&amp;nbsp; dos, España y su cómplice natural, Colombia,&amp;nbsp; ni a ninguna institución— monarquía, república— o ideología —socialismo, liberalismo, anarquismo—. Mi primera lealtad solo se la debo a la lengua de España y gran parte de Latinoamérica».&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif;"&gt;Su ideal es que los periodistas, por lo menos los que recién empiezan en el oficio, incorporen a&amp;nbsp; nivel de automatismo la corrección idiomática. Un informador, dice, «no puede soportar en las páginas de un periódico, ni en la pantalla del PC, la visión de determinadas anomalías, infracciones y errores, a cuya corrección se dirige&amp;nbsp; como atraído por un imán; estoy hablando, por ejemplo, de sentir la visión de una palabra sin tilde como un atentado contra el orden natural de las cosas». &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif;"&gt;Otros automatismos que deberían desarrollar son la brevedad, la consignación de persona, tiempo, lugar y circunstancias y la distinción entre géneros periodísticos. Para esto, es primordial el trabajo de los «editores», un rol desconocido y mal ponderado en el periodismo en español, a diferencia de la prensa anglosajona que hace tiempo ha comprendido que una publicación sin editores carece de estilo, criterio y sentido. Un editor es a la vez un cirujano, un esteta y un dictador en el mejor sentido de la palabra. Su falta se echa de menos cuando leemos noticias mal contadas, mal escritas y, por lo mismo, poco o nada creíbles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif;"&gt;Quizás lo más destacado de las lecciones de Bastenier sean las diecinueve condiciones que debe reunir alguien para ser considerado como buen periodista: nacer con o adquirir una de las tres lenguas de mayor prestigio en Occidente (inglés, francés o español); disponer de un mínimo de comodidades materiales; tener acceso a libros y periódicos; practicar una comunicación saludable y eficiente desde el hogar; haber asistido en la infancia a escuelas buenas o cuando menos presentables que no permitan lagunas en la formación; estudiar, aparte de periodismo, otra profesión seria como humanidades, historia, filología; leer cuanto novela o libro de ficción caiga en las manos, pues el periodismo, como sostiene García Márquez, no es más una género de la literatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;"&gt;Las recomendaciones incluyen además: viajar mucho porque un viaje enseña a veces mucho más que cientos de libros; cultivar idiomas con el placer de un hedonista; disponer de un estómago de hierro porque la profesión es riesgosa y a tiempo completo; respetar las normas idiomáticas, pero confiar en el talento creativo; aprender el tao del oficio en agencias de noticia o diarios, nunca en publicaciones que salen tarde o nunca; manejar informática y periodismo digital en dosis suficientes para no ser considerado un analfabeto; escribir rápido y bien y no lento y mal, lo cual se aprende practicando; no confundir la sala de redacción con una biblioteca o un templo y saber que se está obligado a escribir en medio del fragor, la bulla y la incomodidad; no creer en una sola fuente ni favorecer a ninguna (un periodista no cree ni descree); tomar consciencia de que el oficio puede llegar a ser una profesión; comprender que los periodistas son seres omnívoros e insatisfechos; tener presente que aprender nunca tiene un fin porque la ignorancia es consustancial a los individuos; y ser finalmente un poco inconsciente para &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;"&gt;meterse en esta aventura que a veces paga mal.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-414460390436883447?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/414460390436883447/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=414460390436883447&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/414460390436883447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/414460390436883447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/08/es-verdad-que-no-hay-manual-o-decalogo.html' title='El oficio periodístico'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-VdFJUHPeMNM/TkmLOyZbndI/AAAAAAAAAdE/0NczcfA3xac/s72-c/PORTADA%255B1%255D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8761517157641211142</id><published>2011-08-08T15:54:00.000-07:00</published><updated>2011-08-08T15:54:38.611-07:00</updated><title type='text'>PAÍS DEL “LEVANTE” O EL “PONIENTE”</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="257px" naa="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-qmdDOIXrZPc/TkBosDsAkCI/AAAAAAAAAdA/o_0oF_MsrWY/s320/Peru-3777.JPG" width="320px" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Entre el reino fabuloso de oro y perlas del siglo XVI y el país excluyente y centralista del siglo XXI hay muchos&amp;nbsp;años y muy pocas diferencias. Un Perú con desarrollo e inclusión es más urgente que nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sustantivo Perú fue al principio impreciso. Los españoles que vivían en Panamá en la primera mitad del siglo XVI lo asociaban a una persona, a un lugar y a una leyenda. Birú llamaban a un cacique de las tierras del sur, a un señorío lleno de riquezas y a una tierra incógnita que, por la abundancia de su oro y perlas, más parecía de la imaginación que de la realidad.&lt;br /&gt;Los sucesivas exploraciones hacia los territorios inhóspitos del sur fueron descubriendo la verdadera naturaleza de Birú. El nombre a su vez, quizás conforme la nebulosa de la codicia se disipaba, fue mutando a Pirú y más tarde a Perú, que es finalmente el nombre que se usó en adelante para llamar al territorio de los incas. &lt;br /&gt;Nuevas y bien documentadas indagaciones históricas han demostrado que antes de que Pizarro y sus socios pusieran un pie en tierras peruanas vía el Pacífico, un grupo de soldados portugueses encabezado por Alejo García llegó por tierra al Tahuantinsuyo vía Paraguay. En ese lugar, García oyó hablar a los nativos de la Sierra de la Plata, que no era otro que el Tahuantinsuyo. Los datos históricos informan que llegó hasta Bolivia y capturó la fortaleza de Cuscotuyo, hasta que Huayna Cápac, que por entonces se hallaba en Quito, ordenó su inmediata recuperación al general Yasca. Derrotados, los portugueses regresaron a Paraguay y la historia, en cierta forma, los olvidó, igual que el nombre que le pusieron al lugar: “El país de los caracaraes”. Esto quiere decir que el Perú fue descubierto por el levante (este) y no por el poniente (oeste), y que lo hicieron los portugueses y no los españoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro país nació como un utopía. Un lugar pródigo en oro y perlas era más atractivo que una nación donde su sociedad había domesticado plantas silvestres, subido mediante ingeniosos mecanismos de ingeniería el agua a las montañas, levantado muros con piedras gigantescas, ideado un sistema de caminos que cubría los cuatro puntos cardinales e impuesto progresivamente una lengua para homogenizar su dominio.&lt;br /&gt;Desde tiempos remotos se impuso la visión del “poniente”, la del país costero, rico, centralista y hegemónico. La otra visión, la andina, la del “levante”, la que venía del centro mismo de sus entrañas fue olvidada por desconocimiento y por desinterés. Es verdad que ni Pizarro y sus socios ni García y sus huestes se lo propusieron, pero esa es finalmente la estructura de país que heredamos. De allí nació el dilema en el que nos hemos movido hasta hoy: centro y periferia, atraso y modernidad, riqueza y pobreza, sierra y costa, indios y blancos.&lt;br /&gt;Las viejas ópticas del “levante”, el “poniente” y otras que los cambios sociales han impulsado permanecen en el tiempo. En la Independencia tuvimos, por un lado, a San Martín, quien defendía un estado monárquico; y por otro, a Bolívar, quien era partidario del régimen republicano. Luego aparecieron en escena los intelectuales criollos (como los miembros de la Sociedad de Amantes del País) que nunca consideraron al Perú estructural o “profundo”. Después, en los siglos XIX y XX , intelectuales y políticos como Manuel González Prada, José de la Riva Agüero, Víctor Andrés Belaúnde y José Carlos Mariátegui plantearon tesis socio-políticas cuyo fines eran interpretar correctamente la realidad. &lt;br /&gt;A fines de los 40 del siglo XIX, los científicos sociales introdujeron las nociones de “choledad, “Perú mestizo” y “utopía andina”, que resultaron insuficientes para entender los cambios. En 1984, José Matos Mar sostuvo que en el Perú ocurría un «desborde popular» de los límites normativos e institucionales del Perú formal. Dos años después, Hernando de Soto completó en cierta forma la tesis de Matos Mar y planteó la idea de que en el Perú existía una economía «informal» cuyas causas eran la profunda indiferencia del Estado con respecto a los sectores sociales periféricos y a los altos costos burocráticos que debían pagar quienes deseaban ser «formales». &lt;br /&gt;En el 2007, Francisco Durand sostuvo que el Perú estaba «fracturado» por fisuras horizontales (campo/ciudad, ricos/pobres) y por brechas verticales (economía formal, economía informal y economía delictiva) que lo conducían a la cultura de la «transgresión», lo cual ponía en riesgo la construcción de un estado inclusivo. Luego de los intelectuales, políticos, sociólogos y economistas, los que se han dedicado a “entender” el Perú son, en cierta forma, los profesionales del marketing y la administración, a quienes se les acusa de ser ingenuos y excesivamente optimistas en sus planteamientos. &lt;br /&gt;Pese a todos esfuerzos, la visión del país del “poniente”, discriminador y centralista ha permanecido. El Estado con inclusión —tal y como lo pregona el nuevo presidente Ollanta Humala— es más que una urgencia. Es una acto de justicia y reparación.&lt;br /&gt;-------&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;strong&gt;Imagen:&lt;/strong&gt; Fuente, Provided by the SeaWiFS Project, NASA/Goddard Space Flight Center, and ORBIMAGE.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8761517157641211142?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8761517157641211142/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8761517157641211142&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8761517157641211142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8761517157641211142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/08/pais-del-levante-o-el-poniente.html' title='PAÍS DEL “LEVANTE” O EL “PONIENTE”'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-qmdDOIXrZPc/TkBosDsAkCI/AAAAAAAAAdA/o_0oF_MsrWY/s72-c/Peru-3777.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-12612673725636925</id><published>2011-07-22T16:55:00.000-07:00</published><updated>2011-08-15T15:06:22.046-07:00</updated><title type='text'>La hoguera de la vanidad</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-hK8MJNvNR7w/TioNwaTEqMI/AAAAAAAAAc8/vjNV4r0irfo/s1600/TM-781.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-hK8MJNvNR7w/TioNwaTEqMI/AAAAAAAAAc8/vjNV4r0irfo/s320/TM-781.jpg" t$="true" width="218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Sin ego no hay escritura, ni menos héroes y leyendas literarias. Un libro del periodista Juan Cruz levanta un inventario intimista e inolvidable de la egolatría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de la fama de un escritor hay siempre una vida en la que el protagonista es el ego, esa instancia síquica parcialmente consciente que, un por un lado, encarna los ideales del superyó y, por otro, los excesos de la autoestima que todos los seres humanos cultivamos, en especial los escritores.&lt;br /&gt;La celebridad es una escala de poder que transforma a los individuos. Gracias a esto, algunos se vuelven caprichosos, inestables, mimados, antipáticos, insoportables y odiosos. Según Juan Cruz, un célebre editor que ha alternado durante más de 40 años con los más prestigiosos escritores de habla hispana, hay egos hinchados, flacos, tímidos y abruptos.&lt;br /&gt;Para Cruz, los egos son «la materia misma de la escritura». Se trata de la fuerza que mueve a los escritores e impulsa la experiencia de una pasión. Al parecer, no se puede concebir la historia de la literatura sin los excesos de la egolatría. Mientras los seres humanos comunes y corrientes desayunan «huevos revueltos», los escritores lo hacen con «egos revueltos».&lt;br /&gt;El libro &lt;em&gt;Egos revueltos. Una memoria personal de la vida literari&lt;/em&gt;a de Juan Cruz es una especie de zoo espléndido sobre la fragilidad o fortaleza de los escritores en cuanto ponen en movimiento su vanidad. Bajo la lupa memoriosa del el ex editor de Alfaguara son auscultados personajes disímiles como Jorge Luis Borges, Paul Bowles, Julio Cortázar, Guillermo Cabrera Infante, Ernesto Sábato, Susan Sontag, Günter Grass, Jorge Semprún, Severo Sarduy, Manuel Vásquez Montalbán, Alfredo Bryce Echenique, Camilo José Cela y muchos más.&lt;br /&gt;A la estirpe de los egos flacos pertenecía Guillermo Cabrera Infante, a quien el exilio y la persecución del régimen de Fidel Castro hirió de manera cruel. En cambio Camilo José Cela era más bien un representante de los egos hinchados. Si antes de ganar el premio Nobel en 1989 ya era insoportable, después de este quería cortarle el cuello a todo aquel que se atreviera a hacerle una crítica. Del género de los abruptos tenemos a los de Juan Carlos Onetti y Mario Benedetti, aquejados por dosis súbitas de cólera y fastidio. El primero le exigía siempre a su editor que publicitara sus libros y el segundo creía que sus artículos no aparecían en los medios porque alguien conspiraba contra él. A esta lista habría que sumar al de Juan Marsé, dueño de un ego bronco y peculiar.&lt;br /&gt;Sin embargo, hay egos que se hacen los tímidos para cubrir una lista muy grande de antojos. Por ejemplo: Ernesto Sábato, quien siempre daba la apariencia de modestia aunque en el fondo quería ser siempre mimado y reconocido. Se creía perseguido por la injusticia literaria y envidiaba a Borges, a quien consideraba —y no perdía oportunidad de repetirlo en confidencia— una mala persona. Y nunca ocurrió al revés. Borges tenía más bien un ego infantil y juguetón.&lt;br /&gt;El ego de Susan Sontag fue de una especie que podría llamarse «sereno» o «recatado», igual que el de Mario Vargas Llosa; egos que se muestran casi siempre en forma sutil o calculada. Cruz cuenta la suspicacia de la escritora norteamericana respecto a los tipos de hoteles en los que la alojaban los editores, así como la derrota anímica de Mario Vargas Llosa cuando las elecciones en 1990 le fueron adversas. El periodista español lo vio unos días después de que esto ocurriera en París, con vente kilos menos y desmejorado, no obstante con la chispa de la literatura otra vez en la mirada.&lt;br /&gt;En el libro de Juan Cruz se consigna asimismo los ecos de una antigua polémica en el que entrechocaron los egos de José María Arguedas y Julio Cortázar. El que tenía muy presente este episodio era Juan Carlos Onetti, quien acusó al argentino de haber sido el causante de una gran decepción en el peruano y haber propiciado que se suicidara dos veces. Cortázar respondió a las críticas de Arguedas con una frase letal: «Usted toca una quena en Perú y yo dirijo una orquesta en París», y esto causó la molestia del novelista uruguayo. «Es una grosería, sobre todo conociendo a este peruano, que es uno de los hombres más dulces que he conocido (…) Y eso es imperdonable, jamás se lo perdonaré a Cortázar», dice Juan Cruz que dijo Juan Carlos Onetti desde la cama en que reposaba.&lt;br /&gt;En realidad, quizás lo más fascinante de este libro no sean las vidas secretas que revela, sino el culto a la amistad que exhuma a través de anécdotas, ironías y episodios históricos imbuidos de cariño y melancolía&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-12612673725636925?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/12612673725636925/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=12612673725636925&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/12612673725636925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/12612673725636925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/07/la-hoguera-de-la-vanidad.html' title='La hoguera de la vanidad'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-hK8MJNvNR7w/TioNwaTEqMI/AAAAAAAAAc8/vjNV4r0irfo/s72-c/TM-781.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8836525231771021479</id><published>2011-07-07T07:39:00.000-07:00</published><updated>2011-07-07T07:39:22.873-07:00</updated><title type='text'>La foto era de Moni Pérez</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-4FtRsk0EDxc/ThXDoypp8hI/AAAAAAAAAc4/-bWrlex74tc/s1600/trapecista-en-papel-mache.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" m$="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-4FtRsk0EDxc/ThXDoypp8hI/AAAAAAAAAc4/-bWrlex74tc/s320/trapecista-en-papel-mache.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En uno de mis post anteriores no consigné el nombre de la autora de este estupenda fotografía: Moni Pérez (elgatodepapel.blogspot.com), quien me hizo ver&amp;nbsp;la falta en que había incurrido. Un&amp;nbsp; poco tarde, es verdad, pero vale la aclaración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8836525231771021479?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8836525231771021479/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8836525231771021479&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8836525231771021479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8836525231771021479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/07/la-foto-era-de-moni-perez.html' title='La foto era de Moni Pérez'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-4FtRsk0EDxc/ThXDoypp8hI/AAAAAAAAAc4/-bWrlex74tc/s72-c/trapecista-en-papel-mache.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-787652581734732853</id><published>2011-07-04T13:56:00.000-07:00</published><updated>2011-07-04T14:03:20.561-07:00</updated><title type='text'>Placas de bronce: ego y perduración</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;¿Por qué grabar nuestros nombres en una placa de bronce a sabiendas de que la vida es fugaz y su multiplicación una aberración estética?&lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: 'Bookman Old Style', serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-QiM-ovJQrxg/ThIotFM-tMI/AAAAAAAAAc0/gI68gPe33BE/s1600/placas_bronce.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-QiM-ovJQrxg/ThIotFM-tMI/AAAAAAAAAc0/gI68gPe33BE/s1600/placas_bronce.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Es hasta cierto punto natural que un ser humano quiera sobrevivir a su muerte y perdurar en el recuerdo de los demás mediante fotografías, libros, estatuas y otros objetos. Se trata de una especie de anhelo muy difundido con el que se pretende paliar el absurdo de la vida y volverse, aunque sea metafóricamente, inmortal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No sé dónde y cuándo se originó la idea de grabar sobre piedra, bronce u otro material resistente los nombres de personajes destacados para colocarlos en lugares visibles donde pudieran ser honrados por la sociedad. Seguramente se trata de una costumbre tan vieja como la historia del ego.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Todos queremos y deseamos alguna vez en nuestras vidas la placa, medalla, certificado o calle que recuerde lo importante y buenos que fuimos alguna vez. Pero no todos lo consiguen. Por siglos, presidentes, alcaldes, guerreros, héroes, escritores y otros hombres públicos han conseguido tarde o temprano que su nombre sea cincelado en el muro de la perduración. Los que no lo consiguen, se contentan con medios compensatorios menos universales. Por ejemplo: un álbum con fotos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Una variante muy difundida del deseo de perdurar son los llamados “libros/memoria” de las promociones de estudiantes. Allí, sonrientes, ufanos y con cara de posteridad aparecen los rostros de quienes, pasado el tiempo, volverán a reunirse con ocasión de una clase del recuerdo, almuerzo de confraternidad o celebración de las bodas de bronce, plata u oro de la promoción a la que &amp;nbsp;pertenecen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Los seres humanos —sin duda el fenómeno es universal— abrigamos la esperanza de sobrevivirnos, ya sea en objetos que evoquen nuestros nombres o en inventarios minuciosos donde se destaque que fuimos parte de un hecho glorioso o importante. La máxima expresión de este afán son las placas colocadas en la base de monumentos y muros de edificios públicos. «Este hospital fue construido siendo Presidente de la República el señor…» o «Este monumento se inauguró durante la gestión del alcalde…». Y así por el estilo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Conozco de cerca la avidez que tenemos por llegar al futuro. La he vivido en mi época de estudiante universitario, aunque con poco fortuna, pues de mi promoción no existe placa de vidrio, bronce o piedra, ni menos libro/memoria que dé cuenta de su paso por este valle de lágrimas. En la Facultad de Derecho donde estudié ya casi no hay espacio para una placa más. Allí, apretujadas, rajadas, enmohecidas y, en muy poco casos brillantes, reposan las que conservan los nombres de miles de personas que alguna vez se educaron en las aulas de esa facultad y que, si la fortuna lo permitió, llegaron a ser hombres de fama y honor. En realidad, grabar los nombres en placas de metal o papel es un desatino por más legítimo y noble que sea este empeño. Y lo es porque&amp;nbsp; la lista de nombres siempre nos conduce a la odiosa comparación, al dolor de los amigos muertos o a abrir la herida de lo que nunca fue.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pero las celebérrimas placas no están solo en los pasillos de mi ex facultad. Están por todo el campus. Solo falta únicamente que hagan su ingreso triunfal en los baños. Su omnipresencia me causa terror y repulsión estética. ¡Si hasta existen placas de promociones de niños que han estado en una guardería! Como se puede comprobar, la costumbre empieza muy temprano y es muy difícil de erradicar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Confieso que cada vez que veo las placas en mi travesía por los pasillos de mi antigua universidad me vienen a la memoria los padrones de electores, las listas de requisitoriados por la justicia, los millones de personas censadas, el inventario de fallecidos en un accidente, los nombres de las nichos de un cementerio y, sobre todo, los miles de grillos que cubrían en el verano de 1983 (el del famoso Niño) las paredes de la sala de espera del aeropuerto de Piura, que yo prefiguré entonces, por la distancia en que me encontraba, como una pared marrón. Todas esas listas con nombres que aspiran a la inmortalidad y todos esos miles de grillos constreñidos en la superficie de una pared me recuerdan lo efímera y fugaz que es la vida y lo frágil y dudoso que es el ego de los hombres.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-787652581734732853?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/787652581734732853/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=787652581734732853&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/787652581734732853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/787652581734732853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/07/placas-de-bronce-ego-y-perduracion.html' title='Placas de bronce: ego y perduración'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-QiM-ovJQrxg/ThIotFM-tMI/AAAAAAAAAc0/gI68gPe33BE/s72-c/placas_bronce.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-7152670184801215500</id><published>2011-06-16T21:36:00.000-07:00</published><updated>2011-06-16T21:43:43.170-07:00</updated><title type='text'>Pessoa y Borges: un encuentro improbable</title><content type='html'>﻿﻿ &lt;br /&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-nTNKk_i-wS4/TfrZeJcF88I/AAAAAAAAAck/C3tNMu4MJKk/s1600/pessoa.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="200px" src="http://2.bp.blogspot.com/-nTNKk_i-wS4/TfrZeJcF88I/AAAAAAAAAck/C3tNMu4MJKk/s200/pessoa.jpg" width="177px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;﻿﻿&lt;span style="font-size: large;"&gt;El azar no quiso que un día de 1923 ocurriera un encuentro entre dos monstruos de la literatura que fueron contemporáneos: Borges y Pessoa. He aquí la historia imposible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Fernando Pessoa y Jorge Luis Borges nunca se conocieron, sin embargo fueron contemporáneos. El primero nació en 1888 en Lisboa y el segundo en 1899 en Buenos Aires. Once años de edad y miles de kilómetros de distancia los separaban, por lo que lógicamente las posibilidades de que se conocieran eran muy remotas.&lt;br /&gt;A fines del siglo XIX y comienzos del XX las comunicaciones eran muy difíciles, las noticias llegaban con semanas, meses y hasta años de retraso. El contacto entre escritores de diversas latitudes era, además, muy complicado y se podría decir que las literaturas de Europa y América Latina se producían en condiciones de aislamiento. A esto habría que agregar un incipiente mercado de libros y traducciones, sobre todo en nuestro continente.&lt;br /&gt;El desconocimiento mutuo entre estos dos escritores es en cierta manera extraño tratándose de dos anglófilos. Ambos usaron el inglés como si se tratase de su lengua materna y tuvieron como precursores a escritores británicos afines (admiración común por Shakespeare, John Keats, Robert Browning, Edgar Poe y Walt Whitman y discrepancia en torno a Kipling, Shaw y Chesterton); y ambos vivieron y asumieron la vanguardia con pasión e inventiva: Pessoa por el futurismo y Borges por el ultraísmo. No obstante estas búsquedas comunes, nunca establecieron ningún contacto, ni siquiera —hasta donde yo sé—epistolar.&lt;br /&gt;Aunque un encuentro entre los dos haya sido improbable, en dos momentos de sus vidas ellos pudieron haberse cruzado en una calle de la bellísima capital de Portugal. El primero pudo ocurrir en 1914, cuando la familia Borges arribó a Lisboa procedente de Buenos Aires en su camino a Ginebra. El autor de &lt;em&gt;El Aleph&lt;/em&gt; tenía entonces 15 años y 26 el autor del &lt;em&gt;Libro de desasosiego&lt;/em&gt;. Para entonces el argentino era un aprendiz de escritor, mientras que el portugués ya había creado a su famosa trilogía de heterónimos: Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos. &lt;br /&gt;La segunda oportunidad en que los dos pudieron haber coincidido tiene más visos de probabilidad. Sucedió en 1923, durante el mes y medio (entre junio y julio) en que los Borges permanecieron en Lisboa mientras esperaban el barco que los regresara a Buenos Aires. Emir Rodríguez Monegal ha documentado que un día de los 45 en que Borges permaneció en esa ciudad fue con su amigo António Ferro al legendario café A Brasileira, lugar en el que Pessoa había sentado sus reales y era muy conocido. Según el crítico uruguayo, autor por lo demás de una de las más minuciosas biografías del ciego universal, es probable que en el café estuviera sentado en su rincón preferido el lisboeta, pero la presentación de rigor no ocurrió porque simplemente Ferro y Pessoa estaban distanciados desde hacía ocho años. El azar no encontró su simetría aquella vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-zs9BZgUONDw/TfracoL7jsI/AAAAAAAAAcw/HLsx3ABbOq8/s1600/jorge_l_borges1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200px" i$="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-zs9BZgUONDw/TfracoL7jsI/AAAAAAAAAcw/HLsx3ABbOq8/s200/jorge_l_borges1.jpg" width="164px" /&gt;&lt;/a&gt;En su ensayo titulado Jorge Luis Borges, el autor de Fernando de Pessoa, Emir Rodríguez Monegal fuerza más la imaginación y proyecta un azaroso e hipotético encuentro: « (…) Puede ser el Terreiro de Paco, o alguna de las callejas estrechas de Baixa, o tal vez (más precisamente) la Rua Augusta. Por ella pasa, casi invisible en su vulgaridad, un hombre delgado y escueto, cubierto con un abrigo oscuro (¿de gabardina inglesa?) y ostentando un sombrero que adivino gris (la fotografía es en blanco y negro: no hay colores en este sueño). El sombrero parece demasiado grande para la cara afilada en que sólo distingo unos ojos miopes y un cuidadoso bigote triangular. Cruzándose con ese hombre, pero sin rozarlo, tal vez sin mirarlo, ignorándolo, veo un cuarteto de turistas argentinos: padre y madre aún jóvenes y hermosos, una hija deslumbrante de belleza, un hijo tímido, rollizo y oscuro, incorregiblemente miope (…) ¿Necesitaré revelarles que el hombrecito oscuro es Fernando Pessoa (si alguien alguna vez fue Fernando Pessoa) y que el cuarteto de turistas argentinos son los Borges: Jorge Guillermo, el padre; Leonorcita, la madre; Norah, la poética muchacha; Jorge Luis, o Georgie, el tímido, torpe muchacho. Es casi seguro (aunque no haya otras fotos que las de mi imaginación) que los Borges pasaron lado a lado del invisible Fernando Pessoa por esas calles de la Baixa y que no se reconocieron (…)». Pero ya está demostrado que lo tanto imaginaba Rodríguez Monegal nunca tuvo lugar en la realidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;¿Sobre qué hubieran conversado ese lector miope y escritor inexperto de 24 años y ese autor también miope de 35, ya reconocido para ese momento como un autor de culto en Portugal? ¿En qué íntima discusión hubieran caído esos dos hombres hasta cierto punto misóginos, de antepasados lusos, embaucadores de lectores desprevenidos y partidarios de causas casi siempre perdidas? Solo el azar lo sabe.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-7152670184801215500?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/7152670184801215500/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=7152670184801215500&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7152670184801215500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7152670184801215500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/06/pessoa-y-borges-un-encuentro-improbable.html' title='Pessoa y Borges: un encuentro improbable'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-nTNKk_i-wS4/TfrZeJcF88I/AAAAAAAAAck/C3tNMu4MJKk/s72-c/pessoa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-830591351354823137</id><published>2011-06-16T21:23:00.000-07:00</published><updated>2011-06-16T21:45:20.386-07:00</updated><title type='text'>Travesía de impostores</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YGYImyBYA8c/TfrWef9R9LI/AAAAAAAAAcY/M1zV1e8fjEY/s1600/NH485_G.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320px" i$="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-YGYImyBYA8c/TfrWef9R9LI/AAAAAAAAAcY/M1zV1e8fjEY/s320/NH485_G.jpg" width="203px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;La última novela de Iván Tahys retoma la metáfora del viaje como búsqueda de lo perdido y alegoría de la fugacidad del destino literario.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el género cinematográfico del &lt;em&gt;road movie&lt;/em&gt;, la historia se desarrolla a lo largo de un viaje por carretera. Por extensión, un &lt;em&gt;road mo&lt;/em&gt;vie literario sería una narración cuyo argumento ocurre mientras sus protagonistas realizan una travesía geográfica o cronológica. &lt;br /&gt;Prototipos de viajes literarios a través del espacio serían &lt;em&gt;On the road&lt;/em&gt; de Jack Kerouac y &lt;em&gt;La Odisea&lt;/em&gt; de Homero. Se trata de viajes por el paisaje infinito de Norteamérica y las accidentadas islas de Grecia antigua. Pero hay otras historias donde los viajes ocurren en el tiempo, ya sea como una serie sucesiva de recuerdos o como saltos hacia atrás con el objetivo de regresar al lugar donde todo comienza. &lt;br /&gt;Una de las novelas anteriores de Iván Thays se llama &lt;em&gt;El viaje interior&lt;/em&gt; y se refiere al viaje como una metáfora de búsqueda de la felicidad, estado emocional que el protagonista ha perdido dolorosamente. En una novela posterior, Un lugar llamado oreja de perro, el autor vuelve otra vez a la idea del desplazamiento físico y temporal. En este caso, el personaje principal es un cronista que quiere recuperar la verdad a través del viaje al pasado, pero de este emergen fantasmas que juzgan insensato su propósito.&lt;br /&gt;Ahora, con la publicación de su más reciente novela, &lt;em&gt;Un sueño fugaz&lt;/em&gt;, este magnífico escritor peruano retoma el viaje como leimotiv. No trato de decir con esto que la narrativa de Iván Thays tenga como único soporte este concepto. Lo que pretendo simplemente es llamar la atención acerca de algunas constantes temáticas que lo asedian, supongo que de manera inconsciente.&lt;br /&gt;Según afirma el propio autor, &lt;em&gt;Un sueño fugaz&lt;/em&gt; era una novela atrapada en otra novela: La disciplina de la vanidad, en la que algunos lectores encontraron demasiados parecidos con lo real y juzgaron con extrema superficialidad. Allí un grupo de jóvenes escritores competían de manera angustiosa por saber quién era el llamado a gozar de fama y prestigio. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La historia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No nos engañemos ni nos leamos las cartas entre gitanos. Si bien uno de los fines de la literatura es conmover, una novela debe ante todo atrapar al lector desde la primera línea; debe saltarle, como dicen, a la yugular y no soltarlo hasta que caiga rendido junto al punto final. La historia debe ser no solo conmovedora, sino también entretenida. &lt;br /&gt;Thays cuenta la historia de un escritor que tuvo un ascenso fugaz en el firmamento literario y que luego termina sus días como un autor de culto, aunque olvidado por el establishment. La historia se ubica entre dos extremos: cuando tiene cuarenta años, vive en Venecia y la fama lo ha jubilado, y cuando es anciano y lo visita una periodista que lo admira, aunque después se desencanta y lo deja rumiando su deterioro físico y moral.&lt;br /&gt;De la historia de este escritor se deriva la historia probablemente más conmovedora del libro: la de Paulo, el hijo que este ha tenido con Graziela. Es el «tesoro» del escritor, pero también la fuente de su desdicha. El niño es un ser enfermizo e introvertido que termina, como consecuencia de las burlas de que es objeto, ahogado en un lago cubierto de nieve a donde ha ido a patinar con sus amigos. Este relato, y otros más como el de Pola, la amante del escritor, están puestos allí para acentuar la carga melodramática de la novela. Nunca mejor utilizada la técnica de las cajas chinas, según mi modesto entender. &lt;br /&gt;El escritor del cuarto hora de fama literaria es, al mismo tiempo, el narrador de la historia. A través de su relato directo, concentrado y lleno de frases cortas y efectistas asistimos al desfile de un conjunto de personajes, uno cada vez más devaluado que el otro, que en un momento de sus vidas formaron parte de un taller literario llamado Centeno. Estos, por un inexplicable capricho masoquista, deciden reencontrase cada cierto tiempo solo para comprobar como se extinguen sus ambiciones literarias y, en algunos casos, su energía sexual. Tomás —prototipo del escritor de éxito—, Milovana, Esteban, Mercedes, Jaime —prototipo del escritor insobornable—, el profesor Delgado y el narrador terminan refugiados en unas vidas familiares anodinas o en éxitos profesionales que ocultan a duras penas sus verdaderos rostros: los del fracaso literario.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los méritos&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;El éxito de una novela muchas veces reside en el modo, la forma en que cuenta la historia el narrador. Otras veces en la naturalidad con que trata temas profundos. Otras en la manera tan discreta y disimulada con que usa los recursos técnicos. Y algunas veces, muy pocas en realidad, en razones extraliterarias como la simpatía personal o la intuición que detrás de una portada atractiva siempre hay una historia atractiva.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un sueño fugaz&lt;/em&gt; presenta relatos fragmentados encabezados con el nombre de los protagonistas, los cuales se entrelazan gracias a los recuerdos del narrador. El lenguaje que utiliza el autor carece de adornos y excesos. Los párrafos son cortos y las frases, como dije, austeras. La narración es, por esta razón, ágil y envolvente. La novela está escrita con mano firme, madurez estilística, ritmo persistente y sintoniza, además, con la sensibilidad de nuestra época. La fina construcción psicológica de los personajes y el minimalismo de su construcción son, tal vez, los ganchos más eficaces para que el lector lea a una misma velocidad, de principio a fin, sin tropiezos ni contratiempos. &lt;br /&gt;La novela tiene, además, todos los ingredientes de un libro de éxito de estos tiempos: brevedad, personajes espejo y con características de antihéroes, estructura moderna, lenguaje familiar, identificación con el presente y ligazón con temas recurrentes y universales. A esto se agrega la eficacia de la trama, la sencillez del montaje y la naturalidad de la composición. Pero &lt;em&gt;Un sueño fu&lt;/em&gt;gaz es destacable por la hermosa metáfora con que ilustra la fugacidad de la fama literaria: «Mi cuarto de hora de fama. Un relámpago que alumbra la oscuridad de la cueva (…) Y luego el soplo de la oscuridad volvió a apagar la caverna (…) En mi cueva, como al principio, bajo la penumbra vuelven a confundirse las miasmas con el oro. O son los mismo». Y también por el tono intimista y desafectado con que nos describe el modo lento y seguro con que la vida se acerca a su final.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-830591351354823137?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/830591351354823137/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=830591351354823137&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/830591351354823137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/830591351354823137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/06/travesia-de-impostores.html' title='Travesía de impostores'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-YGYImyBYA8c/TfrWef9R9LI/AAAAAAAAAcY/M1zV1e8fjEY/s72-c/NH485_G.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-108225614098641384</id><published>2011-06-14T16:46:00.000-07:00</published><updated>2011-06-14T19:46:52.568-07:00</updated><title type='text'>Lanzan documental y  Nº 73 de revista díatreinta. Medio universitario cumple 10 años de fundado</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-DrVsFu22b7M/Tff0zO5WlQI/AAAAAAAAAcM/tMraa_rQ4NQ/s1600/Nueva+imagen.JPG" imageanchor="1" style="cssfloat: left; height: 143px; margin-left: 1em; margin-right: 1em; width: 394px;"&gt;&lt;img border="0" height="147px" src="http://4.bp.blogspot.com/-DrVsFu22b7M/Tff0zO5WlQI/AAAAAAAAAcM/tMraa_rQ4NQ/s400/Nueva%2Bimagen.JPG" width="400px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;La revista &lt;i&gt;díatreinta&lt;/i&gt; editada por la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Privada del Norte (UPN) cumple este año 10 años y, con este motivo, sus editores preparan para el jueves 23 de junio el lanzamiento del Nº 73 y la exhibición del documental conmemorativo, el cual recoge los testimonios de redactores y reporteros gráficos que han participado de esta experiencia periodística a lo largo de la última década.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La actividad se realizará en la Sala de Conferencias de la UPN, a las 11 AM. El director y el Comité Editorial de la revista han anunciado cambios en el diseño y contenido del medio, el cual fue fundado en junio del 2001 por los profesores Luis Eduardo García y Domingo Varas Loli. El medio nació como un tabloide informativo independiente con la intención de mediar entre ciudadanos y autoridades en la solución de los grandes problemas de la ciudad. Ahora, sin abandonar sus objetivos originales, es una revista que privilegia el periodismo narrativo, así como un tribuna donde se expresan profesores y colaboradores con total libertad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-108225614098641384?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/108225614098641384/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=108225614098641384&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/108225614098641384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/108225614098641384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/06/lanzan-documental-y-n-73-de-revista.html' title='Lanzan documental y  Nº 73 de revista díatreinta. Medio universitario cumple 10 años de fundado'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-DrVsFu22b7M/Tff0zO5WlQI/AAAAAAAAAcM/tMraa_rQ4NQ/s72-c/Nueva%2Bimagen.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-5530935063315250522</id><published>2011-06-14T16:14:00.000-07:00</published><updated>2011-06-14T19:48:15.812-07:00</updated><title type='text'>Analizarán relación entre prensa y poder. Eloy Jáuregui y Marco Sifuentes entre invitados</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Fk1h_bQ71Ok/Tff1upSvALI/AAAAAAAAAcU/v8RdE-EZtVc/s1600/BWEB+Seminario+Periodismo_1.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="145px" src="http://3.bp.blogspot.com/-Fk1h_bQ71Ok/Tff1upSvALI/AAAAAAAAAcU/v8RdE-EZtVc/s400/BWEB%2BSeminario%2BPeriodismo_1.JPG" width="400px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Los periodistas Eloy Jáuregui y Marco Sifuentes participarán en el seminario de periodismo “La piedra en el zapato. Las relaciones entre el periodismo y el poder” que organiza la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Privada del Norte. El evento se realizará el 25 de junio en la Sala de Conferencias de esta casa de estudios, de 10:00 AM a 1:00 PM y de 5:00 PM a 8:00PM.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;El objetivo del seminario es evaluar el tipo y las condiciones materiales y morales en que ocurre la relación entre prensa y poder, que tanta controversia ha generado en las últimas elecciones presidenciales. La entrada es libre y está dirigida, fundamentalmente, a periodistas, profesores y alumnos de las facultades de Ciencias de Comunicación de las universidades trujillanas.&lt;br /&gt;Eloy Jáuregui es columnista de Diario 16, profesor de la Universidad de Lima y autor de los libros “Usted es la culpable” y “Pa bravo yo: historias de la salsa en el Perú”. Marco Sifuentes es uno d elos periodistas más influyentes del país. Es columnista de Perú 21, dirige el blog “El útero der Marita” y es editor asociado de “La Mula”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-5530935063315250522?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/5530935063315250522/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=5530935063315250522&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5530935063315250522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5530935063315250522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/06/analizaran-relacion-entre-prensa-y.html' title='Analizarán relación entre prensa y poder. Eloy Jáuregui y Marco Sifuentes entre invitados'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Fk1h_bQ71Ok/Tff1upSvALI/AAAAAAAAAcU/v8RdE-EZtVc/s72-c/BWEB%2BSeminario%2BPeriodismo_1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-7150190364706619951</id><published>2011-05-30T14:00:00.000-07:00</published><updated>2011-05-30T14:04:49.541-07:00</updated><title type='text'>Medios, ¿informar o editorializar?</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-rYZgnWMAzgM/TeQFVvrmkEI/AAAAAAAAAbk/ELd_4Mqclw4/s1600/prensa_y_censura.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-rYZgnWMAzgM/TeQFVvrmkEI/AAAAAAAAAbk/ELd_4Mqclw4/s320/prensa_y_censura.jpg" t8="true" width="209" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language: ES;"&gt;Los medios de comunicación toman partido por una candidata sin distinguir muy bien los verdaderos objetivos&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;de la información y la editorialización, ni menos el daño que se le hace a la democracia.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;Hace unos días, los corresponsales de prensa extranjera acreditados en el Perú analizaron la manera en que los medios de comunicación venían informando acerca del proceso electoral peruano. Al unísono, todos concluyeron en que, además de parcializarse con la candidata de Fuerza 2011, mezclaban información con opinión de manera grosera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;Unas semanas atrás, consultado por un diario peruano, el maestro colombiano Javier Darío Restrepo sostuvo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="color: black;"&gt;que un medio tiene el derecho y el deber de expresar sus preferencias políticas en su página editorial. Si lo hace al revés; es decir, si utiliza la información como una manera de opinar «esto es completamente dañino para la democracia y para la credibilidad de los medios». Añadió que un periódico «que sale con propaganda a favor de un candidato sólo sirve para envolver zapatos, no para hacer historia».&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="color: black;"&gt;La verdad es que la información es lo más valioso que tiene un periodista para tener credibilidad y, sobre todo, para orientar a los ciudadanos, quienes necesitan de la información para hacerse una idea de la verdad y para pedirle cuentas al poder en el que van a depositar su confianza. Estos principios, que parecen muy claros y justos, están muy lejos de practicarse en la realidad periodística peruana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;¿Por qué es tan importante distinguir entre información y opinión? La primera, según Alex Grijelmo, “es todo aquel texto periodístico que trasmite datos y hechos para el público al que se dirigen, ya sean nuevos o conocidos con anterioridad. La información, en sentido estricto, no incluye opiniones personales del periodista ni, mucho menos, juicios de valor». La segunda, de acuerdo a &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Manuel Jesús Orbegozo «… significa expresar por escrito el concepto, la significación o los pareceres que se tienen respecto de las causas o consecuencias de un acontecimiento transformado en&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;noticia…».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;No es que los periodistas no puedan opinar. Sí pueden y deben,&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;para esto disponen de los espacios que los medios impresos asignan a los&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;columnistas y articulistas (que son generalmente profesionales que no trabajan en planta). Los medios, a su vez, expresan su punto de vista corporativo&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;en el llamado «editorial», que es una especie de tribuna oficiosa donde un periódico expresa su punto de vista en torno a un tema importante y actual.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;¿Y cómo debería manejar la información un periodista? Sin duda como una actividad simple y discreta: «mostrar los hechos tal como son, situados dentro de un contexto, para que se entienda, sobre todo cuando todos los gobiernos tienden a presentar la realidad de acuerdo con sus intereses» (Javier Darío Restrepo). Cuando esto ocurre, un medio se convierte en un vehículo de propaganda donde la única verdad es la que el propagandista quiere imponer a los demás. Se olvida que esta, además de ser real, debe ser creíble.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;En el ejercicio de la libertad informativa es donde se realiza uno de los objetivos más nobles del periodismo: ser un servicio social y, por lo mismo, una fuente de orientación para los ciudadanos. Este es su mayor capital, su mayor fuerza, su mayor valor y su razón de ser. Un medio creíble es un soporte para la democracia y una garantía para que los electores puedan dormir tranquilos mientras el poder actúa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;En el Perú de hoy no solo los medios y los periodistas han borrado las fronteras entre información y opinión, sino que han tomado partido y defienden posiciones con uñas y dientes. Esto es así porque los intereses profesionales han pasado a un segundo plano y priman los económicos, empresariales y comerciales. &lt;span style="color: #222222;"&gt;En nuestro país existen 74 diarios que hacen un tiraje total de más o menos un millón y medio de ejemplares. ¿Del total de estos diarios cuántos sesgan su información a favor de&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Keiko Fuijimori y cuántos a favor de Ollanta Humala? Hasta donde&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;sé, solo tres &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="color: #222222;"&gt;medios apoyan al candidato de Gana Perú. Los demás han cerrado filas alrededor de la hija de uno de los presidentes más corruptos de nuestra historia. En cuanto a la televisión, el favoritismo es vergonzoso. Pese a esta situación tan desigual, el voto de Humala se mantiene más o menos estable. ¿Esto quiere decir que los medios pueden llegar a saturar la mente de los ciudadanos y generar un efecto inverso. Tal vez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="color: #222222;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="color: #222222; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; mso-ansi-language: ES-PE; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;"&gt;Los seguidores de Humala tratan de contrarrestar la arremetida mediática contra su candidato a través de las redes sociales y mediante comunicados de artistas e intelectuales (¿por qué la mayor parte de la inteligencia peruana apoya a este candidato?). Algo me dice que aunque el equilibrio nunca se va a lograr, esto importa muy poco porque a la larga, en su fuero íntimo, una parte de los peruanos sabrá distinguir muy bien de qué lado está el lucro y de qué lado la decencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-7150190364706619951?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/7150190364706619951/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=7150190364706619951&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7150190364706619951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7150190364706619951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/05/medios-informar-o-editorializar.html' title='Medios, ¿informar o editorializar?'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-rYZgnWMAzgM/TeQFVvrmkEI/AAAAAAAAAbk/ELd_4Mqclw4/s72-c/prensa_y_censura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-5050110235026453285</id><published>2011-05-25T21:29:00.000-07:00</published><updated>2011-05-25T21:34:07.629-07:00</updated><title type='text'>Carta de escritores peruanos contra el regreso del fujimorismo y a favor de la democracia</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3IEIL9aQ2G0/Td3YBB2agdI/AAAAAAAAAbc/pQqHGLbGUMo/s1600/Alfredo_Bryce_Echenique+1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200px" src="http://1.bp.blogspot.com/-3IEIL9aQ2G0/Td3YBB2agdI/AAAAAAAAAbc/pQqHGLbGUMo/s200/Alfredo_Bryce_Echenique+1.jpg" t8="true" width="200px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-KfmGbA6IybQ/Td3W2c68UKI/AAAAAAAAAbU/jthpPn0MMnE/s1600/Mario-Vargas-Llosa-005.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; height: 192px; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; width: 229px;"&gt;&lt;img border="0" height="192px" src="http://2.bp.blogspot.com/-KfmGbA6IybQ/Td3W2c68UKI/AAAAAAAAAbU/jthpPn0MMnE/s320/Mario-Vargas-Llosa-005.jpg" t8="true" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;Quienes suscribimos esta carta expresamos nuestro enérgico rechazo ante la amenaza que, contra la democracia y la libertad de los peruanos, supone la posible resurrección de la dictadura fujimorista. &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;El régimen de Alberto Fujimori marcó el periodo más siniestro en la historia de nuestros gobiernos republicanos. Fue una década criminal cuyas funestas consecuencias no debemos olvidar, relativizar ni pasar por alto. En los últimos años, el mayor triunfo de la democracia peruana ha sido el rechazo a esa dictadura, el procesamiento judicial de sus líderes y el castigo legal a los innumerables delitos y crímenes contra la humanidad que cometió. El Perú debe rechazar una vez más la impunidad y reforzar su fe en una democracia con justicia para todos y con&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;posibilidades de progreso dentro de un orden legítimo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Los escritores que firmamos esta carta venimos de lugares muy distintos del espectro político peruano y tenemos ideas divergentes sobre cómo debería ser el manejo económico y social del Perú. Creemos, sin embargo, en el valor de la libertad, el rechazo a la criminalidad y a la violencia de estado, la defensa del orden legal y el respeto a los derechos humanos. Pensamos que estos son cimientos cruciales para la construcción de una nación justa y solidaria.&lt;br /&gt;El candidato presidencial Ollanta Humala ha jurado públicamente defender esos principios. Creemos que nuestro deber en este momento es escuchar ese juramento y que nuestra obligación inmediatamente posterior será vigilar su cumplimiento. El presente nos ha dejado con esa alternativa que es la vía válida de oposición a la reinstauración de la dictadura. &lt;br /&gt;La democracia es el ejercicio de una negociación: todo gobierno debe escuchar a su sociedad civil. La sociedad civil tiene el deber de guiar a su gobierno, hacer sentir su poder y su mandato y fiscalizar su rectitud. Pero esa negociación sólo es posible cuando el poder lo ocupa un movimiento político. El crimen está fuera de ese espectro: no se negocia con quienes han abandonado la política y han elegido la criminalidad.&lt;br /&gt;Por estas razones, los abajo firmantes llamamos a la sociedad a mantener su poder de representación, rechazando el regreso de la dictadura y solidificando, mediante el voto por Ollanta Humala, con una actitud activa y vigilante, nuestro orden democrático. El nuestro es un llamado esperanzado y optimista a la unidad nacional: este 5 de junio, los peruanos debemos defender, a través de un voto responsable y cívico, nuestra dignidad, nuestra libertad y nuestra democracia.&lt;br /&gt;Atentamente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;1. Alfredo Bryce Echenique DNI: 10840740&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;2. Abelardo Oquendo Cueto DNI 07774567&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;3. Alfredo Pita DNI O6519037&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;4. Andrea Cabel García DNI: 41624669&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;5. Alexis Iparraguirre DNI: 08157171&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;6. Antonio Angulo Daneri DNI 09641914&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;7. Alonso Rabí do Carmo DNI: 08231094&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;8. Armando Arteaga DNI: 07315586&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;9. Bernardo Rafael Álvarez DNI: 25486055&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;10. Carlos López Degregori DNI: 07770757&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;11. Carmen Ollé DNI: 07584661&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;12. Carlos Yushimito del Valle DNI: 07525367&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;13. Carlos Dávalos DNI: 10278109&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;14. Cecilia Podestá DNI: 41028393&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;15. Claudia Arteaga DNI: 42500425&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;16. Christian Reynoso DNI: 01345870&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;17. Carlos Chang Cheng DNI: 41016348&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;18. Daniel Alarcón DNI: 46678140&lt;br /&gt;19. Diego Trelles Paz DNI: 10776&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;20. Diego Otero Molinari DNI: 09870763 &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;21. Diego Salazar DNI: 4113601&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;22. Domingo de Ramos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;23. Dante Castro Arrasco DNI: 25402972&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;24. Enrique Planas Ravenna DNI: 99644304&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;25. Emilio Bustamante DNI: 10811698&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;26. Ezio Neyra Magagna DNI: 40762566&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;27. Eloy Jáuregui DNI: 07224437&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;28. Ernesto Escobar Ulloa DNI: 09867828&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;29. Eduardo González Viaña DNI: 18172685&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;30. Eduardo Adrianzen Herrán DNI: 07243932&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;31. Edward Chauca DNI: 40401930&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;32. Emmanuel Velayos DNI: 44316736&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;33. Elba Luján DNI: 082654634. Fernando Iwasaki DNI: 06517306&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;35. Fernando Obregón Rossi DNI: 07227030&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;36. Félix Terrones DNI: 40730345&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;37. Fredy Roncalla DNI: 06350138&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;38. Gabriela Wiener Bravo DNI: 10141561&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;39. Gustavo Faverón Patriau DNI: 09297955&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;40. Gustavo Rodríguez DNI: 07864321&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;41. Grecia Cáceres DNI: 09817275&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;42. Giancarlo Stagnaro DNI: 10003659.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;43. Gladys Basagoitia DNI: 2857375AA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;44. Giancarlo Huapaya Cárdenas DNI: 40204049&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;45. Hildebrando Pérez Grande DNI: 07565635.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;46. Harold Alva Viale DNI: 80654533&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;47. Juan Carlos Ubilluz DNI: 25728798&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;48. Juan Manuel Robles DNI: 40037861&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;49. Jorge Eduardo Benavides Pasaporte: 0426237&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;50. José Carlos Yrigoyen DNI: 10273153&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;51. Jorge Frisancho DNI: 07862021&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;52. Jaime Rodríguez DNI: 104349&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;53. Jorge Eslava DNI: 25680876&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;54. Julio Villanueva Chang DNI: 09310462&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;55. Juan Cristobal DNI: 08705429&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;56. José Antonio Galloso DNI: 09868715&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;57. José Güich Rodríguez DNI: 07272400&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;58. Juan Carlos Lázaro DNI: 07377888&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;59. Jeremías Gamboa DNI: 1017958&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;60. Julio Carmona DNI: 02874377 &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;61. José Luis Ayala DNI: 08265468.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;62. Jorge Hurtado Caballero DNI: 18173267&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;63. Luis Hernán Castañeda DNI: 41308217&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;64. Luis Freire Sarria DNI: 06628179&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;65. Luz Vargas de la Vega DNI: 40361721&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;66. Luis Alvarado DNI: 40954900&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;67. Mario Vargas Llosa DNI: 06625243&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;68. Miguel Gutiérrez Correa DNI: 06117054&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;69. Miguel Ildefonso DNI: 07466249&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;70. Martín Guerra Muente DNI: 07535897&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;71. Maurizio Medo DNI: 06026716&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;72. Mariela Dreyfus Vallejos DNI: 07605386&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;73. Miguel Ruiz Effio DNI: 07524759&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;74. Max Palacios DNI: 07877452&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;75. Oswaldo Chanove DNI: 29218873&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;76. Olga Rodríguez Ulloa DNI: 41898752&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;77. Oscar Málaga DNI: 6534288&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;78. Otilia Navarrete DNI 08809979&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;79. Pedro Escribano Taipe DNI: 06105118&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;80. Patricia de Souza Pasaporte: 09zz 20696&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;81. Percy Encinas C. DNI: 08266219&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;82. Pedro Flecha DNI 07819392&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;83. Rodolfo Hinostroza DNI: 06644071&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;84. Roger Santiváñez DNI: 08104162&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;85. Ricardo Sumalavia DNI: 25564248 &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;86. Rosina Valcárcel DNI: 07330070&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;87. Richard Parra DNI: 07507025&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;88. Rodolfo Ybarra DNI: 09441432&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;89. Rafael Inocente DNI: 0868800&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;90. Rafael Espinosa Montoya DNI: 08261475&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;91. Rossella Di Paolo DNI: 08260130.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;92. Reynaldo Santa Cruz DNI: 07818386&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;93. Ricardo Falla Barreda DNI: 07912786&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;94. Santiago Roncagliolo DNI: 10264193&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;95. Sergio Galarza Puente DNI: 10341313&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;96. Sandro Chiri DNI: 10146966&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;97. Tatiana Berger Vigueras DNI 07731870&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;98. Tulio Mora Gago DNI: 06644613&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;99. Teófilo Gutiérrez Jiménez DNI 06022047&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;100. Ursula León DNI: 40007116&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;101. Victoria Guerrero DNI: 09645644&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;102. Víctor Quiroz DNI: 41014992&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;103. Víctor Coral Cordero DNI 06623187&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;104. Violeta Barrientos DNI: 09816811&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;105. Walter Lingán DNI: 23522780&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;106. Willy Gómez Migliaro DNI 08675086&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;107. Wilfredo Jesús Ardito Vega DNI: 06522399.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;108. María Elisheba Fuenzalida Bustamante Pasaporte: 2666144&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;109. Gabriel Arriarán DNI: 10296344&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-5050110235026453285?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/5050110235026453285/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=5050110235026453285&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5050110235026453285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5050110235026453285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/05/carta-de-escritores-peruanos-contra-el.html' title='Carta de escritores peruanos contra el regreso del fujimorismo y a favor de la democracia'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-3IEIL9aQ2G0/Td3YBB2agdI/AAAAAAAAAbc/pQqHGLbGUMo/s72-c/Alfredo_Bryce_Echenique+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-1378634749705447794</id><published>2011-05-19T20:29:00.000-07:00</published><updated>2011-05-20T22:11:37.079-07:00</updated><title type='text'>Iglesia: un nuevo paso atrás</title><content type='html'>&lt;strong&gt;En lugar de asumir sus faltas, la iglesia norteamericana acusa a la «revolución sexual» de incentivar los abusos de niños cometidos por sacerdotes.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-G_rZkOYBDzY/TdXgWSoW6mI/AAAAAAAAAbQ/RE6jqal3wCE/s1600/Iglesia+Catolica+de+Hoy.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320px" j8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-G_rZkOYBDzY/TdXgWSoW6mI/AAAAAAAAAbQ/RE6jqal3wCE/s320/Iglesia+Catolica+de+Hoy.jpg" width="252px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La iglesia católica continúa su marcha contra la historia en un momento que la humanidad parece encaminarse cada cierto tiempo hacia una ola de cambios de inspiración moral.&lt;br /&gt;En el mismo momento en que miles de jóvenes universitarios y ciberactivistas insatisfechos protestan en la céntrica Puerta del Sol de Madrid contra políticos y banqueros por usarlos como mercancía, a unos pocos meses de la “Primavera Árabe” que propició la caída de algunos regímenes autoritarios y a más de una década de que Juan Pablo II pidiera perdón por los errores cometidos, la iglesia católica norteamericana da pocas muestras de reconciliación con sus fieles.&lt;br /&gt;Un informe encargado al Colegio de Justicia Criminal John Jay de la City University de Nueva York y -pagado por ella misma y el gobierno de EE UU- culpa a la revolución sexual de los años 60 y 70 de haber provocado los innumerables abusos y violaciones a niños en parroquias y colegios católicos de ese país.&lt;br /&gt;Este estudio oficial afirma, asimismo, que los delitos cometidos por los sacerdotes contra los niños no tienen nada que ver con la homosexualidad, la pederastia, el celibato y la prohibición de que las mujeres lleven los hábitos, con lo cual vuelve a mostrar su poca disposición para modificar viejos dogmas que la alejan cada vez más de sus seguidores.&lt;br /&gt;Como se recordará, en las décadas del 60 y 70 el mundo vivió una ola de cambios políticos y vio crecer una serie de movimientos contraculturales que pregonaban la libertad sexual, el consumo de drogas y una crítica abierta a la sociedad de consumo. A esta etapa de la humanidad le iglesia norteamericana le llama «factores de la sociedad en general» que han influenciado de manera negativa en la mente de muchos de sus integrantes. Son los años de la guerra de Vietnam, la Primavera de Praga, la muerte de Luther King, el amor libre, la &lt;em&gt;nueva ola&lt;/em&gt; francesa, Jimmy Hendrix, The Beatles, The Rolling Stones y, sobre todo, de la píldora anticonceptiva.&lt;br /&gt;Ahora resulta que como no hay «rasgo psicológico de desarrollo o de comportamiento que diferencie a los curas que abusaron de menores de los que no lo hicieron», los culpables de que los niños fueran ultrajados sexualmente son los &lt;em&gt;hippies&lt;/em&gt;, las feministas y los estudiantes de Mayo del 68 que reclamaban a los cuatro vientos la libertad del cuerpo y del alma. Si esto fuera verdad, tan libres de culpa estarían también los padres que a partir de los 60 violaron a sus hijos. Y los pastores de las iglesias protestantes. Y los profesores de colegios públicos y privados. Y Dominique Strauss-Kahn, ex director de Fondo Monetario Internacional, detenido por haber sometido a una camarera del hotel Sofitel de Manhattan a diversas agresiones sexuales graves en la habitación en la que estaba alojado ¿No será que Dominique Strauss-Kahn fue un activista de las revolución sexual a que se refiere la iglesia norteamericana? &lt;br /&gt;El informe es hasta cierto punto russoniano: «El hombre (sacerdote) nace sano y la sociedad lo corrompe». Explica que quienes se incorporaron al clero en la «década prodigiosa» se enfrentaron a un cambio social que los arrastró a un estado de confusión que se agravó con la lenta reacción de la jerarquía eclesiástica. ¿Y qué pasa con quienes han cometido abusos sexuales en estos últimos años y no viven inmersos en ninguna revolución sexual? ¿O acaso hay otras revoluciones sexuales de las que no nos hemos dado cuenta?&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;Tienen razón las asociaciones de víctimas de sentirse indignadas con semejante conclusión. ¿Seguirá la curia norteamericana negando la realidad? Hasta ahora ha mostrado poco interés en que se conozca la verdad. En cambio cuando se trata de ocultar a los autores de crímenes sexuales, ella se muestra muy activa y especialmente rápida para protegerlos en su caparazón. ¿Por qué insiste tanto en mantener esta actitud frente a una sociedad laica que constantemente le toma el pulso y frente a unos feligreses que le reclaman más claridad para juzgar a los culpables? Supongo que hace rato la iglesia católica —y no solo la norteamericana— ha perdido el sentido de la historia, y no lo sabe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-1378634749705447794?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/1378634749705447794/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=1378634749705447794&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1378634749705447794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1378634749705447794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/05/iglesia-un-nuevo-paso-atras.html' title='Iglesia: un nuevo paso atrás'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-G_rZkOYBDzY/TdXgWSoW6mI/AAAAAAAAAbQ/RE6jqal3wCE/s72-c/Iglesia+Catolica+de+Hoy.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-7986178900447685302</id><published>2011-05-07T10:17:00.001-07:00</published><updated>2011-05-11T09:04:41.515-07:00</updated><title type='text'>Carta tardía para Ernesto Sábato</title><content type='html'>&lt;b&gt;Esta carta fue escrita cuando el autor de El Túnel estaba próximo a cumplir 93 años. Siete años después, con Sábato muerto, la carta sigue buscando a su destinatario&lt;/b&gt;. &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-2dY5yVqNw4E/TcWAfVTcwbI/AAAAAAAAAbE/c2uDxji2JrU/s1600/Ernesto-S%2525C3%2525A1bato.jpg" imageanchor="1" style="clear:left; float:left;margin-right:1em; margin-bottom:1em"&gt;&lt;img border="0" height="320" width="231" src="http://1.bp.blogspot.com/-2dY5yVqNw4E/TcWAfVTcwbI/AAAAAAAAAbE/c2uDxji2JrU/s320/Ernesto-S%2525C3%2525A1bato.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimado amigo: &lt;br /&gt;La lectura de su novela &lt;i&gt;Sobe héroes y tumbas&lt;/i&gt; es quizás la experiencia más intensa y conmovedora que tuve en mi vida adolescente. Desde entonces, gracias a usted maestro, creo en la moral, en la insurgencia ética, en la defensa del ser humano. Todo esto se lo digo con mucho cariño, con absoluta fe en sus palabras. Sé que usted cometió muchos errores graves en su vida, como por ejemplo haber ido a almorzar con el dictador Rafael Videla dos meses después del golpe, lo cual supongo le habrá pesado toda su vida.&lt;br /&gt;Si no lo hubiera leído, créame, no entendería ahora las miserias de la sociedad. No entendería la hipocresía, el cinismo, la traición y la farsa de la condición humana. Usted me enseñó, a través de su propia actitud frente a la ciencia y la tecnología, a conocer el cuerpo vivo y el cadáver espiritual del hombre y, sobre todo, a condenar las cosas atroces en que incurre a veces la especie humana.&lt;br /&gt;La desesperación y la fe que rezuma &lt;i&gt;Antes del f&lt;/i&gt;in, su testamento literario, y la férrea defensa de la humanidad afectiva frente al individualismo y la pobreza existencial que exhala La resistencia, han movido mis pobres resortes de mortal; los míos y los de mis compañeros de generación, que ven en usted no un ejemplo intachable de hombre, sino una muestra imperfecta aunque sincera de desprendimiento y honestidad.&lt;br /&gt;Supongo que en la soledad de Santos Lugares, donde usted vive desde siempre, ya sin su amada Matilde, la carencia de utopías, de sueños, de imposibles, de locuras y de ideales  que padece el mundo le torcerán el corazón. Se que sí. Y lo lamento. La gigantesca sombra de inmortalidad que van cubriendo poco a poco a la humanidad sin duda lo desvela, lo llena de angustia y quizás lo alimenta de escepticismo.&lt;br /&gt;No conmueve su actitud solitaria ante la monstruosidad moral que carcome al hombre. Uno y el universo es el título de uno de sus libros. ¡Esto mismo ha sido usted, Sábato, a lo largo del siglo XX: un hombre sólo contra el mundo! Por ese motivo lo admiramos más, amigo. Claro que estas sutilezas no las entienden los enfermos del alma, los favorecidos por barbas aunque no tengan quijada y los pobres de espíritu, que los hay en demasía. Hay mucho cinismo en la calle para que usted camine por ella o para que su sensibilidad salga indemne. Usted, mejor que nadie, sabe que la mayoría se arrastra ante el poder, ante el dinero, ante la gloria efímera y ante la comodidad. Nadie se juega el pellejo por causas nobles ni menos hace el ridículo en nombre de la dignidad. Ante el menor indicio del viento de la limpieza, las ratas huyen despavoridas a las cuevas de la adulación y la sobonería.&lt;br /&gt;Si de algo le sirve, por favor sepa que mucha gente lo quiere con la misma fuerza con la que usted se empeña en mostrar su amor/ odio contra el mundo. Aquí en Perú, y particularmente en Trujillo, usted tiene muchísimos seguidores. Todos son muy jóvenes, muy impetuosos y lo admiran sin condiciones. Esta es en realidad una misiva colectiva. Aunque la escribo yo, uno de sus lectores, creo que la suscriben todos los que han leído sus libros y admiran la entereza con que lleva su ancianidad física y su juventud espiritual. ¡Estamos con usted, amigo! Compartimos su resistencia y su fe, no lo dude nunca. Sabemos que usted no es perfecto y que ha cometido grandes errores en su vida. ¡Pero ha tenido el coraje de reconocerlos y lamentarlos! Y eso es edificante para nosotros, sus amigos de circunstancia.&lt;br /&gt;Sospecho que recibirá muchas cartas de sus lectores. Muchas, no lo dudo. También sospecho que dispondrá de poco tiempo para leerlas y contestarlas; y es más, sospecho que los pedidos de sus lectores lo abrumarán. No obstante, me atrevo a pedirle amigo Ernesto que siga como ha seguido hasta ahora, que no le dé gusto al diablo, que viva sus 93 años como viven sus jóvenes admiradores la ancianidad metafórica de sus 18 años. Su casi centenaria edad no es un crepúsculo, es más bien como la ceguera de Borges: un lento atardecer de verano. Si lo siente así, feliz hasta las lágrimas haré un viaje imaginario hasta Buenos Aires para estrecharle la mano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-7986178900447685302?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/7986178900447685302/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=7986178900447685302&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7986178900447685302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7986178900447685302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/05/esta-carta-fue-escrita-cuando-el-autor.html' title='Carta tardía para Ernesto Sábato'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-2dY5yVqNw4E/TcWAfVTcwbI/AAAAAAAAAbE/c2uDxji2JrU/s72-c/Ernesto-S%2525C3%2525A1bato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-3673142057639645189</id><published>2011-04-21T16:44:00.000-07:00</published><updated>2011-04-22T10:19:48.302-07:00</updated><title type='text'>24 horas después es el fin</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vylMjgpjPg8/TbDBpYiZLhI/AAAAAAAAAa0/Rkye09IVt4w/s1600/Ilustraci%25C3%25B3n%2Bart%25C3%25ADculo%2BLEG.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-vylMjgpjPg8/TbDBpYiZLhI/AAAAAAAAAa0/Rkye09IVt4w/s320/Ilustraci%25C3%25B3n%2Bart%25C3%25ADculo%2BLEG.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5598187253527031314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando una persona desaparece, la policía debe esperar 24 horas para iniciar su búsqueda. Lis Rojas Loyola y un proyecto de ley están a punto de acabar con este absurdo legal.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lis Rojas Loyola fue, si mal no recuerdo, mi alumna en el curso de Lengua hace más de 6 años. No supe de ella por este espacio de tiempo, hasta que un mensaje inesperado en facebook hace unos meses me permitió ponerme en contacto otra vez con esta joven cuya causa es digna de destacar y a raíz de la cual he iniciado una conversación muy provechosa con mis alumnos de Ciencias de la Comunicación.&lt;br /&gt;El primer mensaje que Lis escribió en mi muro era un llamado para apoyar una campaña social, uno de cuyos orígenes es un hecho muy doloroso en su vida. Mi pereza inicial no me permitió informarme lo suficiente en el tema y dejé que el tiempo transcurriera sin involucrarme demasiado. Hace poco, Lis volvió a escribir en mi muro otro mensaje para felicitarme por mi hija, quien acaba de nacer, y recordarme la necesidad de apoyar la llamada «Ley Brunito». &lt;br /&gt;El 27 de julio del 2010, al mediodía, una fuerza repentina e inesperada hizo que Bruno Rodríguez Rojas, el hijo de Lis, de 11 años, se soltara de la mano de su madre, corriera por la avenida Abancay de Lima y se perdiera entre el gentío. El niño padecía de autismo leve y, por esta misma razón, era un ser humano frágil y desprotegido. Entre otras cosas, era incapaz de distinguir el miedo, el mal o el peligro. Sus padres corrieron desesperadamente tras él, pero no pudieron alcanzarlo. Nadie supo dar referencias sobre el rumbo que había tomado.&lt;br /&gt;Presos de angustia y temor, los padres se dirigieron a la comisaría de San Andrés, en el cercado de Lima, para abrir una denuncia por la desaparición. Los policías que los atendieron, basados en una absurda ley y costumbre, les dijeron que mientras no transcurrieran 24 horas de ocurrido el hecho no podían ayudarlos. Los padres optaron por imprimir en un volante la foto del niño y distribuirla por los lugares por donde supuestamente se había perdido. Hasta donde sé, se pidió ayuda en las canales de televisión para dar con Bruno, pero los intentos fueron infructuosos.&lt;br /&gt;A las cinco de la mañana del día siguiente,  el cadáver de Bruno apareció en la Morgue de Lima. Once horas después de que se soltara de la mano de Lis había sido atropellado por un tren en Santa Clara, Ate. ¿Cómo había llegado tan lejos y, sobre todo, por qué había resultado tan difícil dar con su paradero? Si los servicios policiales de búsqueda de personas desaparecidas hubieran funcionado con rapidez y si hubieran existido leyes vinculadas con este tema, quizás esta tragedia nunca hubiera ocurrido.&lt;br /&gt;Tiempo después, sobreponiéndose al dolor y de la mano con gente desinteresada y de buen corazón, Lis inició la cruzada para conseguir que el Congreso de la República aprobara un proyecto de ley donde se establece que la policía no debe esperar que transcurran 24 horas para aceptar la denuncia de desaparición de un niño, adolescente o anciano con enfermedad mental o discapacidad. El proyecto fue presentado hace unos meses por un grupo de parlamentarios de diversas tiendas políticas. Actualmente se encuentra en la etapa de preparación de dictamen en la Comisión de Justicia, después debe ser discutido en el Pleno del Congreso. &lt;br /&gt;Las estadísticas informan que el 2009, se presentaron 1279 denuncias por desaparición de personas, de las cuales 451 se relacionaban con niños. Es de presumir que, en todos los casos, la policía actuó de la misma manera: dejar que transcurran 24 horas para iniciar la búsqueda, tiempo en el cual, si no se reacciona con rapidez, es imposible torcer destinos como el de Bruno. En realidad, Lis, los congresistas y las personas que la acompañan en su lucha defienden un instrumento legal que en verdad podría evitar muchos dolores.&lt;br /&gt;El Proyecto de Ley 4343/2010-CR va más allá de la simple rapidez en la aceptación de la denuncia por parte de la policía, en tanto contempla medidas mínimas para la localización de un desaparecido: la obligación de de que la policía divulge notas de alerta en todas las comisarías, las dependencias de la policía de carreteras, los puestos de migraciones y fronteras, medios de comunicación impresos y audiovisuales y estaciones de serenazgo. El proyecto establece, además, que en caso de aprobarse la ley esta debe ser publicada en comisarías, defensorías del niño y el adolescente (DEMUNAS), centros de atención del adulto mayor y otras  instituciones públicas afines.&lt;br /&gt;Gracias a esta lucha en la que está inmersa gente noble como Lis,  se podría evitar no solo muertes accidentales como la Bruno o la de ese niño, también autista, que se escabulló por la puerta principal de su colegio y luego fue encontrado muerto en el río Rímac, sino también que los niños  en general queden a merced de los peligros naturales, las bandas de traficantes de órganos, las mafias de tráficos de menores o los depravados sexuales que rondan las ciudades. Por este motivo, todo debemos colaborar para que este proyecto se apruebe cuanto antes.&lt;br /&gt;-------&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Para apoyar la causa entrar a: www.leybrunito.wordpress.com&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-3673142057639645189?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/3673142057639645189/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=3673142057639645189&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3673142057639645189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3673142057639645189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/04/24-horas-despues-es-el-fin.html' title='24 horas después es el fin'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vylMjgpjPg8/TbDBpYiZLhI/AAAAAAAAAa0/Rkye09IVt4w/s72-c/Ilustraci%25C3%25B3n%2Bart%25C3%25ADculo%2BLEG.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-6084721164435834342</id><published>2011-04-18T08:23:00.000-07:00</published><updated>2011-04-21T19:14:41.315-07:00</updated><title type='text'>¿El pesimismo del trapecista?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-bBkQ-Z6g3Bs/TaxaLOEK__I/AAAAAAAAAas/FjkMyNdkySM/s1600/trapecista-en-papel-mache.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-bBkQ-Z6g3Bs/TaxaLOEK__I/AAAAAAAAAas/FjkMyNdkySM/s320/trapecista-en-papel-mache.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5596947585715339250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;A la hora de decidir por quién votar, los peruanos olvidamos a menudo que un ciudadano debe ser, ante todo, digno y libre de elegir por quién representa los intereses de todos.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hay dos metáforas prestadas muy útiles para ilustrar la manera en que los peruanos votamos cada cinco años: con el «pesimismo de un trapecista que se lanza hacia una tela de araña» (J. Villanueva Chang) o con la nariz tapada para evitar que el mal olor nos impida identificar la propuesta que está menos podrida.&lt;br /&gt;¿Será que en medio de un sistema político corrompido, sin partidos y sin ideologías no podemos aspirar más que al péndulo de la incertidumbre? Es de suponer que en toda elección las fuerzas se polaricen, los ánimos se crispen y las preferencias se dividan. En términos normales, toda elección es un riesgo que hay correr de todas maneras.&lt;br /&gt;Luego de los resultados electorales de la primera vuelta, el Perú ha quedado otra vez colocado frente a un dilema: Ollanta Humala o Keiko Fujimori. El primero es acusado de pretender refundar la Constitución, aplicar la censura y el control estatal, nacionalizar las fuentes de riqueza y aplicar impuestos a las “sobreganancias” mineras. La segunda, de pretender liberar a su padre —un ex presidente corrupto  y violador de derechos humanos—, permitir la recomposición del entorno fujimontesinista y regresar al populismo clientelista de los 90.&lt;br /&gt;Los argumentos a favor y en contra de cada uno los candidatos pasa por alto, creo, el componente de dignidad que todos los peruanos deberíamos tener, sobre todo de quienes estamos por encima de los treinta años. La doctrina del «mal menor» esgrimida por los seguidores de Keiko mira de soslayo la historia y elude el recuerdo de un régimen que le costó al Perú dinero, atraso y humillación.&lt;br /&gt;Si alguien a quien confiaste tu voto te maltrató, robó tu fortuna y traicionó tu confianza, ¿volvería a ser elegido por ti?, ¿dejarías que te engañe otra vez?  Claro que el que busca ser elegido no es Alberto Fujimori, sino su hija Keiko, ¿pero no es ella la que reivindica los pasivos y activos de un régimen cuasi dictatorial? Votar por Keiko, como sostiene, Mario Vargas Llosa,  es avalar un gobierno que nos causó mucho daño, por el que además la mayor parte de sus integrantes están condenados a prisión.&lt;br /&gt;No hay que perder de vista, además, que si el electorado no ha optado en su mayoría por ninguno de los 3 candidatos  que representan la continuidad del sistema y, en cierta forma, a la derecha liberal (el cuarto es Keiko Fujimori) es porque sienten que el sistema es injusto y se ha olvidado de quienes viven en los grandes bolsones de miseria y exigen cambios rápidos que los beneficien directamente. ¿De qué otro modo se puede leer el 31, 2% de votación por un candidato que plantea cambios en el sistema y el 23,3% de votación de una candidata que basa su estrategia en el asistencialismo? &lt;br /&gt;Los argumentos de los seguidores de Keiko Fujimori contra la candidatura de Humala son varios y buscan satanizarlo: que representa al militar bárbaro tipo Sánchez Cerro, antidemocrático tipo Odría y estatista tipo Velasco Alvarado. Otros, seguros de la certeza de su pragmatismo, sostienen que hay que anteponer la defensa del sistema democrático a la lógica del miedo y, si es posible, posponer cualquier moral o principio ético. Lo primero que debemos refutarles es que el pragmatismo es profundamente axiológico y «busca las consecuencias prácticas del pensamiento y pone el criterio de verdad en su eficacia y valor para la vida»; y lo segundo, es que apostar por la continuidad del sistema económico es hasta cierto punto cínico y egoísta, pues supone ignorar que más del 50% de los electores pide reformas. Seamos francos: los sectores sociales más favorecidos por el «milagro peruano» son los altos y medios. ¿Y qué hay de los que viven con menos de un dólar diario o dos dólares diarios?&lt;br /&gt;Es verdad que la candidatura de Ollanta Humala está bajo observación, que sus promesas de mantener la línea económica parecen de última hora, que la tentación de arrasar con los logros obtenidos es una posibilidad y que su llamado a la unidad nacional no parece tener la energía que se requiere. Sin embargo, ¿escapa Keiko Fujimori a todas estas sospechas? ¿No fue su padre y su entorno quienes patearon el tablero democrático en 1990? ¿No vivimos durante años en una seudodemocracia en la que ella asumió rol de Primera Dama?&lt;br /&gt;Así como hay quienes piensan —ingenua o conscientemente— que el fujimorismo tiene derecho a enmendar sus gravísimos errores, así también hay peruanos que piensan que hay que apoyar el programa de cambios de quien no ha gobernado hasta ahora. Lo más importante, creo, es defender la institucionalidad democrática, promover un pacto de todas las fuerzas políticas y activar las reservas morales de la sociedad civil. No hay que dejarnos llevar por la lógica del miedo ni menos por el pesimismo del trapecista.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-6084721164435834342?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/6084721164435834342/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=6084721164435834342&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6084721164435834342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6084721164435834342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/04/el-pesimimso-del-trapecista.html' title='¿El pesimismo del trapecista?'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-bBkQ-Z6g3Bs/TaxaLOEK__I/AAAAAAAAAas/FjkMyNdkySM/s72-c/trapecista-en-papel-mache.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-6128750057024840159</id><published>2011-04-11T14:39:00.000-07:00</published><updated>2011-04-11T14:41:57.197-07:00</updated><title type='text'>Papeles, papeles y más papeles</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-mEaC2uCdAQE/TaN1bxjqLSI/AAAAAAAAAak/_fbc1lB8oAw/s1600/papeleo001.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 231px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-mEaC2uCdAQE/TaN1bxjqLSI/AAAAAAAAAak/_fbc1lB8oAw/s320/papeleo001.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5594444282144107810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué es más importante: arrojar propaganda política por debajo de puertas de casas y edificios o grabar en el imaginario popular un mensaje que no atente contra la salud pública, ni menos colme la paciencia de los ciudadanos? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Respeto la publicidad, una técnica que bien utilizada sirve para persuadir a los demás de las bondades de un producto. Su versión ideológica se llama propaganda, la cual, usada convenientemente, es un arma formidable para divulgar mensajes políticos que capturen la atención de los ciudadanos.&lt;br /&gt;Supongo que es a un publicista o a un especialista en propaganda a quien se le ha ocurrido la «brillante» idea de que las cartas, los folletos, los calendarios y los volantes a todo color constituyen la estrategia prodigiosa capaz de llevar a un político a la conquista de la Presidencia de la República o a una curul en el  Congreso.&lt;br /&gt;Si no han sido los profesionales de la comunicación los autores de semejante desperdicio, la sospecha recae en los políticos, a quienes con toda seguridad la tala de bosques para fabricar papel les importa un pepino. En todo caso, sea quien sea el autor de la idea la ciudad se ha visto invadida estos últimos tres meses por toneladas de papeles que llaman, con un lenguaje entre cínico y postizo, a votar por los más «capaces» en estas elecciones.&lt;br /&gt;El edificio donde vivo tiene una pequeña cochera donde entran como máximo cuatro automóviles. Cada mañana durante estos últimos tres meses, el lugar amanecía cubierto por una sábana de cartas,  folletos, calendarios y volantes que yo, por cólera y apuro, empujaba con los pies hacia la calle. Por lo que sé, todos los habitantes de los cuatro pisos del edificio hacían religiosamente lo mismo, de modo que por la noche el lugar quedaba libre de las impurezas electorales. Sin embargo, bastaba que amaneciera y otra vez la hojarasca sentaba sus reales.&lt;br /&gt;Algunas veces me encontraba con vecinos que hurgaban entre las decenas de papeles. En un primer momento, yo suponía que la propaganda había logrado al fin apoderarse de sus mentes incrédulas y por eso buscaban el volante de su candidato favorito, pero enseguida me daba cuenta que su objetivo era otro: hallar los recibos de luz, agua y teléfono ocultos bajo la maraña de propaganda electoral.&lt;br /&gt;¿Qué sentido tiene arrojar por debajo de la puerta  papeles que nadie lee o mira solo de reojo y luego arroja a la basura? Supongo que no faltan quienes se tragan el sapo y conservan —y a veces leen— las cartas, los folletos, los calendarios y los volantes que una mente «brillante» ha concebido en noches de insomnio y fiebre creativa. Existen incluso quienes han decidido por quién votar gracias a estos papelitos mágicos. &lt;br /&gt;A los políticos, y sobre a los políticos desconocidos, les importa muy poco la salud pública; lo que ellos quieren es que su nombre, su cara y su número asignado sea conocido por todos, así ensucien las salas de las casas y las cocheras de los edificios. A los dueños de supermercados, compañías telefónicas, empresas distribuidoras de gas y tiendas de artefactos eléctricos también les da lo mismo. A partir de mañana lunes, cuando la propaganda electoral le dé un respiro a las salas de las casas y las cocheras de los edificios, serán sus folletos, trípticos y revistas los encargados de ocultar bajo su manto los recibos de los servicios domésticos y las cartas de Infocorp. Es la marea publicitaria que incita a comprar más, a gastar más y endeudarse más.&lt;br /&gt;El asunto de las toneladas de propaganda electoral no se ha limitado solo a ensuciar casas y edificios: ha tomado por asalto esquinas y plazas. Cada vez, por ejemplo, que el taxi que me conducía a mi centro de trabajo se detenía en un semáforo, jóvenes enfundados en camisetas con el nombre de su candidato se descolgaban rápidamente de una camioneta o automóvil e introducían a la mala llaveros, calendarios, lapiceros y reglas de cartón en los otros vehículos que aguardaban el cambio de luz. En caso de que alguien rechazara los obsequios, se exponía a que lo miraran como un apestado.&lt;br /&gt;Pero no solo de papeles se ha enfermado Trujillo, también de paneles gigantescos, medianos y pequeños con el rostro de famosos y desconocidos. Todos en pos del sueño dorado: ser congresistas para «sacar del atraso a Trujillo». Se da caso que en una misma esquina o en un mismo cruce de avenidas hay hasta seis o siete, endebles, clavados a la mala en la tierra mediante dos maderas rústicas y a punto de caerle encima a cualquier transeúnte distraído. ¿Quién ha sido el autor de esta idea «genial» y semejante a la multiplicación de la propaganda política vía el papel?&lt;br /&gt;¿Existe alguna manera de impedir que las salas de nuestras casas y las cocheras de nuestros edificios amanezcan cubiertos de papeles o que las calles estén cubiertas de paneles gigantescos? ¿No es acaso esta una manera prepotente de coaptar nuestra libertad?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-6128750057024840159?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/6128750057024840159/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=6128750057024840159&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6128750057024840159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6128750057024840159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/04/papeles-papeles-y-mas-papeles.html' title='Papeles, papeles y más papeles'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-mEaC2uCdAQE/TaN1bxjqLSI/AAAAAAAAAak/_fbc1lB8oAw/s72-c/papeleo001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-2710343779805970161</id><published>2011-03-28T15:18:00.000-07:00</published><updated>2011-03-28T15:30:08.202-07:00</updated><title type='text'>Nosotros, los de entonces</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-9BQvb5XAIPM/TZELBQH6e6I/AAAAAAAAAaU/OUzymVtSx2U/s1600/ILUSTRACI..%255B1%255D.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 222px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-9BQvb5XAIPM/TZELBQH6e6I/AAAAAAAAAaU/OUzymVtSx2U/s320/ILUSTRACI..%255B1%255D.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5589260728679431074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Universidad, más que un centro donde se imparten conocimientos y se entregan títulos profesionales, es un espacio donde bullen las ideas y se desarrolla una actitud crucial frente a la vida.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En 1981, cuando ingresé a la Universidad, el Perú era un país casi en bancarrota, estado al que llegó finalmente en 1986, cuando concluyó el gobierno de Alan García. Estudié en una institución pública que, a su vez, vivía a caballo entre dos crisis: la general y la propia.&lt;br /&gt;Recibí la noticia de mi ingreso en la calle Almagro, cerca a la Plaza de Armas de Trujillo, a  través de unos altoparlantes que se habían instalado en el techo del local central de la Universidad. Mi nombre fue anunciado en la lista de ingresantes por el locutor de una radio. Apenas esto sucedió, mis amigos echaron manos de una tijera y me cortaron un mechón de pelo. Lo hicieron tan bien que no me quedó más remedio que raparme toda la cabeza. Este era el modo de “bautizar” a quienes tenían la suerte de formar parte del sistema universitario.&lt;br /&gt;Debido a las irresponsabilidades que los huelguistas de la época entendían como algo “normal”, comencé mis estudios en 1983, pese a que había ingresado dos años antes. Entonces, Michael Jackson empezaba a consagrarse como el rey del pop, los países de la Cortina de Hierro entraban en crisis, Juan Pablo II lanzaba su ofensiva conservadora, Ronald Reagan y Margaret Tatcher alistaban el golpe de gracia al socialismo real y Sendero Luminoso había dejado de proyectar hacía tiempo la imagen de una “banda de abigeos”.&lt;br /&gt;Durante los dos años que esperé el comienzo de mis clases de Derecho leí cuanto libro encontré, compré o pedí prestado. Le metí diente a casi todo: literatura, sociología, política, historia, filosofía, antropología, periodismo. Eran tiempos en que no se hablaba todavía de competitividad, marketing personal y reingeniería. Si yo hubiera sido un “adelantado” de la época, tal vez mientras esperaba hubiera estudiado una carrea técnica, inglés o alguna profesión digamos más “útil”. Pero no lo hice: yo vivía la época libremente.&lt;br /&gt;En realidad, yo no tenía ningún horizonte profesional. Ingresé a Derecho porque quería estar en la Universidad y porque mi generación consideraba que ser “alguien” en la vida consistía en tener una profesión. Así que empecé mis estudios más por compromiso que por cariño a lo que venía. Al principio no lo hice mal. Esa carrera posee, como todas las demás, un lado amable y misterioso. Permanecí en la Facultad de Derecho, con huelgas y todo, casi siete años. Por lógica debí abandonar esos estudios, pero no lo hice —ahora que lo pienso bien— para evitar un enfrentamiento con mi padre y las convenciones sociales, sino porque la Universidad en general tenía un encanto especial que solo con el paso de los años he podido reconocer.&lt;br /&gt;Para empezar, todos mis compañeros de promoción estudiaban, y los que no lo hacían sabían disimularlo muy bien. Aunque limitado y carente de comodidades, el ambiente que se respiraba en los salones de clase era de estudio, debate y polémica. Los estudiantes estaban muy politizados y mezclaban con frecuencia su historia personal con la historia de las ideas. A mí eso me gustaba y, en cierta forma, evitó que yo diera el paso final: la huida.&lt;br /&gt;Además del ritual de las amanecidas, las visitas obligadas a la biblioteca, las exposiciones grupales, la pugna por obtener notas aprobatorias y la militancia ideológica había otros rituales no menos importantes: las fogatas en la cancha de fulbito, los paseos campestres, los diálogos en la cafetería de Educación, las visitas de holgazanería a la biblioteca de la calle San Martín, las libaciones en bares de mala muerte, las lecturas compartidas con los compañeros de Tierra Firme. Pero, sobre todo, la manera de vivir nuestra condición de universitarios. A mí me gustaba, a mis dieciocho años, ser independiente, dormir en un cuarto de alquiler, comer a salto de mata, comprar libros de segunda, resolver mis penas de amor, leer manuales trasnochados de marxismo y reconocer mis propias limitaciones. &lt;br /&gt;Sin embargo, la Universidad era también la informalidad, los lemas políticos pintarrajeados en las paredes, los baños sucios y malolientes, el polvo acumulado en los rincones, el desorden administrativo, los paros y las huelgas que a veces duraban más de un semestre. Pese a esto, todos los días mi ego melancólico se movía en busca de su atmósfera universitaria, la misma que he vuelto a evocar mientras caminaba hace poco por unos pasillos limpios, acogedores, llenos de árboles en el que todavía suenan los ecos de las discusiones políticas y las lecturas de última hora. Son los mismos donde antes se pintarrajeaban lemas ideológicos y se exhibía la miseria de una educación mediocre, aunque maravillosamente sincera. La Universidad es, antes que todo, una actitud ante la vida.&lt;br /&gt;----&lt;br /&gt;Ilustración: tomada de la revista &lt;em&gt;Letras libres&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-2710343779805970161?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/2710343779805970161/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=2710343779805970161&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2710343779805970161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2710343779805970161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/03/nosotros-los-de-entonces.html' title='Nosotros, los de entonces'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-9BQvb5XAIPM/TZELBQH6e6I/AAAAAAAAAaU/OUzymVtSx2U/s72-c/ILUSTRACI..%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4671085254086690382</id><published>2011-03-19T08:21:00.000-07:00</published><updated>2011-03-19T08:25:10.482-07:00</updated><title type='text'>¿Japón no cree en lágrimas?</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-EQIyO23xdtg/TYTKz_c5PLI/AAAAAAAAAaM/k8VHTfU54fE/s1600/JAP%2525c3%252593N%252B1%255B1%255D.JPG"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-EQIyO23xdtg/TYTKz_c5PLI/AAAAAAAAAaM/k8VHTfU54fE/s320/JAP%2525c3%252593N%252B1%255B1%255D.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5585812432401022130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Es posible, más allá de razones puramente culturales,  reprimir el llanto en medio del pánico, la escasez y el temor a una catástrofe radioactiva? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el momento en que escribo este texto, las víctimas del terremoto, el tsunami y la catástrofe radioactiva en Japón podrían, según cifras oficiales, sobrepasar las 15 000. Este número elevado de fallecidos y las circunstancias en que han ocurrido los desastres han producido en espíritus sensibles y no sensibles mucho dolor.&lt;br /&gt;El llanto es un derramamiento de lágrimas que está acompañado, por lo general, con lamentos y sollozos y es provocado por un estado emocionalmente fuerte, como por ejemplo el dolor, la alegría o la impotencia. Las imágenes que los medios de comunicación han presentado en estos días sobre Japón han sido más conmovedoras que elocuentes, y han producido una gran consternación internacional. A esto habría que sumar el miedo a que la central nuclear de Fukushima colapse y libere nubes de radiación letal.&lt;br /&gt;La presión y el estrés que los japoneses —un pueblo tradicionalmente contemplativo y disciplinado— sienten es, sin duda, muy grande y debería haberlos quebrado emocionalmente. Sin embargo, las imágenes de la televisión y las fotografías de medios escritos muestran más bien —con algunas excepciones— a unos seres humanos que no se desesperan, que viven las réplicas del terremoto con cierto estoicismo y en algunos casos, como los 180 trabajadores que tratan de evitar un peligro mayor en Fukushima,  se juegan con pasmosa frialdad la vida por los demás. Es como si hubieran sido educados y preparados durante toda su vida para el sacrificio.&lt;br /&gt;En situaciones dramáticas similares como los terremotos de Pisco, Haití, Chile o el tsunami de Tailandia, lo «normal» es la exhibición de imágenes de muerte y desesperación en el rostro de los sobrevivientes, aderezadas por el sensacionalismo mediático que todo lo corrompe. Los periodistas, sin embargo, no dejan de asombrarse que esto no se repita ahora entre los japoneses. Una importante cadena de televisión internacional preguntó hace unos días a un grupo de jóvenes nipones sobre lo qué sentían y pensaban de la tragedia de su país. Ellos respondieron que lo único que querían era ponerse a trabajar. Nada de llantos ni lamentaciones.&lt;br /&gt;¿Por qué los japoneses no lloran? se preguntan los periodistas que cubren información en el lugar de los hechos, así como quienes miramos y oímos desde muy lejos lo que pasa en ese país asiático. Miguel A. Cristóbal Carle, un psicólogo consultado por el diario español El Mundo, atribuye esta situación  a la cultura de los japoneses. Explica que ellos se esconden de sí mismos o contienen sus emociones negativas por respeto y por no ofender a quienes los rodean. Para la cultura japonesa la emoción y el dolor puede importunar o aumentar el sufrimiento de los otros, lo cual significaría violentar los códigos del orden social que se basan en el respeto al prójimo y el buen funcionamiento del grupo social.&lt;br /&gt;Esto quiere decir que así como los británicos han sido educados para controlar sus emociones positivas o negativas, los alemanes para cultivar la rigidez y perfeccionismo, los franceses para manifestar su pasión e imaginación, los japoneses han sido instruidos durante miles de años para mantener a raya las emociones fuertes o incluso para auto inmolarse en caso de que el honor esté de por medio. ¿Quiere esto decir que son incapaces de sufrir o llorar? Por supuesto que no.&lt;br /&gt;Los psicólogos afirman que los japoneses llevan el dolor por dentro y sufren como cualquiera de nosotros. Hace poco la televisión nipona mostró tres escenas de gran impacto: en la primera se mostraba el rescate de un niño de cuatro meses de nacido en medio de la emoción general, en la segunda la pena de un perro sobreviviente que se resistía a abandonar a un compañero moribundo y en la tercera el nacimiento de un niño en medio del llanto de los padres. Se trataba de circunstancias en las que las lágrimas de los ciudadanos eran naturales, espontáneas y, en cierta forma, estaban por encima de las tradiciones culturales. A fin de cuentas, los seres humanos somos la única especie que llora a causa de las emociones.&lt;br /&gt;Me indigna que algunos medios de comunicación inquieran por la ausencia de llanto entre los japoneses por razones puramente comerciales. Esperan que esto ocurra para vender mejor su mercancía (la información) y para sintonizar mejor con el morbo de la gente. Esto prueba el nivel de estupidez al que puede llegar el ser humano. Si los japoneses van a demostrar su dolor de modo más abierto —supongo que esto va a ser así gradualmente, por razones naturales —será de manera libre, espontánea y conforme tomen conciencia de lo absurdo y lamentable que es a veces la vida. Y no porque los medios lo quieran.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4671085254086690382?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4671085254086690382/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4671085254086690382&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4671085254086690382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4671085254086690382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/03/japon-no-cree-en-lagrimas.html' title='¿Japón no cree en lágrimas?'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-EQIyO23xdtg/TYTKz_c5PLI/AAAAAAAAAaM/k8VHTfU54fE/s72-c/JAP%2525c3%252593N%252B1%255B1%255D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-6444238403090060399</id><published>2011-03-14T07:42:00.000-07:00</published><updated>2011-03-14T08:21:32.650-07:00</updated><title type='text'>El verdadero señor K</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-bQKykwmZJFw/TX4qPjuj1xI/AAAAAAAAAaE/h2MIAADNblY/s1600/Kapuscinski-non-fiction-tapa.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 194px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-bQKykwmZJFw/TX4qPjuj1xI/AAAAAAAAAaE/h2MIAADNblY/s320/Kapuscinski-non-fiction-tapa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5583947034762925842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una biografía exhaustiva y llena de sorpresas nos descubre el lado «mentiroso» de Ryszard Kapuściński, uno de los mitos del reporterismo contemporáneo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A partir de los años 70, los reportajes, crónicas y perfiles de Ryszard Kapuściński —uno de los más grandes del mundo  según Gabriel García Márquez—  se convirtieron en objeto de culto y eran citados constantemente para dirimir cualquier polémica que pusiera en duda el valor literario de los escritos periodísticos.&lt;br /&gt;La celebridad de este periodista polaco se expandió tanto que rozó la leyenda. A esto contribuyeron la traducción a diversos idiomas de sus libros más célebres: &lt;em&gt;El Sha&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;El Imperio&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Ébano&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;La guerra del fútbol&lt;/em&gt;, en los que desplegó su talento de observador agudo para relatar las miserias del poder, la caída del socialismo real, el atraso y esperanza de África y el absurdo del colonialismo; así como un sistemático y bien administrado celo en torno a su vida privada.&lt;br /&gt;Cuando la existencia de una persona llega al punto en que la ficción y la realidad se vuelven borrosas, la búsqueda de la verdad se convierte en algo peligroso, puesto que significa violentar lo que el sentido común considera «cierto» o «verdadero» sin necesidad de ninguna demostración. «Kapu» —el diminutivo con el que lo conocían sus alumnos latinoamericanos— era en este sentido, y hasta hace muy poco, un intocable. &lt;br /&gt;Tras la muerte de una celebridad pueden ocurrir dos cosas: que la biografía trasmute en mito o que el mito se empiece a desinflar como un globo lleno de aire, al que los enemigos o malquerientes —por envidia, impotencia o mediocridad— quieren pinchar a como dé lugar. Con Ryszard Kapuściński ha ocurrido algo parecido. En el 2007, unos meses después de ocurrido su deceso, los ajusticiadores del pasado lo acusaron de haber colaborado con los servicios secretos del régimen comunista polaco, haberse movido con calculado interés entre la selva del poder político y haber maquillado la realidad personal para que sus libros parecieran más interesantes.&lt;br /&gt;¿Quién fue realmente Ryszard Kapuściński? Gabriel García Márquez afirma que todas las personas tienen una vida pública, una privada y una secreta, lo cual quiere decir que la existencia está compuesta por la suma de estas múltiples vidas. Gracias a la biografía &lt;em&gt;Kapuscinski non fiction &lt;/em&gt;que acaba de publicar Artur Domoslawski, quien fuera su discípulo y amigo en los últimos años de su vida, ahora sabemos que hubo un solo Ryszard Kapuściński, aunque atomizado en múltiples caretas y comportamientos de acuerdo a como asumía las circunstancias de la realidad. Este retrato, lejos de denigrarlo lo vuelve, creo, más auténtico.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Kapuscinski non fiction &lt;/em&gt;es un libro hereje, pero no está reñido con la verdad. Las fuentes que utiliza son documentales, testimoniales y rigurosas. A través de ellas, su autor intenta aproximarse a lo más profundo del personaje. Sin duda arroja luz sobre él, pero también muestra en cierto sentido un lado «mentiroso» de su personalidad. V.S. Naipaul sostiene que la vida de todo escritor «constituye un territorio legítimo de investigación, y no se debe ignorar la verdad sobre él». Domoslawski lo sabe muy bien, pese a que esto le ha significado enfrentarse a la viuda de su biografiado y a los numerosos miembros de la «kapufilia», que no ha tardado en pedir su cabeza.&lt;br /&gt;El libro identifica leyendas: su padre no fue hecho prisionero durante la ocupación soviética a Polonia; no estuvo a punto de ser fusilado en el Congo; jamás conoció al Che ni fue amigo de Patrice Lumumba y Salvador Allende. Revela hechos hasta cierto punto inexcusables: colaboró con los servicios de inteligencia  polacos en la época más dura; ocultó su pasado comunista cuando le  convenía; no criticó nunca abiertamente al régimen comunista por temor a que le impidiera viajar al extranjero; se adscribió rápidamente al movimiento reformador liderado por Lech Walesa y el sindicato &lt;em&gt;Solidaridad&lt;/em&gt;; es decir, pasó rápidamente de rojo a reformador. Y narra con detalles una vida fascinante: la del reportero que escribía con un estilo barroco y apasionado; la del testigo privilegiado de las miserias del mundo; y la del ser humano al que no se le puede culpar de ser él mismo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Kapuscinski non fiction &lt;/em&gt;es una biografía descarnada, aunque nunca ofensiva. Sin embargo, no hace mella en la grandeza periodística de Kapuscinski. Para los que nunca lo vimos como un gurú o un oráculo, él sigue siendo el reportero que supo llegar al corazón de los lectores, el que escribía con fluidez, mandaba al diablo la «objetividad», cultivaba un estilo sencillo y mordaz y era, al mismo tiempo, inteligente y brillante en la narración de los acontecimientos sociales. Este es el Ryszard Kapuściński que hemos admirado y seguiremos admirando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-6444238403090060399?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/6444238403090060399/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=6444238403090060399&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6444238403090060399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6444238403090060399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/03/el-verdadero-senor-k.html' title='El verdadero señor K'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-bQKykwmZJFw/TX4qPjuj1xI/AAAAAAAAAaE/h2MIAADNblY/s72-c/Kapuscinski-non-fiction-tapa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8297891289340672534</id><published>2011-02-26T17:01:00.000-08:00</published><updated>2011-02-26T17:06:35.116-08:00</updated><title type='text'>La única y verdadera poesía</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-tWktNBg3gbs/TWmjFdYWEaI/AAAAAAAAAZ8/Xv5mmB3J5BA/s1600/123.JPG"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-tWktNBg3gbs/TWmjFdYWEaI/AAAAAAAAAZ8/Xv5mmB3J5BA/s320/123.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5578168927656481186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿En qué se parece el arte a una vida nueva? ¿Es un niño(a) la metáfora poética por excelencia?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Desde hace algún tiempo me había resignado a no ser padre y a sobrellevar con cierta dignidad una extraña vocación de solitario. En la preservación de este camino personal —que la mayoría de amigos y conocidos juzgaba mal y hasta con cierta sorna— renuncié a una serie de costumbres y hábitos sociales que a mí siempre me parecieron forzados y contrarios a mis intereses.&lt;br /&gt;Lo normal es tener una familia, una casa, un porvenir. Yo había decidido solo tener un porvenir y hacer a un lado los roles sociales que todo ciudadano  debe seguir para ser respetado y respetable. Y mi futuro —júzguenlo si quieren egoísta— pasaba por convertirme en alguien dedicado a tiempo completo a  actividades «superiores»: escribir, leer y enseñar. La crítica más ácida de mi modo de pensar era mi madre. Ella decía que mis libros —no importa si de escaso tiraje y lectoría―la llenaban de orgullo porque eran como sus nietos, pero que ese orgullo podía ser el doble si yo algún día lograba procrear hijos de verdad.  &lt;br /&gt;Paralelamente me había trazado un plan: darle la espalda al amor (mejor dicho: no volver a enamorarme)  y  alcanzar  eso que algunos artistas llaman el «absoluto poético», el estado de gracia que algunos iluminados han alcanzado y que bien podría consistir en la creación de una metáfora poderosa o en la escritura de un mensaje que todos anhelan compartir pero no saben expresar de manera original. &lt;br /&gt;Dicen que los ideales se acaban cuando se vuelven realidad o cuando no pueden volverse realidad. Por un lado, yo estaba convencido que después de haber demostrado ser un completo fracaso en las relaciones sentimentales lo más lógico era llevar una vida independiente. Y por otro, tener un hija o  hija significaba abandonar mi propósito de alcanzar la revelación que el arte le tiene prometido a sus seguidores. En ambos casos, mis anhelos no alcanzaron a convertirse en realidad. &lt;br /&gt;La verdad es que mi «plan» fracasó el día que conocí a Natalie y a la hija que ambos hemos engendrado con mucho amor: Luciana.  Las dos derrumbaron a su estilo mi seguridad, mi soltería empedernida, mi negativa a descubrir que los niños representan un mundo que se vive y no se racionaliza. Su madre lo sabía hace mucho, y yo recién lo alcanzo a comprender. Aceptarlo ―aún cuando lo deseara en lo más profundo— me ha costado un extraño desdoblamiento: la mañana en que me dijeron que acababa de nacer Luciana mi pensamiento ardía de supuestos (la teoría es así de tramposa), mientras que mi cuerpo era atacado por vómitos y diarreas. Cuando fui a emergencia para que me atendieran, me dijeron todo era obra de mis nervios, de un espejismo de mis miedos más recónditos La paternidad es somática por si no lo saben.&lt;br /&gt;Así es que cuando yo creía el amor más alejado de mí, este aparece como un tren a toda máquina y me pasa por encima. Y cuando estaba más seguro que nunca que la paternidad no era una mis cualidades, Luciana  surge como un punto de luz en el horizonte y tuerce el destino ―mi destino— que yo imaginaba apartado de toda obligación social y marital. Esto es como quitarme de encima el chip de una vida pasada, como empezar de cero, como volver a nacer. &lt;br /&gt;Ahora que veo a Luciana junto a su madre  en la cama del hospital donde ha nacido, ahora que la escucho llorar de hambre, entreabrir los ojos y  ganarse con sus pocas fuerzas un lugar en este mundo huraño y patas arriba, me asalta otra vez la energía con la que antes solía perseguir el «absoluto poético», solo que esta vez siento que he fracaso antes, mucho antes, de haber empezado. En realidad, por ahora no hay nada que perseguir o buscar. Luciana es, en este mismo instante, la única y verdadera poesía, la que tanto tiempo me resultó imposible escribir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8297891289340672534?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8297891289340672534/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8297891289340672534&amp;isPopup=true' title='13 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8297891289340672534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8297891289340672534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/02/la-unica-y-verdadera-poesia_26.html' title='La única y verdadera poesía'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-tWktNBg3gbs/TWmjFdYWEaI/AAAAAAAAAZ8/Xv5mmB3J5BA/s72-c/123.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-6150260120455728262</id><published>2011-02-20T18:58:00.000-08:00</published><updated>2011-02-21T14:20:55.829-08:00</updated><title type='text'>Ciencia y Literatura: extrañas coincidencias</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-cOLMyF1U3Jw/TWHWePNtyBI/AAAAAAAAAZs/jE4BEnOpFvI/s1600/cerebro4.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 274px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-cOLMyF1U3Jw/TWHWePNtyBI/AAAAAAAAAZs/jE4BEnOpFvI/s320/cerebro4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5575973628629862418" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Tienen algo en común los procedimientos que utilizan científicos, poetas y narradores para llegar a las verdades que buscan afanosamente? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Uno de los misterios más grandes de la humanidad es averiguar cuándo y cómo se originó el universo. Por miles de años, las inteligencias más poderosas se han dedicado a esta tarea con resultados sorprendentes, muchos de los cuales parecen obra de la imaginación. Parecen, digo, porque en realidad son producto de técnicas y procedimientos científicos realizados con estricto rigor.&lt;br /&gt;Hace unos días leí un libro fascinante (&lt;em&gt;El desafío del universo&lt;/em&gt; de Telmo Fernández y Benjamín Montesinos) que cuenta cómo desde la época de las civilizaciones más antiguas se planteó este desafío y cómo es que las respuestas fueron variando de acuerdo a las creencias religiosas y los avatares de la Ciencia. Muchas de estas revelaciones se dieron en condiciones muy precarias y cuando no se contaba con la tecnología adecuada para escudriñar lo que ocurría a distancias muy lejanas de la Tierra. Por ejemplo, Aristarco de Samos había propuesto algo parecido al sistema heliocéntrico 2 mil años antes de que lo hiciera Copérnico.&lt;br /&gt;Es sumamente paradójico el tiempo que han permanecido vigentes las «verdades» científicas y los cambios que han experimentado los conocimientos &lt;br /&gt;acumulados a lo largo de la historia. Desde la etapa de los observatorios y calendarios primitivos hasta la era de los telescopios infrarrojos, el saber se ha ido comprimiendo de tal modo que en los últimos tres decenios se habla de una aceleración del desarrollo humano. Si antes la información se duplicaba cada 20 años, ahora lo hace cada 4 o 5. Algunos científicos creen que, debido al ritmo en que corren la ciencia y la tecnología, pronto el ritmo de producción del saber será mucho menor.&lt;br /&gt;La información sobre origen del universo empieza con los mitos relacionados con la procedencia divina de los astros y llega hasta explicaciones complejas sobre la constante de radiación, los agujeros negros, la materia y la energía oscura, el &lt;em&gt;Big Bang&lt;/em&gt;, el &lt;em&gt;Big Crunch &lt;/em&gt;y otras explicaciones realmente sorprendentes. Según mi modo de ver, en todos estos casos y en todos los momentos de la historia, los científicos han seguido un camino parecido al de los poetas y narradores: de la imaginación a la realidad.&lt;br /&gt;Aristarco sostuvo que la tierra giraba alrededor del sol cuando Galileo no había inventado el telescopio. Eratóstenes calculó la distancia a la luna con pasmosa precisión cuando la geometría y la física eran incipientes. Copérnico propuso su teoría heliocéntrica cuando Newton aún no había descubierto la Ley de la Gravedad Universal. Albert Einstein afirmó que el tiempo y el espacio no son absolutos antes de que se comprobara mediante los telescopios infrarrojos que la luz de las supernovas llegan a la tierra cuando estas ya han muerto hace varios millones de años.&lt;br /&gt;En el caso de los poetas y narradores el camino es más o menos parecido: Dante Alighieri propuso una hipótesis cristiana sobre los castigos a los que practican el mal antes de que las ciencias naturales nos advirtieran sobre la destrucción del medio ambiente; Julio Verne imaginó una nave con que se podía llegar a la Luna mucho antes de que se tuviera la certeza de que un cohete podía atravesar con la fuerza  y el combustible suficientes el límite de la gravedad terrestre; George Orwell escribió una novela sobre el control de las sociedades antes de que Internet se convirtiera en una forma eficaz de mantener la atención de los seres humanos.&lt;br /&gt;Se presume que para la invención de sus realidades, poetas y escritores deben tener la cabeza muy lejos de sus pies, y que para crear sus sofisticados principios y leyes universales los científicos deben afirmar muy bien sus pies sobre la tierra. En realidad no es tan cierto. Para llegar a imaginar el mundo de &lt;em&gt;1984&lt;/em&gt;, George Orwell tuvo que conocer muy bien la realidad científica y social de su tiempo; mientras que para admitir la posibilidad de viajar al futuro los científicos de hoy han tenido que apelar a la fuerza extraordinaria de su creatividad para proponer la tesis de los «gusanos del tiempo». La ciencia y la literatura se parecen más de lo que presumimos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-6150260120455728262?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/6150260120455728262/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=6150260120455728262&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6150260120455728262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6150260120455728262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/02/ciencia-y-literatura-extranas.html' title='Ciencia y Literatura: extrañas coincidencias'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-cOLMyF1U3Jw/TWHWePNtyBI/AAAAAAAAAZs/jE4BEnOpFvI/s72-c/cerebro4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-7423342980448633783</id><published>2011-02-13T17:28:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T17:36:09.471-08:00</updated><title type='text'>Redes sociales y democracia</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-AjIALTSQ7vM/TViHA-a86LI/AAAAAAAAAZk/SzJSdNouo8w/s1600/1296827475646-protestas-egipto-2--570x350.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 195px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-AjIALTSQ7vM/TViHA-a86LI/AAAAAAAAAZk/SzJSdNouo8w/s320/1296827475646-protestas-egipto-2--570x350.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5573352989696780466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Twiter y Facebook, las herramientas de comunicación más populares de hoy, hacen lo que antes hacían los panfletos para derrocar dictadores y torcer el destino de los pueblos.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A finales del siglo XX, quienes vivían entonces su adolescencia o juventud fueron acusados por sus mayores de «apáticos», «conformistas», «descreídos», «apolíticos» y «desideologizados».  El título de un libro muy popular de Douglas Coupland publicado en 1991—&lt;em&gt;Generación X&lt;/em&gt;—  fue usado para llamar a esta nueva generación.&lt;br /&gt;A la  «Generación X» le sucedió la «Generación Y», conformada por quienes vivieron el auge de Internet y desarrollaron, debido al descrédito de las utopías políticas, aspiraciones económicas individualistas, así como una visión más pragmática del mundo.  En ambos casos, se trataba de jóvenes muy distantes de un firme deseo de cambiar la realidad.&lt;br /&gt;En esos tiempos habían colapsado las experiencias de Europa del Este y detenido los avances de la socialdemocracia. La caída simbólica del Muro de Berlín era más obra de un plan concertado entre el liberalismo, la Iglesia y el poder económico liderado por EE.UU. antes que por un impulso social espontáneo de las nuevas generaciones. Los jóvenes eran solo meros espectadores de un conjunto de cambios que no los involucraban como actores políticos. Y cuando habían decidido participar, como en la plaza de Tiana’anmen y la «Revolución de terciopelo» de Praga en 1989, habían recibido una gran represión.&lt;br /&gt;Con los años, hemos podido comprobar que tras el juicio histórico a los «X» y a los «Y» han existido muchos prejuicios. Es verdad que algo de cierto hubo en tanto los jóvenes vivían en un mundo donde las ideologías políticas y las utopías sociales no solo estaban desacreditadas, sino que eran desconocidas por la mayoría; sin embargo, ellos no estuvieron totalmente adormecidos y tampoco el horror del mundo les resultó, como dicen, «indiferente».&lt;br /&gt;El triunfo del liberalismo a fines del siglo XX consagró otro prejuicio: que el modelo de democracia occidental era inaplicable para los Estados musulmanes, en los que solo se podía esperar que florecieran dictaduras, atraso y violencia terrorista. Los recientes acontecimientos en Túnez, Egipto y otros países musulmanes han tirado abajo esta obcecación y la idea de que los jóvenes son indiferentes a los movimientos sociales espontáneos. Es sintomático, además, que la lucha por la libertad y la justicia actual tome como modelo una civilización (la musulmana) a la que los países más poderosos de la tierra consideran «anacrónica». &lt;br /&gt;¿Qué ha pasado para que los jóvenes de Túnez y Egipto estén hoy encabezando revueltas a favor del  progreso? Las causas más profundas son la miseria, la exclusión social y la falta de un sistema democrático. La vieja cultura de la «sospecha» y el «terrorismo» tiene a su gente en las calles y plazas lanzando consignas todo pulmón para que los dictadores (que antes contaban con el beneplácito de EE.UU. y la Unión Europea) se marchen de una buena vez. Otra causa es que el 30% de la población de todos los países musulmanes atravesados por la ola de protestas tiene una edad inferior a los 30 años.&lt;br /&gt;Es ese 30% de la población el que ha utilizado —como antes hicieron los revolucionarios con los panfletos, volantes y periódicos clandestinos— las redes sociales como fuente de agitación, coordinación y protesta. El proceso que en menos de un mes ha originado la caída de Ben Alí —y cuando usted lea este artículo probablemente la de Hosni Mubarak— es producto en parte de la ira canalizada a través de Facebook, Twiter, Youtube y los blogs. Los gobiernos son conscientes de este poder y ahora hablan de «controlar» el ciberespacio. Wikileaks es otro ejemplo con el que quieren justificar su actitud.&lt;br /&gt;Wawel Ghonim, el responsable de marketing de Google y el héroe digital que gracias a su iniciativa puso en la picota al gobierno de Mubarak, debería ser —por la lógica del «éxito» que nos gobierna— un tecnócrata, un remanente de  los «X» y los «Y»  al que solo le deberían preocupar las ganancias de su empresa y el rendimiento de sus ahorros personales. Sin embargo, apostó por el camino inverso y se puso en contra de la dictadura. «La libertad es una bendición por la que vale la pena luchar»,  escribió Ghonin en su cuenta de Twiter —una de las redes sociales donde confluyen felizmente  comunicación y democracia— el día en que fue liberado por la policía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-7423342980448633783?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/7423342980448633783/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=7423342980448633783&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7423342980448633783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7423342980448633783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/02/redes-sociales-y-democracia.html' title='Redes sociales y democracia'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-AjIALTSQ7vM/TViHA-a86LI/AAAAAAAAAZk/SzJSdNouo8w/s72-c/1296827475646-protestas-egipto-2--570x350.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4133705292996298150</id><published>2011-01-31T06:35:00.000-08:00</published><updated>2011-01-31T06:52:05.635-08:00</updated><title type='text'>Política, políticos e improvisados</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TUbMfHNO7ZI/AAAAAAAAAZU/vdZ9oQfbWuw/s1600/vientres-de-alquiler.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 202px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TUbMfHNO7ZI/AAAAAAAAAZU/vdZ9oQfbWuw/s320/vientres-de-alquiler.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5568362824172760466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuánto se ha devaluado la política peruana para que deportistas, cantantes  y vedettes sin ninguna formación ideológica  sean requeridos por partidos y movimientos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El diccionario de la RAE llama a la política «Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados». Al arte: «Virtud, disposición y habilidad para hacer algo». A la doctrina: «Enseñanza que se da para instrucción de alguien». Y a la opinión: «Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable», así como también «Fama o concepto en que se tiene a alguien o algo».&lt;br /&gt;La política sería entonces, por extensión, la capacidad para gobernar, enseñar y difundir puntos de vista sobre asuntos que tienen que ver con la vida de los ciudadanos. Esto quiere decir que se trata de un oficio, empleo o profesión de enorme importancia para la sociedad, y por el que es legítimo percibir una retribución económica.&lt;br /&gt;En la antigüedad, la política, por su misma naturaleza, requería de ciudadanos preparados, probos y conscientes de que representaban a las mayorías que los elegían —o  dejaban que ejercieran de facto su representación— para que garantizaran la vigencia de sus derechos. Al menos esto era así en teoría.&lt;br /&gt;Mal que bien, los políticos se preparaban para gobernar, profesaban una ideología, formaban una especie de linaje, hacían una carrera de años, trataban de entender cómo funcionaba el Estado y ponían en práctica las mejores recetas para gobernar. &lt;br /&gt;El poder político se basa en la prepotencia, el dominio, el  mando, el privilegio, la superioridad y la conspiración contra el débil. La historia de los Estados es la historia de la lucha contra esta forma de poder, así como una cabal demostración de que la política y los políticos —pese a las profundas injusticias que  acarrean— resultan necesarios para la vida social. De allí lo conveniente de contar un sistema de partidos y estamentos políticos.&lt;br /&gt;Pero como la mayor parte de los oficios, artes y profesiones la política se ha ido devaluando a saltos agigantados. La corrupción —esa peste de los Estados ricos y pobres— ha convertido los fines primigenios de la política en asuntos subalternos que conciernen solo a soñadores y «tontos útiles». Tras ella se agazapa una lógica perversa: dame tu voto y no preguntes quién soy y a qué me dedico. Y el «rebaño desconcertado» —por  ignorancia, por moda y por estupidez—hace lo que piden los oportunistas. &lt;br /&gt;En 1980, cuando el Perú volvió al sistema democrático yo tenía 17 años y no pude votar, aunque seguí de cerca la elección del Congreso Constituyente y el debate de ideas que se generó en este contexto. En 1985 ya pude participar en una elección para Presidente y Parlamento. Entonces estudiaba en la Universidad y conocí de cerca la disputa entre doctrinas y propuestas electorales.  Los partidos, de izquierda y de derecha, hacían lo imposible por ganar las elecciones y presentaban candidatos experimentados en la praxis política. Había, creo, muy poco espacio para los aventureros y los improvisados. &lt;br /&gt;Las de 1990 fueron, creo, las últimas elecciones con contenido ideológico en el Perú. Sin embargo, ya algo anunciaba que el medio político del Perú empezaba a perder profundidad y decencia. Al poco tiempo, las cosas se pusieron patas arriba: había muy poco espacio para los políticos de vocación y mucho para los que buscaban una fórmula de ascenso económico. La prédica de que se había llegado al fin de la historia, los partidos y las ideologías «lumpenizó» el discurso electoral y abrió de par en par las puertas —con la ayuda de los medios de comunicación— a los aventureros y a los improvisados. «Políticos tradicionales» llamó el fujimorismo al que pensara lo contrario. &lt;br /&gt;En las elecciones sucesivas del 1992, 1995, 2000, 2001 y 2006 la política peruana sufrió una «espectacularización». Los políticos con ideología y discursos con contenido desparecieron o se arrinconaron en movimientos de última hora. Los empresarios, los periodistas, los militares retirados, los caciques de provincia y algunos ciudadanos de «éxito» se apoderaron de puestos de mando y representación. Hoy, próximos a un nuevo proceso electoral, la política vuelve a bajar un peldaño más abajo. Las listas de candidatos al Congreso de movimientos y partidos han considerado a deportistas, vedettes jubiladas, cantantes, líderes chirles, tránsfugas y cínicos con el falso argumento de que así sintonizan con ciertas demandas populares. Con toda seguridad, el Congreso de los siguientes cinco años estará aireado por el escándalo, las zancadillas, la idiotez y la demagogia. Los ciudadanos somos, una vez más, carne de cañón para los rapaces e improvisados.&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4133705292996298150?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4133705292996298150/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4133705292996298150&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4133705292996298150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4133705292996298150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/01/politica-politicos-e-improvisados.html' title='Política, políticos e improvisados'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TUbMfHNO7ZI/AAAAAAAAAZU/vdZ9oQfbWuw/s72-c/vientres-de-alquiler.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-7374688951655625659</id><published>2011-01-26T08:21:00.001-08:00</published><updated>2011-01-26T08:22:44.347-08:00</updated><title type='text'>Profesor, ¿puedo ir al baño?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TUBKIi9IRjI/AAAAAAAAAZM/dZJcUiQlIC4/s1600/USO-AP%257E1.JPG"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 275px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TUBKIi9IRjI/AAAAAAAAAZM/dZJcUiQlIC4/s320/USO-AP%257E1.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5566530650112542258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tras esta impertinente pregunta lanzada en el mejor momento de una clase —por urgencia, por escape o por falta de tino— se agazapa el peor enemigo de un profesor: la mala educación.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Todos los que enseñamos hemos sufrido la frase. Una o varias veces esta ha tomado desprevenida a nuestra autoestima y no hemos tenido más remedio que resignarnos a que el silencio haga lo suyo. Lo peor de todo es que ya la conocemos, pero aún así siempre nos coge de sorpresa. Me ha ocurrido en el pasado, en el presente y, con toda seguridad, me seguirá ocurriendo en el futuro.&lt;br /&gt;Pese al desarrollo de la tecnología educativa y a los avances en materia pedagógica, a los profesores nos cuesta mucho lograr la atención de nuestros alumnos y, sobre todo, trasmitirles conocimientos. Es duro a veces, pese a los esfuerzos y a las ganas desplegadas para favorecer el aprendizaje, recibir como respuesta la falta de atención y los bostezos. &lt;br /&gt;Los destinatarios de nuestras clases se aburren muy rápido cuando sienten que entre lo que profesor dice y lo que ellos realmente necesitan existe un abismo muy grande. Cuando esto ocurre, echamos con frecuencia mano de la pasión y logramos que su interés se conecte con el nuestro. Gracias a este recurso — que suele complementarse muy bien con la voz, los gestos, las herramientas audiovisuales y los recursos narrativos— puede ocurrir incluso el «milagro» de que comprendan todo lo que decimos. Los docentes olvidamos con facilidad que enseñamos a seres humanos capaces de emocionarse hasta las lágrimas o de enojarse hasta la agresión.&lt;br /&gt;Para explicar el porqué los alumnos hacen la pregunta impertinente me ha llevado a  plantear tres hipótesis sobre el comportamiento de los estudiantes: problemas de salud, deseo de escapar de la presión de las clases y carencia absoluta del sentido de la oportunidad (mala educación).  &lt;br /&gt;Si se tratara solo de la necesidad imperiosa de vaciar la vejiga, pase. El problema es cuando los estudiantes van al baño muy seguido. Pero —que yo sepa— no se ha comprobado que las clases sean el agente que provoca la diuresis u otra enfermedad semejante. En cuanto a la figura del excusado como fuente de escape, lo acepto. Yo mismo la he practicado cuando me tocó ser alumno. En todo caso, hay que buscar el momento oportuno para lanzarle la pregunta al profesor. De modo que queda la hipótesis de la mala educación que, según mi modesto e indignado punto de vista, es la que mejor explica el asunto.&lt;br /&gt;La frase se sufre más o menos como me ocurrió a mí hace poco. Fue a raíz de una clase sobre la relación entre medios y poder político. Uno de mis estudiantes  citó el caso WikiLeaks  y la mecha se prendió. Las preguntas iban y venían y yo —que, como dije, creo más en el poder de la pasión que en la eficacia de las estrategias de enseñanza— solté las amarras de mi rigidez y cité todas las anécdotas, datos y casos que conocía. Si no había entrado ya en trance, estaba a punto de lograrlo. Mi cara estaba roja y mi voz baja y subía de intensidad según iban y venían los comentarios. &lt;br /&gt;En ese momento, un alumno levantó su brazo en el fondo del aula. Como yo tardaba en cederle su turno de intervención, el muchacho —un poco enojado— volvió a levantarlo dos veces más. No tuve más remedio que concederle el pedido. Como se trataba de alguien que todavía no había intervenido, inmediatamente pensé que sus palabras iban a ser inteligentes y oportunas. Mi expectativa se disparó en todas direcciones y me llené de orgullo. Venga la pregunta que el profesor es open mind, dije para mí. Qué equivocado estaba. Entonces ocurrió una vez más. La maldita pregunta se dejó escuchar detrás de una vocecita nasal, meliflua, profundamente antipática: «Profesor, ¿puedo ir al baño?».  La frustración me invadió por completo, mientras me entraban unas ganas tremendas de ir al baño para vaciar la vejiga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-7374688951655625659?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/7374688951655625659/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=7374688951655625659&amp;isPopup=true' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7374688951655625659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7374688951655625659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/01/profesor-puedo-ir-al-bano.html' title='Profesor, ¿puedo ir al baño?'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TUBKIi9IRjI/AAAAAAAAAZM/dZJcUiQlIC4/s72-c/USO-AP%257E1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-5939497849931476410</id><published>2011-01-24T06:25:00.000-08:00</published><updated>2011-01-27T08:35:56.984-08:00</updated><title type='text'>El indigenista herido</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TT2M0EesenI/AAAAAAAAAY8/w0VsQtoUOhA/s1600/arguedas.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 246px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TT2M0EesenI/AAAAAAAAAY8/w0VsQtoUOhA/s320/arguedas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5565759540683373170" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A cien años de su nacimiento, José María Arguedas se yergue como uno de los escritores que mejor ha sabido interpretar la cambiante y áspera realidad del Perú. Su legado es invalorable.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;José María Arguedas fue un escritor herido por la realidad de su país. Sufrió y escribió por él y para él. Pese a saberse muy querido por los intelectuales, artistas y escritores de su generación, extrañamente se sentía alguien muy desamparado. &lt;br /&gt;La vida de Arguedas es el resumen de la vida de una parte del país: el mundo indígena y andino, ese mundo tan caro y tan querido en el que sentía a veces dividido en dos y al que, sin embargo, supo interpretar de modo tan auténtico y entrañable. El autor de El zorro de arriba y el zorro de abajo es, por antonomasia, el escritor peruano del Perú.&lt;br /&gt;La visión poética con que afrontaba la realidad cotidiana lo llevó a escribir obras admirables, pero también lo predispuso para el sufrimiento. Una sensibilidad tan aguda como la de él fue incapaz de soportar los abismos de la condición humana en la que vivían sus semejantes. &lt;br /&gt;Al margen de los maltratos físicos y morales que recibió de niño, su vida se encausó por senderos felices y dramáticos. Hay quienes recuerdan a un Arguedas cantante de huaynos y gran bailarín, así como hay que otros que nos descubren a un escritor atormentado por sus demonios personales. Una y otra imagen convergen en la historia de un indigenista herido. Arguedas fue, como el poeta Luis Hernández, un hombre solitario al que hemos aprendido a querer por la forma en que amó al Perú: pura y sinceramente.&lt;br /&gt;A cien años de su nacimiento abundan los mitos y los malentendidos en torno a su obra y su vida personal. Por un lado, tenemos la insensatez de enfrentar a Arguedas con Vargas Llosa, ignorando que constituyen dos maneras distintas de ver el Perú. Y, por otro, están las afirmaciones que enfatizan al escritor maltratado por su madrastra, al suicida y al amante incapaz de curarse con la fuerza del amor. Lo mejor de Arguedas, creo, es su pasión por un país desconcertante y la visión poética con la que alimentó su literatura. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LOS RÍOS PROFUNDOS: LA EPOPEYA DE LO MÁGICO Y LO ÁSPERO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Escribió muchos libros sobre diversos temas, sin embrago creo que hay uno  donde volcó mejor toda su riqueza interior: Los ríos profundos (LRP). Esta novela marca un periodo muy importante en su vida no solo por su contenido esencialmente autobiográfico, sino también por los logros estéticos alcanzados y, sobre todo, por la invención de un lenguaje que combina el quechua con el castellano simple de los indígenas del mundo andino.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los ríos profundos&lt;/em&gt; se publicó por primera en 1958. Es, quizás, su libro más conocido y querido, así como también el más escamoteado en un principio por la crítica. Así lo reconoce  Ángel Rama: «Los ríos profundos es un libro mayor dentro de la narrativa latinoamericana contemporánea, y si al discurso crítico peruano le llevó 20 años situar la obra en el punto que le cabe dentro de las letras del país, al discurso crítico latinoamericano le ha llevado otros tantos reconocer su excepcionalidad, sin que todavía pueda decirse que ha logrado concederle el puesto que no se le discute a &lt;em&gt;Pedro Páramo&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Rayuel&lt;/em&gt;a,  &lt;em&gt;Ficciones&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Cien años de soledad&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;Gran Sertao Veredas&lt;/em&gt;…».&lt;br /&gt;Quien ha estudiado con lupa y gran vocación las particularidades de esta novela es Ricardo González Vigil. Su edición crítica de LRP es un aporte valioso, casi insuperable, para el conocimiento de la novelística arguediana. El libro incluye un ensayo denso y lúcido en el que revalora la novela desde dos ángulos: la transculturación de Arguedas y el desmontaje estructural e ideológico del texto.  &lt;br /&gt;González Vigil afirma que la crítica latinoamericana ha “olvidado” los méritos del novelista peruano por razones estrictamente culturales: «(La dificultad)… procede, sobre todo, de la intensidad y complejidad con que Arguedas inserta elementos de la cultura andina (mentalidad mítico- mágica con sincretismo cristiano, quechuización del español, tradición oral ligada a la música y la danza) dentro de formas culturales occidentales (incluyendo entre ellos el propio género de la novela) en un grado de transculturación mayor que el logrado no sólo por los restantes autores vinculados a la corriente indigenista o neoindigenista, sino por otros grandes cultores del realismo maravilloso…».&lt;br /&gt;Siguiendo a Tomás G. Escajadillo, el crítico peruano ubica a Arguedas en el neoindigenismo. Distingue en su obra los cuatro grandes rasgos característicos de esta corriente, especialmente en su novela emblemática: cultivo del realismo maravilloso, intensificación del lirismo, ampliación del tema indígena y la complejización de recursos técnicos. El primero se manifiesta en la profusión de hechos y situaciones enmarcados en el plano de lo animado y lo inanimado, en lo sensorial y espiritual, sin ninguna distinción o carácter dicotómico.&lt;br /&gt;En cuanto a la intensificación del lirismo, González Vigil dice que LRP es una “novela poemática”, muy ligada a la música. Gracias a esto, Ángel Rama la consideró como una ópera con sus arias y coros. En ella las palabras, como un torrente musical, se funden con los sonidos de la naturaleza (léase el capítulo donde habla del “zumbayllu”). Este proceso le costó a Arguedas “una pelea verdaderamente infernal con la lengua”; esto es, Arguedas “quechuizó” el español y dotó a su literatura de un vehículo expresivo acorde con su cultura. Rama calificó esta empresa descomunal como la “más difícil que ha intentado un novelista en América”. Por su parte, Alberto Escobar ha comparado el esfuerzo de Arguedas con el de Dante en la gestación del italiano.&lt;br /&gt;Respecto a los dos elementos restantes, la complejización de recursos técnicos   Gonzales Vigil y otros autores sostienen que en los años 60’s, los neoindigenistas (o regionalistas) fueron considerados por algunos escritores del boom (Fuentes, Vargas Llosa, Cortázar) como “anacrónicos en sus recursos técnicos y provincianos en su horizonte temático”. Nada más ofensivo para Arguedas, aun cuando él declarara su indiferencia por las técnicas novelísticas imperantes en esa década. No obstante, varios investigadores acuciosos han descubierto una gran preocupación técnica en sus creaciones. Incluso hay quienes celebran la audacia experimental de El zorro de arriba y el zorro de abajo, lo cual prueba que la vitalidad y  visceralidad de Arguedas no se contradicen con la destreza formal de su escritura.  Ricardo González Vigil ha advertido la influencia  de Faulkner en su escritura. Sostiene que existe una semejanza entre la estructura de LRP y la de Las palmeras salvajes, novela capital del escritor norteamericano en la que intercala historias, voces y recursos narrativos. Es ciertamente un rastreo pionero y revelador, que arroja muchas luces en este aspecto.&lt;br /&gt;Pero lo más destacado de LRP es sin duda la interpretación que realizó su autor de la cultura andina que le tocó vivir. En la historia protagonizada por el niño Ernesto —quien vive de añoranzas y es leal al drama social que lo rodea— se funden, de manera elevada, los elementos poéticos y mágicos  con la realidad brutal e injusta. El resultado es un libro conmovedor que revela al mejor José María Arguedas, el todas las sangres y todas las raíces, el del indigenismo representado como una comunión de todas la razas y hombres del Perú.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;JULIUS  Y ERNESTO:  MUNDOS SEMEJANTES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hay un libro que guarda muchos elementos en común con la novela de Arguedas: &lt;em&gt;Un mundo para Julius&lt;/em&gt; (UP) de Alfredo Bryce Echenique. Tanto LRP con UPJ son novelas que están narradas desde la perspectiva de un niño (Julius y Ernesto, respectivamente) y pueden considerarse como universos de aprendizaje, historias cuya piedra angular es la educación sentimental de sus protagonistas. &lt;br /&gt;Tanto Julius como Ernesto son personajes entrañables, prototipos de una existencia que nos hace recordar por momentos la de Emil Sinclair, el personaje emblemático de Demian, la célebre novela de Herman Hesse. También ellos se debaten en un mundo dividido, en la dicotomía de la “claridad” y “las sombras”,  sólo que desde un punto de vista  menos ontológico y existencial.&lt;br /&gt;Julius, por ejemplo, tiene un mundo de acá: su familia y su clase social; y un mundo de allá: los sirvientes. Ernesto, igual: el mundo de los mistis (o blancos) y el mundo de los indios. Los dos se mueven en espacios sicológicos y sociales que los castran y limitan; los dos luchan por alcanzar el camino hacia sí mismos, a veces con visos de tormento, como es el caso de Ernesto.&lt;br /&gt;No hay, creo, en la literatura peruana dos novelas de esta magnitud, de esta proyección paradigmática. Las hay que abordan el mismo tema, pero no en la dimensión con que lo hacen ambas novelas. No es gratuito, pues, que la revista Debate las haya considerado hace poco como las más importantes del siglo XX. Juntarlas, sin embargo (aunque no en un mismo canasto), es tal vez forzado o excesivo. No lo es tanto si tenemos presente al mismo tiempo sus semejanzas y diferencias.&lt;br /&gt;Son semejantes por la concepción, la óptica del narrador, los componentes autobiográficos, la ternura y la creación de una realidad ambigua. Son distintas por el lenguaje, la visión de la realidad y la vida, el aspecto social, la amplitud de los mundos narrados y la intensidad de los conflictos personales y sociales. Precisamente son estas diferencias las que marcan la vigencia y  puesta en valor de LRP.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-5939497849931476410?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/5939497849931476410/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=5939497849931476410&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5939497849931476410'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5939497849931476410'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2011/01/cien-anos-de-su-nacimiento-jose-maria.html' title='El indigenista herido'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TT2M0EesenI/AAAAAAAAAY8/w0VsQtoUOhA/s72-c/arguedas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-5350327801744769008</id><published>2010-11-06T14:44:00.000-07:00</published><updated>2010-11-06T14:50:57.189-07:00</updated><title type='text'>Poesía: lo sencillo y lo complejo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TNXNQz5Y2FI/AAAAAAAAAYw/ycQJ0GUkjyE/s1600/LEG-ILUS.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536557005614405714" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 295px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TNXNQz5Y2FI/AAAAAAAAAYw/ycQJ0GUkjyE/s320/LEG-ILUS.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Qué garantiza la lectura provechosa de un texto poético? ¿El lenguaje sencillo, la llaneza de la técnica o ambas cosas a la vez? El lector tiene finalmente la palabra.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Ante la poesía —un género literario de minorías— el lector prefiere, en unos casos, huir del texto, puesto que lo encuentra difícil de comprender o, en general, porque siente que no está preparado para leerlo con la claridad con que lee, por ejemplo, una novela o una noticia en un diario; en otros casos, el lector asume el desafío de desentrañar el significado de los versos haciendo un esfuerzo mayor al que su banalidad le permite. La tarea se vuelve titánica si, además, el poema está escrito con un lenguaje no familiar y con una técnica complicada. Si el lector pese a todos sus esfuerzos no logra engancharse con el texto, opta finalmente por lo común: abandonar la poesía, a veces para siempre.&lt;br /&gt;Para comprobar la actitud de los lectores ante los textos poéticos, suelo realizar a menudo un sencillo experimento: distribuyo entre mis alumnos de Literatura un poema de Luis Hernández (&lt;em&gt;Cenizas y silicio&lt;/em&gt;: «Ezra: / Sé que si llegaras a mi barrio/ Los muchachos dirían en la esquina:/ Qué tal viejo, che' su madre») otro de Francisco de Quevedo (el célebre soneto que habla del amor: «Es hielo abrasador, es fuego helado/ es herida que duele y no se siente…») y un tercero, &lt;em&gt;De la poesía&lt;/em&gt;, de José Watanabe: «El niño entró en la sombra de su árbol de extramuros/ donde dejaba diariamente sus quehaceres de intestino./ Y si otro niño en árbol vecino se acuclillaba/ y se aliviaba/ brotaba entre ambos / la honrosa complicidad en la depuración/ del buen animal …»). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los resultados confirman, la mayor parte de las veces, la tesis de que los poemas que emplean un lenguaje próximo y una técnica llana son los que tienen más aceptación.&lt;br /&gt;De los tres poemas, los de Watanabe y Hernández —en este orden— son los que convocan rápidamente el interés de los estudiantes y, a la larga, los que ellos más sienten y comprenden. El empleo de expresiones como «quehaceres del intestino», «menestra», «planta mínima», «verde banderita» (Watanabe), «barrio», «muchachos», «esquina», «viejo» o la explícita «che' su madre», así como la linealidad de su estructura, sirven a este propósito. En cuanto al extraordinario soneto de Quevedo, hay que ir con cuidado en tanto es resultado una amalgama que une conceptos con sensaciones. A los alumnos les cuesta llegar a entenderlo y, aunque la hacen después de algún esfuerzo, el soneto no genera en ellos el mismo gancho que sí logran los poemas de Watanabe y Hernández. No está demás agregar que la poesía ha perdido lectores y se ha vuelto, en cierta forma, críptica porque los lectores se han banalizado. Este mundo requiere de ovejas que sigan los dictados del mercado. Todo lo que es contemplación, filosofía, profundidad y riqueza emocional es sospechoso y debe ser proscrito.&lt;br /&gt;En un ensayo sobre los problemas del novelista escrito hace más de treinta años, Julio Ramón Ribeyro sostenía que frente al lenguaje y a la técnica el novelista tenía dos caminos. En el lenguaje, debía elegir entre el &lt;em&gt;demócrito &lt;/em&gt;(lenguaje popular, corriente y simple) y el &lt;em&gt;cataverusa&lt;/em&gt; (lenguaje literario, elaborado, cultista). En la técnica, tomar partido por lo &lt;em&gt;barroco&lt;/em&gt; (complejo y rebuscado) o por lo &lt;em&gt;cartesiano&lt;/em&gt; (claro y directo). Considero que esta clasificación de Ribeyro es susceptible de aplicarse a la poesía. Sin embargo, escoger entre el demócrito y el cataverusa o entre el barroco y lo cartesiano no garantiza bajo ningún punto de vista que un poema vaya a tener éxito. Para esto se requiere de más factores: estilo, conocimiento, buen gusto y habilidad para sintonizar con el interés de los lectores. Hay, sin embargo, autores a los que les resulte muy difícil escribir en sencillo y autores a los que es casi imposible pergeñar textos que no sea en difícil. José Watanabe y Jorge Luis Borges son buenos ejemplos de lo que afirmamos.&lt;br /&gt;Existen también quienes —debido a que ignoran por completo las propuestas de Ribeyro o están muy lejos del talento natural de Watanabe y Borges— o bien escriben de manera tan simple que llegan a ser vulgares o bien de modo tan enmarañado que se vuelven incoherentes. Estos, afortunadamente, son los menos en el mundo de la poesía y los que llevan la carga de la culpa cuando los lectores huyen de ella porque no entienden lo que leen. Como en Mayo del 68: Seamos realistas, pidámosles lo imposible. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;------&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración: tomada de la revista &lt;em&gt;Letras libres&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-5350327801744769008?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/5350327801744769008/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=5350327801744769008&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5350327801744769008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5350327801744769008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/11/poesia-lo-sencillo-y-lo-complejo.html' title='Poesía: lo sencillo y lo complejo'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TNXNQz5Y2FI/AAAAAAAAAYw/ycQJ0GUkjyE/s72-c/LEG-ILUS.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-3052594878964661857</id><published>2010-10-25T10:05:00.000-07:00</published><updated>2010-10-26T16:08:30.369-07:00</updated><title type='text'>El oficio más hermoso del mundo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TMW5RmfD3yI/AAAAAAAAAYo/7n4u8WCZr-w/s1600/Nueva+imagen.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532031429334261538" style="WIDTH: 258px; CURSOR: hand; HEIGHT: 314px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TMW5RmfD3yI/AAAAAAAAAYo/7n4u8WCZr-w/s320/Nueva+imagen.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;De la docencia se puede decir lo mismo que del periodismo: una profesión que se ejerce con pasión y a cambio de magras recompensas sociales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Enseño desde hace 18 dieciocho años. Mi primer trabajo fue en una academia pre-universitaria cuyo dueño era el padre de mi amigo David Novoa. Enseñé razonamiento verbal a chicos del colegio y a postulantes a universidades capaces de todo, menos de aprender el significado de las palabras. Pero eso a mí no me importaba en lo más mínimo. Lo que yo quería era agenciarme de algún dinero para sobrevivir. De esa primera experiencia me ha quedado un grato recuerdo por lo bien que me trataron allí y, sobre todo, por lo que experimenté temprano en carne propia: que además de un oficio alimentista ser profesor es una forma dramática de conocer la realidad del país.&lt;br /&gt;Mi segundo empleo vinculado a la docencia fue en una escuela de arte, donde encontré alumnos más desdeñosos y mucho más inmaduros que los de la academia pre-universitaria, pese a que la mayoría frisaba los veinte años: Estos jóvenes procedían de estratos sociales medios y pobres y aspiraban, en unos casos, a convertirse en profesores de secundaria y, en otros, en actores profesionales. Sus aspiraciones eran sin duda nobles y legítimas, aunque —salvo honrosas excepciones— ninguno tenía el talento suficiente para lograrlo ni menos el coraje para imponer su vocación. Por lo demás, el lugar donde ellos estudiaban no reunía las más mínimas condiciones para ser un centro de formación. Los sueldos eran magros, los alumnos escaseaban, el ambiente era mediocre (un grupo de alumnos se quejó porque los hacía leer muchos libros) y las autoridades luchaban para que no la cerraran. Mi permanencia allí enriqueció mi formación. Fue en esa escuela, creo, donde contraje una deuda de gratitud con la docencia, ocupación a la que dediqué en adelante una parte de mi vida. Las otras partes están consagradas al periodismo y a la literatura.&lt;br /&gt;Antes de esas primeras experiencias, yo había sido asistente de dos profesores de Derecho, sin embargo no había desarrollado un vínculo sentimental con la docencia, cosa que sí logré en mi tercer empleo, esta vez en una universidad privada, donde tampoco faltan los estudiantes que se quejan porque el profesor los obliga a leer libros ¡de más de 200 páginas! Enseñar dejó de ser un auxilio monetario y se convirtió en una pasión súbita, en un gusto repentino. Me volví un profesor de periodismo sin saber a ciencia cierta cómo. Los rudimentos venían conmigo, pero yo nunca confié en que pudieran servirme para sobrellevar una aventura que ya lleva más tiempo del que proyecté en un principio. Claro que con el tiempo he procurado enriquecer mi labor académica, que, como todos saben, implica inversión de tiempo y dinero.&lt;br /&gt;A lo largo de mi vida profesional he saltado con garrocha responsabilidades, he cometido gravísimos errores con los demás y dado muy pocas veces en el blanco; enseñar y escribir para un diario, por ejemplo. Lo primero, porque si coloco en un balance provisional satisfacciones y amarguras, las primeras ganan con las justas, pero ganan; lo segundo, porque no conozco una manera distinta y mejor de ayudar a quienes buscan en un diario información que les ayude a hacer menos aburrida la vida que llevan.&lt;br /&gt;Hay algo, no obstante, que no me deja ser todo lo natural que quisiera con la docencia. He tratado de establecer las causas y no he dado todavía con ellas. Yo no puedo decir de ella con gozo pleno lo que del periodismo ha dicho Gabriel García Márquez: que es el oficio más hermoso de la tierra. Quizás porque enseñar no sea un oficio sino una manera de salvar el pellejo; quizás porque las pobres condiciones en las que se ejerce se han convertido en una mancha que ensucia las buenas intenciones de ser un mejor profesional; o quizás porque cuesta admitir que enseñar es una forma de autoengaño, de falsa consolación, de error inducido. Lo que quiero decir es que cuando uno enseña tiene le espalda cargada por un bulto muy pesado y trata de sacárselo de encima con furor sin obtener nunca —o muy pocas veces— resultados positivos. O quizás no, quizás el cariño de los alumnos vale la pena; quizás la docencia sí sea el oficio más hermoso del mundo y nadie, ni siquiera los profesores, nos hemos dado cuenta todavía de ello. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;-----&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Ilustración: Tomada de la revista &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Letras libres&lt;/strong&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-3052594878964661857?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/3052594878964661857/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=3052594878964661857&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3052594878964661857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3052594878964661857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/10/el-oficio-mas-hermoso-del-mundo.html' title='El oficio más hermoso del mundo'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TMW5RmfD3yI/AAAAAAAAAYo/7n4u8WCZr-w/s72-c/Nueva+imagen.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-7807418525259916937</id><published>2010-10-18T08:09:00.000-07:00</published><updated>2010-10-18T08:15:46.536-07:00</updated><title type='text'>Rehenes de la fama</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TLxkhQ7oVwI/AAAAAAAAAYg/5Hh71f9hpvQ/s1600/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf$g0bnkpfp0xsl83knh53v0v5hm3r8snw.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5529404965147662082" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TLxkhQ7oVwI/AAAAAAAAAYg/5Hh71f9hpvQ/s320/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf%24g0bnkpfp0xsl83knh53v0v5hm3r8snw.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Tras su exitoso rescate, los 33 mineros chilenos enfrentan ahora un peligro tan grande como el encierro de 70 días: las secuelas psicológicas y la exposición mediática.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La muerte es un absurdo porque corta de raíz y, por lo general de manera inesperada, la vida de los seres humanos. Pero cuando gracias al azar, la precaución o la acción directa de alguien la muerte es derrotada, los que han escapado de sus garras sienten que la vida tiene sentido —vago, aunque sentido al fin.&lt;br /&gt;¿Qué hizo posible que los 33 mineros chilenos permanecieran enterrados vivos a 700 metros de profundidad? Supongo que la mezcla de varios factores, todos los cuales concurren cuando se trata de aplazar el final de la vida: la casualidad o buena suerte que permitió que el lugar donde se encontraban no se derrumbara y fuera lo suficientemente amplio para conservar el oxígeno indispensable; la cautela de haber guardado en el refugio—porque así lo exigían las normas— agua y alimentos para varios días; y la fortaleza para resistir de manera organizada el hecho de estar atrapados, a oscuras y presas del miedo de que la tierra los aplastase en cualquier momento.&lt;br /&gt;El rescate de los mineros es, según mi modo de entender, un triunfo del ingenio, la tecnología y el poder del dinero. El plan de rescate desarrollado fue en realidad un despliegue de inteligencia, cálculo y precisión respaldados por el avance científico y tecnológico. En la construcción de la cápsula Fénix concurrieron la fe religiosa y la fe científica con resultados espectaculares. Sin embargo, todo esto no hubiera sido posible sin el auxilio del dinero, que según el presidente chileno Sebastián Piñera ha costado entre 10 y 20 millones de dólares. Ganarle por puesta de mano a la muerte tiene un costo muy alto. El problema es que no todo el tiempo se le puede ganar en carreras tan costosas. ¿Hubiera fluido tan oportunamente el dinero público y privado si el gobierno de Piñera no asumía como cuestión de estado el rescate?&lt;br /&gt;Las muestras de solidaridad, la diligencia con que se realizaba la ayuda, el afecto con que se enviaban mensajes procedentes de todas partes del mundo y la cobertura periodística casi las 24 horas del día me parecen bien y hasta maravillosos. No era para menos. Lo que me parece despreciable es la utilización mediática de la tragedia por parte de los políticos chilenos, que vieron en el rescate la posibilidad de una telenovela dirigida a cerca de mil millones de televidentes. Que el presidente, los ministros y otros funcionarios de gobierno se presentaran uniformados de rojo y con un discurso homogéneo y patriotero revela un interés político retorcido. No era un partido de fútbol el que se vivía, sino un combate universal contra la muerte, donde el nacionalismo y el chauvinismo —se supone— no tienen cabida.&lt;br /&gt;Tan despreciable y retorcido como el interés político es el interés de los empresarios, quienes cual aves de rapiñas no dudaron en ofrecer a los mineros toda clase de premios para verse favorecidos por su estela publicitaria: El Real Madrid y el Manchester City los invitaron a presenciar cualquier partido, además de hacerles sendos homenajes en sus países de origen; Steve Jobs, el mandamás de Appel, les enviará —sino lo hizo ya— el último modelo de iPod; el Libro Guinness de los Récords le entregará a Luis Urzúa, el último minero en salir, miles de dólares por ser la persona que sobrevivió más tiempo bajo tierra en la historia; una minera griega les obsequió a cada uno de ellos y a un acompañante un viaje por las islas del Mar Mediterráneo. Y así por el estilo.&lt;br /&gt;Los políticos y los empresarios codiciosos ignoran que la pesadilla no ha terminado para los pobres mineros, quienes enfrentarán ahora las secuelas psicológicas del encierro y la fama. Hoy son las &lt;em&gt;vedettes&lt;/em&gt;, los niños mimados de la televisión y los políticos; mañana quién sabe. Muy poco se habla de las condiciones en que trabajaban y los salarios que recibían, menos del futuro laboral que enfrentarán. Por ahora, lo más importante es la repercusión mediática y los beneficios monetarios que esto acarrea. En otras palabras, el dinero y los medios de comunicación los han condenado a un nuevo encierro por tiempo indefinido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-7807418525259916937?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/7807418525259916937/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=7807418525259916937&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7807418525259916937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7807418525259916937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/10/rehenes-de-la-fama.html' title='Rehenes de la fama'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TLxkhQ7oVwI/AAAAAAAAAYg/5Hh71f9hpvQ/s72-c/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf%24g0bnkpfp0xsl83knh53v0v5hm3r8snw.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8986138096090733923</id><published>2010-10-08T16:14:00.000-07:00</published><updated>2010-10-11T16:53:39.416-07:00</updated><title type='text'>El vicio de escribir</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TK-nDHKe4nI/AAAAAAAAAYY/K-ZGfhZoZvU/s1600/469830.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5525818939711349362" style="WIDTH: 266px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TK-nDHKe4nI/AAAAAAAAAYY/K-ZGfhZoZvU/s320/469830.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El esquivo Nobel ha llegado por fin a las manos del más importante novelista peruano de todos los tiempos. Y llega de manera desprevenida, justo cuando todos creían que se lo darían nuevamente a un desconocido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Domingo Varas Loli, un viejo amigo de juventud, es un gran lector, pero ante todo un ferviente —y a ratos fanático— admirador de Mario Vargas Llosa. Fue él quien me llamó a casa muy temprano para comunicarme que su escritor canónico había ganado el Premio Nobel. Tras sus palabras, alegres y atropelladas, percibí la emoción propia de quien cree que se ha hecho justicia y, sobre todo, de quien siente que el triunfo del autor de &lt;em&gt;Conversación en la Catedral&lt;/em&gt; es el triunfo de sus lectores.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El intelectual y el poder&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El amanecer del jueves 7 de octubre es, con toda certeza, uno de los momentos cruciales de la cultura peruana. Lo es más porque se trata del triunfo de un escritor que ha mantenido con el Perú una relación contradictoria, de amor-odio digamos. La misma gente que antes lo criticaba ácidamente por su defensa cerrada de la libertad, ahora se enorgullece de que haya conseguido el laurel universal que todos los escritores ambicionan. Se trata de los mismos que en 1990 eligieron a Alberto Fujimori como presidente —hoy detenido por delitos de corrupción y lesa humanidad— y luego convinieron en acusarlo de traidor a la patria por haberse acogido a la doble nacionalidad. En realidad, Mario Vargas Llosa se hizo español para evitar que el régimen de Fujimori y Montesinos lo despojara de sus derechos ciudadanos.&lt;br /&gt;Su postura ideológica fue por años, al parecer, la principal razón para que no le otorgaran el Nobel. Se ha dicho hasta la saciedad —y a veces con razón— que la Academia Sueca no veía con buenos ojos que se comportara como un liberal y defendiera con tanto fervor la economía capitalista. Esta marginación la sufrió antes Borges, quien aceptó una condecoración de Pinochet y no criticó con la firmeza que se requería la dictadura de Videla. Gracias a esto, dicen, el escritor argentino nunca integró la lista centenaria de ganadores. Esto quiere decir que el premio que acaba de ganar el novelista peruano rompe de alguna manera con la tradición de premiar a izquierdistas y socialdemócratas. Lo reconoce indirectamente el flamante Nobel: «… llegué a la conclusión de que yo no estaba en la identikit del Nobel; yo soy un escritor conflictivo, tomo posiciones incómodas, me equivoque o no siempre digo lo que me parecen las cosas, y todo eso me hizo creer que no era el escritor que encajara con la manera de ver la literatura por parte del jurado».&lt;br /&gt;Su condición de intelectual beligerante y escritor incómodo le ha acarreado muchos conflictos con el poder. El principal argumento esgrimido por los integrantes del jurado es que le han dado el Nobel "por su cartografía de las estructuras del poder y sus incisivas imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota» que desarrolla en sus obras. Podemos no estar de acuerdo con su defensa del sistema liberal, pero aceptemos que se trata de un hombre que pese a sus transformaciones ideológicas ha conservado incólumes la fe en la libertad del hombre y el rechazo feroz a cualquier forma de dictadura. Yo no creo, como creen sus rivales, que debamos separar al escritor del ciudadano o al escritor del hombre para reconocer el valor de su pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El matrimonio con la literatura&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mario Vargas Llosa fue candidato al Premio Nobel desde antes que las canas invadieran su caballera. Varias décadas después, setentón, con el pelo ya ganado por la blancura implacable de los años, ha saltado de la rutinaria lista de nominados al listado perdurable de los escritores más importantes del planeta. El Nobel le ha llegado cuando menos los esperaba.&lt;br /&gt;Su proclamación como ganador del premio, según cuentan los periodistas, lo encontró infraganti: mientras se aprestaba a dictar clases sobre Borges en la Universidad de Princeton. La gloria —esa “señora impertinente” la llaman los que han sido tocados por ella— no ha podido sorprenderlo en paños menores. Es que Vargas Llosa, como afirmó hace años Juan Carlos Onetti, mantiene con la literatura una relación de casado mientras los demás escritores viven una de adulterio.&lt;br /&gt;En estas últimas horas me he preguntado —como seguramente lo ha hecho mi amigo Domingo Varas Loli— por qué habría de admirar a Mario Vargas Llosa. No será, desde luego, por sus convicciones ideológicas —que nos las comparto— sino por la laboriosidad y entrega con que ha escrito sus libros y asumido el compromiso con la literatura: «La vocación literaria no es un pasatiempo, un deporte, un juego refinado que se practica en los ratos de ocio. Es una dedicación exclusiva y excluyente, una prioridad a la que nada puede anteponerse, una servidumbre libremente elegida que hace de sus víctimas (de sus dichosas víctimas) unos esclavos» (En &lt;em&gt;Cartas a un joven novelista&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;Desde el libor de cuentos &lt;em&gt;Los jefes&lt;/em&gt; (1959) hasta el ensayo &lt;em&gt;Viaje a la ficción&lt;/em&gt; (2008) hay de por medio cerca de cincuenta libros. Pero Maro Vargas Llosa no es admirable por haber escrito tal cantidad de textos, sino por la calidad técnica de sus creaciones; la ambición con que reproduce universos paralelos al real; el humor y la ironía con que retrata las miserias del mundo; la complejidad psicológica, social y cultural con que aborda sus historias; la sensibilidad e inteligencia con que nos trasmite las ideas y hechos de sus personajes; y la pasión, especialmente la pasión, con que afronta lo que él llama «la servidumbre libremente elegida».&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La servidumbre elegida&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mario Vargas Llosa es, en esencia, un antimodelo. La idea convencional que tenemos de un escritor es la de alguien que escribe cuando puede y quiere, que vive a salto de mata porque no tiene un empleo fijo, que confía más en la inspiración que en la transpiración, que no lleva una agenda y conduce su vida a las apuradas y trompicones, que cree en la inmortalidad antes que en la gloria del presente, que le hace ascos al poder y al bienestar material, que padece de la rara enfermedad del romanticismo y es considerado por la sociedad como un ser raro e incómodo.&lt;br /&gt;Del autor de &lt;em&gt;Conversación en la Catedral&lt;/em&gt; diríamos que es todo lo contrario. Se trata de un fanático de los horarios fijos, de un vicioso de la escritura, de un ensayista que confía en el rigor más que en la imaginación, de un apasionado del presente y de un convencido de que la inspiración debe llegar mientras el escritor trabaja. En el 2003, un minuto antes de empezar la entrevista que le hice para el diario &lt;em&gt;La Industria&lt;/em&gt; me dijo: «Bueno, no perdamos tiempo, vamos a trabajar». Desde entonces, supe que él le había puesto a la pasión literaria una valla muy alta. A este tirano de la disciplina le acaban de dar nada menos que el Premio Nobel de Literatura. Mi amigo Domingo Varas Loli no cabe de alegría en su pellejo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8986138096090733923?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8986138096090733923/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8986138096090733923&amp;isPopup=true' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8986138096090733923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8986138096090733923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/10/el-vicio-de-escribir.html' title='El vicio de escribir'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TK-nDHKe4nI/AAAAAAAAAYY/K-ZGfhZoZvU/s72-c/469830.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8347182728966115344</id><published>2010-10-07T09:03:00.000-07:00</published><updated>2010-10-07T09:05:57.184-07:00</updated><title type='text'>Bravo, maestro</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TK3vwMGUWGI/AAAAAAAAAYQ/I8qqoy30X2U/s1600/225811.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5525335929013950562" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TK3vwMGUWGI/AAAAAAAAAYQ/I8qqoy30X2U/s320/225811.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La conversación sobre su triunfo va a ser interminable.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8347182728966115344?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8347182728966115344/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8347182728966115344&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8347182728966115344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8347182728966115344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/10/bravo-maestro.html' title='Bravo, maestro'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TK3vwMGUWGI/AAAAAAAAAYQ/I8qqoy30X2U/s72-c/225811.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-3319179506404154425</id><published>2010-09-27T07:29:00.000-07:00</published><updated>2010-09-27T07:35:14.728-07:00</updated><title type='text'>La agonía de los impresos</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TKCrIKEKxOI/AAAAAAAAAYI/mSgA1csVK74/s1600/PeriÃ³dicos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521601299785368802" style="WIDTH: 225px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TKCrIKEKxOI/AAAAAAAAAYI/mSgA1csVK74/s320/Peri%25C3%25B3dicos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Si los diarios impresos pierden cada vez más lectores y han dejado de ser el más importante vehículo informativo, ¿qué han hecho los periodistas para contrarrestar esta crisis de orfandad? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cada vez que pregunto a estudiantes de periodismo con edades que fluctúan entre los 16 y los 18 años sobre los diarios impresos que leen en casa, casi siempre la respuesta es la misma: no leen ninguno porque en su entorno familiar nadie los compra. El asunto es que no son únicamente los jóvenes los que se mantienen alejados de ellos, sino también un gran porcentaje de ciudadanos adultos. El destino de los diarios impresos es, al parecer, irreversible: cada día que pasa pierden más lectores. Se trata, por supuesto, de un fenómeno mundial que empezó hace varias décadas y está ligado al desarrollo de la televisión y la Internet.&lt;br /&gt;En el Perú existen 74 diarios que hacen un tiraje total de más o menos un millón y medio de ejemplares. Según el informe&lt;em&gt; Tendencias’ 07. Medios de comunicación. El escenario Iberoamericano&lt;/em&gt; editado por Telefónica y la editorial Ariel, los peruanos disponen de 36,8 ejemplares por cada 1000 habitantes. Este documento revela también que la &lt;em&gt;web &lt;/em&gt;cobija 38 ediciones digitales de estos diarios, cuyo nivel de lectoría desconocemos, aunque podemos presumir que es mayor al de los medios impresos. Podría suponerse que debido al gran número de diarios los peruanos hemos desarrollado una gran «cultura periodística» y un gran «nivel de información escrita», sin embargo no es así. El número 74 es engañoso. En realidad, se trata de un abanico de medios con calidad desigual y de naturaleza monopólica.&lt;br /&gt;Se atribuye —como dijimos— a la TV y a la Internet el menoscabo del número de lectores; esto a causa de que la imagen es más explícita, sintética e inmediata que la palabra escrita. El desarrollo de las tecnologías de la información ha acentuado esta diferencia y, por supuesto, ha motivado una huida más rápida de los lectores. Los periodistas y el gran público han tomado conciencia de que los diarios ya no son más «el único y el más importante vehículo en la trasmisión de información». Su lugar lo ocupan ahora las páginas electrónicas y los canales de televisión. Otra vez las cifras parecen darnos la razón: en el Perú, por cada 1000 habitantes hay 227 receptores de TV y 293 de radio. ¿Cómo pueden competir los diarios en esta realidad en la que ganan por varios cuerpos de ventajas los medios audiovisuales?&lt;br /&gt;¿Qué ha hecho los periodistas para contrarrestar la fuga paulatina de lectores de diarios? Los más rápidos han articulado una serie de herramientas y recursos: del tamaño «sábana» (o estándar) han pasado al tabloide o al berliner, que son más ágiles y permiten grandes titulares y buena cantidad de fotografías y ilustraciones; de los datos comprimidos han optado por la profundización de los temas y el relato de una historia; en lugar del hecho noticioso que ya revelaron el día anterior la TV y los medios electrónicos ahora prefieren abocarse a destacar alguna consecuencia o efecto relacionado con ese hecho; del diseño y los contenidos que gustaban a los lectores de largo aliento han transmutado al formato que satisface el interés de lectores cuya media de atención no sobrepasa los 21 minutos; y de la información densa y homogénea del cuerpo del diario se han mudado a la información en profundidad de los suplementos de diversa naturaleza.&lt;br /&gt;¿Qué pasará en el futuro inmediato con los diarios impresos? Supongo que seguirán conviviendo por un tiempo más o menos largo con los diarios electrónicos. Los periodistas, por su lado, seguirán ideando nuevas estrategias editoriales y gráficas para enfrentar un mañana en el que los lectores se tornan cada vez más fugaces y especializados. Por lo pronto, las tareas pendientes siguen siendo las mismas que vivirán en el escenario del futuro: investigar con rigor y escribir con corrección. Los diarios impresos han dejado de ser los más influyentes referentes en la trasmisión de la información, pero no han perdido su condición de modelos de uso lingüístico.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-3319179506404154425?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/3319179506404154425/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=3319179506404154425&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3319179506404154425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3319179506404154425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/09/la-agonia-de-los-impresos.html' title='La agonía de los impresos'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TKCrIKEKxOI/AAAAAAAAAYI/mSgA1csVK74/s72-c/Peri%25C3%25B3dicos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-2304602133740702320</id><published>2010-09-20T06:47:00.000-07:00</published><updated>2010-09-22T18:36:59.651-07:00</updated><title type='text'>El factor anarquista</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TJdm_79ldEI/AAAAAAAAAYA/rYLoyFx0Ymw/s1600/Nueva+imagen.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518993116979622978" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TJdm_79ldEI/AAAAAAAAAYA/rYLoyFx0Ymw/s320/Nueva+imagen.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Más que una ideología anti-autoritaria, el anarquismo es una metáfora de la libertad y un programa utópico de la emancipación mental de los individuos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La lectura de un delicioso diccionario anarquista escrito por el poeta Juan Manuel Roca y el dramaturgo Iván Darío Álvarez me ha traído a la memoria esta ideología cuya sensibilidad anti-autoritaria y anti-jerárquica siempre ha despertado mi curiosidad intelectual. Su hipótesis de que en lugar de un orden impuesto por el Estado es mejor el orden natural (este fluye por sí mismo y no necesita de una dirección única) es desde luego provocadora.&lt;br /&gt;En realidad, lo que más atrae mi curiosidad es su firme resistencia a toda autoridad, incluida la del padre. Aspirar a que todas las fuerzas individuales y sociales se desarrollen libremente en la vida es un concepto que ayer, hoy y mañana seguirá generando controversia entre los pacatos y defensores del orden artificial. «Una idea que no es peligrosa no merece ser idea», escribió Oscar Wilde, quien no era un anarquista programático, pero sí alguien que creía en la libertad a toda costa.&lt;br /&gt;El postulado de que el hombre solo puede desarrollar plenamente sus facultades, capacidades y talentos sin la tutela del Estado, la religión o la política no es exclusivo de los anarquistas. Otros hombres del pensamiento y la acción han practicado estos principios sin conocer de qué filiación ideológica procedían. Según los autores del diccionario, anarquistas han sido desde el esclavo Espartaco hasta el idílico don Quijote. Se trataría en suma de individuos que, en algunos casos, han querido cambiar la historia y, en otros, la vida.&lt;br /&gt;El anarquismo es una fe, una actitud, un romanticismo sistemático y perdedor, así como una forma asombrosa de solidaridad. Es una fe que nunca ha triunfado porque el anarquismo contiene en sí mismo un imposible: la conquista del poder en la forma convencional que conocemos. Para el anarquista el fin es el libre transcurrir del orden natural y social. Y es un estado sorprendente de solidaridad porque nunca nadie ha levantado con tanta lealtad los valores supremos como la hermandad, la solidaridad y el sacrificio en nombre de las ideas propias y ajenas. La vida entera está llena, además, de actos anarquistas, de allí la simpatía intelectual que este movimiento despierta entre quienes se adentran en su conocimiento.&lt;br /&gt;El anarquismo —el voluntario y el involuntario— está lleno de frases trepidantes y perturbadoras: «La doctrina ahoga la vida» (Bakunin) «Yo creo en el canibalismo obligatorio. Si la gente estuviese obligada a comer lo que matasen, no habría más guerras» ( Hoffman), «La pasión por la destrucción es también una pasión creadora» (Bakunin), «La democracia es una superstición basada en la estadística» (Borges), «…si el amor implicase también la dependencia, sería la cosa más peligrosa y la más infame del mundo, una fuente inagotable de esclavitud y de embrutecimiento para la humanidad» (Bakunin), «Anarquismo: Pintar una escalera, subir por ella, borrar sin titubeos todos los peldaños» (Juan Manuel Rocas e Iván Darío Álvarez), «La liberación del joven de la autoridad de su padre es indispensable para el progreso de la humanidad» (Freud), «Tomad un círculo, acariciadlo, ¡se volverá vicioso!» (Ionesco), «Al contrario de quienes empiezan a construir sus casa por los cimientos, el ácrata lo hace por el humo de la chimenea» (Paul Valery), «A los cinco años tuve que interrumpir mi educación para asistir a la escuela» (Bernard Shaw), «Los viejos a la tumba, los jóvenes a la lucha» (González Prada).&lt;br /&gt;En estos tiempos de ceguera histórica y autoritarismo sutil, sobran ganas de ser anarquista. Sin el espíritu anarquista el poder no tendría límites. Una leyenda negra lo ha asociado con el terror y el crimen, sin embargo se olvida que se trata de una condición anímica, de un estado del espíritu que aborrece todas las formas del poder autoritario. Así como «dantesco» deriva de Dante y se refiere a una situación infernal y «kafkiano» deriva de Kafka y se refiere a circunstancia tortuosa, así también «anarquista» deriva de anarquismo y se refiere a un estado natural en el que el hombre se revela, por razones genéticas o culturales, contra las ideas, las personas y los sistemas que ejercen la autoridad. Mirado así, el anarquismo tendría más afiliados que la causa original que impulsaron Bakunin, Proudhon, Kropktin, Bakunin y los anarcosindicalistas peruanos de comienzos del siglo pasado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-2304602133740702320?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/2304602133740702320/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=2304602133740702320&amp;isPopup=true' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2304602133740702320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2304602133740702320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/09/el-factor-anarquista.html' title='El factor anarquista'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TJdm_79ldEI/AAAAAAAAAYA/rYLoyFx0Ymw/s72-c/Nueva+imagen.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-5895095704170149863</id><published>2010-09-13T15:51:00.000-07:00</published><updated>2010-09-13T15:59:56.758-07:00</updated><title type='text'>La corrección imposible</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TI6syedP-sI/AAAAAAAAAXw/y_rj7xuFTf0/s1600/Nueva+imagen.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516536576744618690" style="WIDTH: 209px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TI6syedP-sI/AAAAAAAAAXw/y_rj7xuFTf0/s320/Nueva+imagen.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Cuando se trata de mejorar el uso del español, los mitos y prejuicios arraigados en los ciudadanos generan a menudo más dificultades que las reglas de ortografía y sintaxis.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aunque mi formación no es la de un lingüista, por años me he ganado la vida dictando talleres de redacción para jóvenes y adultos. No es fácil enseñar a otros cómo se escribe, especialmente cuando los que quieren aprender tienen arraigados una serie de mitos y prejuicios sobre el uso del español.&lt;br /&gt;La experiencia me ha enseñado que el mayor problema de las personas que asisten a mis talleres no es el uso deficiente de la sintaxis y la ortografía —contrariedades que de hecho son graves—, sino la terquedad de persistir en el error sólo porque el jefe o jefa, la tradición, la costumbre, la rutina o los demás lo mandan. Quienes hablan y escriben mal confían más en lo que su entorno repite antes que en las normas que divulgan los manuales y diccionarios de la RAE.&lt;br /&gt;Los mitos y prejuicios que más se repiten son los siguientes: que las mayúsculas no llevan tilde, que escribir con éstas palabras o frases enteras es destacar un significado y que es suficiente con que una interrogante lleve únicamente el signo de cierre. ¿De dónde han sacado estos imprudentes usuarios del español estas creencias? Pues de su entorno y de la fuerza de la costumbre. Lo sé porque cada vez que les pregunto por la razón me contestan que así se lee en los documentos oficiales, así lo practican sus superiores o así escribe la gente que los rodea.&lt;br /&gt;Mis ocasionales alumnos ignoran que las mayúsculas no están exoneradas de las reglas de tildación general y que no hacerlo es una falta grave; que escribir con mayúsculas palabras y frases enteras es una excepción reservada para portadas de libros, siglas y acrónimos, cabeceras de diarios y revistas, enumeración romana y verbos de textos jurídicos y administrativos (CERTIFICA; SOLICITA, etc.); y que los signos que se emplean para una pregunta son dos: «¿?». Para los angloparlantes es correcto el signo de cierre, pero nosotros somos hispanohablantes y tenemos que respetar las reglas de la ortografía.&lt;br /&gt;El mito tan difundido de que las mayúsculas no se tildan empezó a practicarse en la época en que se componían manualmente los tipos de las imprentas. Debido a que las vocales presentaban problemas técnicos y estéticos si se les añadía la rayita oblicua en la parte superior, los tipógrafos optaron por ignorar las tildes, con lo cual instauraron una mala costumbre que terminó convirtiéndose en un mito. Lo mismo ocurrió con las máquinas de escribir: los usuarios preferían no colocarlas porque dañaban la estética de las líneas del texto.&lt;br /&gt;La resistencia mental a aceptar los errores que el mal uso generalizado hace pasar como correctos resulta hasta cierto punto insufrible. En un reciente taller, un alumno se opuso con firmeza a escribir «cerca de mí» en lugar de «cerca mío» porque simplemente le «parecía» que la segunda forma era la correcta. No fue capaz de argumentar su punto de vista ni menos citar la norma en la que se basaba. Otro consideró que escribir con minúsculas el cargo o nombre de dignidad que acompaña al nombre propio de una persona (ejemplo: el director Perico de los Paloteas o el presidente Alan García), constituía una ofensa moral y podía dañar el honor de una persona. ¿Desde cuándo las reglas de ortografía colisionan con el honor de los hablantes del español? Hubo un tercer caso, el de alguien que afirmaba con persistencia obsesiva que después del «Que» con que comienzan los párrafos de la parte considerativa de una resolución se debía colocar una coma. Yo le expliqué que ésta era innecesaria, pero él insistía en que se trataba de una costumbre de la administración pública y, por lo tanto, debía ser acatada. Estos problemas están tan afincados en la mente de los talleristas que sacárselos de allí es una tarea titánica y a veces imposible.&lt;br /&gt;El problema de los mitos lingüísticos es que atribuyen a reglas apócrifas cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen. Algo parecido sucede con los prejuicios, que consisten en opiniones previas y desfavorables acerca de una regla que se conoce mal. Algunos usuarios del español actúan impelidos por estas situaciones nocivas, con lo que ponen en riesgo mis talleres y, sobre todo, aseguran para sí un lamentable destino: no dominar nunca la corrección idiomática. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-5895095704170149863?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/5895095704170149863/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=5895095704170149863&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5895095704170149863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5895095704170149863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/09/la-correccion-imposible.html' title='La corrección imposible'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TI6syedP-sI/AAAAAAAAAXw/y_rj7xuFTf0/s72-c/Nueva+imagen.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-2702175276289211220</id><published>2010-08-29T09:21:00.000-07:00</published><updated>2010-08-29T09:26:01.003-07:00</updated><title type='text'>El coleccionista de minucias</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/THqKALsd_LI/AAAAAAAAAXg/wH8Cn2GD_gc/s1600/libro+Anderson[1].JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5510868829785160882" style="WIDTH: 206px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/THqKALsd_LI/AAAAAAAAAXg/wH8Cn2GD_gc/s320/libro+Anderson%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Un excelente libro de perfiles de Jon Lee Anderson descubre el lado nunca visto de personajes como Federico García Lorca, Gabriel García Márquez, Hugo Chávez, Augusto Pinochet y el rey Juan Carlos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Dicen que después de la muerte de Ryszard Kapuscinski el único reportero de ese calibre que queda es Jon Lee Anderson. Este norteamericano encarna a la última especie de periodistas a los que nadie supera —afirma Juan Villoro— en el arte «dar bien malas noticias».&lt;br /&gt;Anderson inició su oficio en Perú, en 1979, en el semanario &lt;em&gt;The Lima Times&lt;/em&gt;. Desde entonces ha cultivado una magnífica reputación como redactor de perfiles y crónicas. En esencia, se trata de un profesional audaz al que, sin embargo, no le hacen gracia los riesgos innecesarios. Su libro &lt;em&gt;La caída de Bagdad &lt;/em&gt;se concibió en medio del fuego de la metralla. Sus amigos más cercanos sostienen que cuando está de cacería por lugares peligrosos tiene la sabia costumbre de reservar cuartos en hoteles distintos. Anderson teme que uno de ellos pueda algún día ser bombardeado o sirva como escondite de un potencial asesino.&lt;br /&gt;Los cronistas suelen viajar mucho, tanto que la mitad de su vida discurre en aviones o en lugares inverosímiles. Este autor conoce al dedillo la geografía de medio mundo, así como la vida pública y privada de personajes controvertidos, muchos de ellos inaccesibles para la gran mayoría de hombres de prensa. Sus vidas han servido muchas veces como punto de partida de sus libros más célebres. Así sucedió con &lt;em&gt;Che Guevara: Una Vida Revolucionaria&lt;/em&gt;, en cuyas más de setecientas páginas retrata municiosa y desprejuiciadamente la azaroza vida del antiguo socio y compañero de Fidel Castro, otro de los blancos recurrentes de sus investigaciones periodísticas.&lt;br /&gt;En &lt;em&gt;El dictador, los demonios y otras crónicas&lt;/em&gt; (Anagrama, 2009), un libro que recién circula en el Perú, Lee Anderson incluye doce de las mejores crónicas y perfiles publicados originalmente en el semanario &lt;em&gt;The New Yorker&lt;/em&gt;. Bajo su lente inquisidor desfilan los retratos de Federico García Lorca, el rey de España, Augusto Pinochet, Gabriel García Márquez, Fidel Castro y Hugo Chávez, así como historias sobre la pobreza cubana, la corrupción de los políticos latinoamericanos y la turbulenta vida en las favelas de Río de Janeiro.&lt;br /&gt;La técnica y los procedimientos para escribir perfiles y crónicas demanda, dice Juan Villoro, dos recursos básicos: la entrevista y la composición del lugar. Yo añadiría uno más: el gusto por las minucias, por el dato en apariencia intrascendente, ya que gracias a ellos podemos formarnos una idea más cabal y humana sobre los protagonistas de los acontecimientos. En el caso del autor de &lt;em&gt;El dictador, los demonios y otras crónicas&lt;/em&gt;, tiene la astucia y los dones persuasivos para llegar a las fuentes más inverosímiles, posee el ojo del observador a quien no se le escapa ningún detalle y muestra una predisposición natural para descubrir objetos, situaciones, gestos y circunstancias menores —minucias, poquedades, hechos intrascendentes— que, si les mira con atención, dicen más que las cosas calificadas como importantes.&lt;br /&gt;El libro de Anderson se lee con gusto por todas las razones anteriores, por el depurado lenguaje con que ha sido escrito y por el rigor de investigador con que establece su relación con la verdad histórica. Gracias a estas virtudes, los lectores nos informamos, sin despegar nunca los ojos del libro, de los momentos postreros de Lorca, de la admiración de Pinochet por Mao, de la habilidad diplomática del rey Juan Carlos, de las dotes de conspirador de García Márquez, del culto mesiánico de Hugo Chávez por Simón Bolívar y de las manías de poder de Fidel Castro.&lt;br /&gt;Lo que más me llama la atención de su trabajo es la forma en que se aproxima a los personajes. Para llegar hasta ellos se vale de amigos cercanos, de conversaciones &lt;em&gt;off the record&lt;/em&gt;, del rumor y de la simple intuición. Se hace, por ejemplo, amigo del médico favorito de Sadam Husein, Ala Bashir, para así poder retratar desde adentro la caída de la capital iraquí; o acompaña a Hugo Chávez a reuniones familiares y encuentros con gente pobre para conocer &lt;em&gt;in situ&lt;/em&gt; cómo piensa y actúa este izquierdista temperamental. En todos los casos, los medios justifican el fin: informar.Creo que sin los perfiles y crónicas de este magnífico periodista tendríamos un acercamiento muy limitado y parcial de los personajes y acontecimientos más importantes de este tiempo. Asimismo, la crítica fundada y la narración entretenida de sus textos nos convierten en cómplices de un presente que no dudamos en aceptar gracias a la fuerza convincente de su discurso.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-2702175276289211220?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/2702175276289211220/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=2702175276289211220&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2702175276289211220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2702175276289211220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/08/el-coleccionista-de-minucias.html' title='El coleccionista de minucias'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/THqKALsd_LI/AAAAAAAAAXg/wH8Cn2GD_gc/s72-c/libro+Anderson%5B1%5D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4116730615249034828</id><published>2010-08-23T10:55:00.000-07:00</published><updated>2010-08-23T10:59:56.288-07:00</updated><title type='text'>El lugar de todas partes</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/THK2osJ5eWI/AAAAAAAAAXY/_P2gZ67sxSA/s1600/libro-JCD.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5508666104391235938" style="WIDTH: 215px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/THK2osJ5eWI/AAAAAAAAAXY/_P2gZ67sxSA/s320/libro-JCD.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Juan Carlos de la Fuente (Lima), poeta, escritor, &lt;em&gt;blogger &lt;/em&gt;y comunicador social, es autor de un libro donde la belleza es el lugar que está en todas partes y en ninguna.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Juan Carlos de la Fuente ha escrito mucho y publicado poco, como debe hacer todo poeta que respete a la poesía. En realidad, la corrección permanente es a menudo el verdadero santo grial de la creación. Creo que un autor debe tomar la distancia necesaria y ser muy autocrítico. Nada se consigue publicando tanto. Los silencios demasiado prolongados tampoco son recomendables. Si un libro no se publica, simplemente no existe. Parte de la madurez y sabiduría que dan los años consiste en saber cuando callar y, por supuesto, cuando romper ese silencio. Aunque no hay que olvidar que la poesía también puede ser un grito mudo.&lt;br /&gt;Como la mayoría de los escritores de este país, Juan Carlos ha tenido que robarle tiempo a su frenético trabajo como editor de contenidos y medios digitales de una conocida empresa de telefonía para escribir una poesía sabia y contemplativa, donde los versos se acomodan como los ladrillos a una pared: en orden, unidos muy firmes entre sí y dueños soberanos del espacio que les corresponde. Su libro &lt;em&gt;La belleza no es un lugar&lt;/em&gt; (Carpe Diem Editora, 2010) es una prueba fehaciente de que su poesía se moldea en el taller de un artesano de la palabra.&lt;br /&gt;En su segundo libro, &lt;em&gt;Las barcas que se despiden del sol&lt;/em&gt;, están presentes los mismos elementos que aparecen en &lt;em&gt;La belleza no es un lugar&lt;/em&gt;: la idea de que la vida es una nave endeble en un viaje fugaz, el paisaje donde predominan la transparencia del agua y la densidad de la piedra y el control de los recursos lingüísticos y poéticos. En La belleza no es un lugar, los horizontes verbales se han delimitado mejor y los logros estéticos saltan a simple vista. Detrás de la expresión se percibe, además, a un gran lector y a un agudo observador de la fugacidad con que fluye el río de la vida y la muerte.&lt;br /&gt;Un poema es un espacio cerrado a donde el lector llega premunido más de emociones que de conceptos. Allí, las imágenes valen más que los argumentos, la variedad de significados más que la interpretación única y lineal y lo que no se dice más que lo explícito. En otras palabras, la poesía se lee con otra lógica, con otra disposición espiritual y con otra cara humana. Pero para que una lectura poética sea provechosa, el poeta tiene que dominar determinadas reglas como la composición (las conexiones que establecen los versos entre sí), el ritmo (es decir, la armonía interna y externa del poema), la economía del lenguaje y la tensión creativa (la concentración imaginativa del lenguaje), el dominio del espacio (como aprovecha los espacios en blanco y los silencios) y el trabajo propiamente lingüístico (la corrección idiomática, motor y freno del creador).&lt;br /&gt;Los poemas de De la Fuente cumplen con todas las exigencias poéticas, aunque destacan sobre todo por la connotaciones expresivas y la limpieza con que presentan las imágenes: «La luz se ha vuelto calle, / río, / serpiente / Y yo que soy de piedra,/ ¿con qué alas volaré hacia mí? // Cuando caías/ una palabra/ te contuvo» (Conversación con Alejandra). «Navego como si el mar estuviese afuera,/ y tú me llamas, Señora del Olvido// Eres el sueño que nunca admitirá que fue un cuerpo// El mar está afuera, el horizonte adentro/ y no me oyes: soy un náufrago en mi casa» (Penélope). Y, especialmente, destacan por la manera en que vuelven explícito el silencio que cubre al mundo: «Cuando una voz se cae/ es porque ya no es de nadie».&lt;br /&gt;Las claves para leer el libro son dos: la concepción de que la vida es un desplazamiento que lleva a ninguna parte y que la belleza no se encuentra en un sitio en particular, sino que está fuera y dentro de nosotros, encima y debajo de las cosas, en la luz y en la oscuridad. «Este libro es el comienzo de un viaje pero podría ser su final; el libro se abre y se cierra al mismo tiempo. Toca las cuerdas del vacío, las hace sonar como si fueran cosas, les añade un poco de fuego y las arroja a las aguas del océano. Y así va por el tiempo, de lugar en lugar, tratando de atrapar lo que escapa. No sólo escapa sino que huye a su centro, para negarse. Porque la belleza no es un lugar, no es uno solo, ¿es todo los lugares?», dice el poeta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;--------&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;UNA MUESTRA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;BASHO&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Tú hablaste del sol&lt;br /&gt;Yo de la luna&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Eclipse palabras&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;(JCF)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4116730615249034828?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4116730615249034828/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4116730615249034828&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4116730615249034828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4116730615249034828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/08/el-lugar-de-todas-partes.html' title='El lugar de todas partes'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/THK2osJ5eWI/AAAAAAAAAXY/_P2gZ67sxSA/s72-c/libro-JCD.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8218695943811729743</id><published>2010-08-15T16:29:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T08:53:42.191-07:00</updated><title type='text'>Un absurdo naufragio</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TGh47I7NJnI/AAAAAAAAAXQ/nZE5HDdPiOk/s1600/IMAGEN-FERIA[1].JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505783501863855730" style="WIDTH: 181px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TGh47I7NJnI/AAAAAAAAAXQ/nZE5HDdPiOk/s320/IMAGEN-FERIA%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Qué pasa cuando los políticos y autoridades de una “ciudad culta” dejan que su Feria del Libro se extinga en medio de la más absoluta indiferencia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días, la presidenta de la institución que organiza la Feria del Libro de Trujillo (FLT), Adriana Doig Manucci, anunció que ésta ya no se realizaría más debido a que ATAL carecía del dinero necesario para ponerla en marcha. La verdad es que la muerte prematura de un evento tan trascendental ha pasado casi desapercibida para la empresa privada y los organismos públicos vinculados a la cultura, quizás porque los libros no representan nada para el poder, tradicionalmente ajeno al conocimiento y el saber crítico.&lt;br /&gt;La Feria tuvo (es lamentable emplear ahora el pretérito) cuatro versiones y se había convertido en un referente para el proceso cultural peruano en la última década. En las tres primeras realizadas en la plazuela El Recreo, logró convocar a cientos de miles de visitantes, así como a novelistas y poetas latinoamericanos de la importancia de Mario Vargas Llosa, Gonzalo Rojas, Laura Restrepo, Alfredo Bryce Echenique, Alonso Cueto y Carlos Monsiváis. Se trataba de un acontecimiento cultural que, por la fecha en que se realizaba y los vínculos que había establecido con editoriales y centros del saber, repercutía con gran éxito en los medios de comunicación trujillanos y capitalinos. Su fama —soy testigo de esto— había entusiasmado incluso a escritores e intelectuales de Chile, México, Argentina, Colombia y España.&lt;br /&gt;La idea de organizar una Feria surgió en 1998, entre los miembros de un club del libro patrocinado por la extinta librería Adriática. Mientras estos leían la novela más celebrada del escritor portugués José Sarmago, la televisión anunció que la Academia Sueca le había concedido el premio Nobel. La noticia desencadenó una gran corriente de optimismo entre los integrantes del Club, quienes decidieron sacar adelante una Feria solo para poder darse el lujo de invitar a Trujillo a personajes como el autor de &lt;em&gt;Ensayo sobre la ceguera&lt;/em&gt;. Con el tiempo, el sueño se hizo realidad y la utopía pasó a ser trabajo cotidiano. Si bien no se pudo traer a Saramago como se pretendía, la lista de escritores que vino fue muy ambiciosa. Para la quinta versión de la FLT, el invitado internacional era (ahora ya lo puedo decir) el filósofo español Fernando Savater. En la lista secreta de espera aguardaban su turno Enrique Vila Matas y Milan Kundera, con quienes se habían establecido contactos preliminares que iban a rendir sus frutos en los años siguientes.&lt;br /&gt;La FLT demandó desde el principio una inversión de miles de soles que se obtenían de la venta de stands y, sobre todo, del auspicio y patrocinio de empresas públicas y privadas. El mayor gasto lo representaba la infraestructura, pues al no tener Trujillo un recinto ferial apropiado era necesario armar —por unos cuantos días— stands, auditorios y ambientes para los espectáculos abiertos. Lamentablemente, desde el 2008 el apoyo económico empezó a escasear hasta diluirse completamente a inicios del 2010, pese a las promesas y declaraciones públicas de apoyo de autoridades políticas y empresarios. Solo para poner en marcha la maquinaria administrativa previa se requería de 10 mil nuevos soles, los cuales nunca se pudieron obtener. Un mea culpa de ATAL tal vez sea no haber creado las condiciones para lograr una autonomía económica y no haber fortalecido los lazos con los pocos colaboradores desinteresados. En todo caso, nada libra de su responsabilidad a quienes se dicen amantes y promotores de la cultura de Trujillo y, sin embargo, dejan que el barco de la FLT naufrague irremediablemente.Sin la Feria, pierde Trujillo que con este evento podía proyectar la imagen de una ciudad moderna, pujante y vinculada a la cultura; pierden los escritores locales, quienes dejarán de tener un referente para las publicaciones y presentaciones de sus libros; pierden los ciudadanos, quienes disponían de un espacio para el diálogo democrático; pierden los jóvenes, quienes tenían la oportunidad de conocer que la cultura no es algo inmóvil y aburrido; pierden la empresa privada y los políticos, en tanto carecerán de una ocasión para desarrollar su “apoyo” a la cultura. En otras palabras, sin la Feria hemos comenzado a bajarnos del tren de la historia. ¿Retomará alguien esta iniciativa que con tanto esfuerzo, responsabilidad y éxito realizaba ATAL?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;----&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración: Tomada de la revista &lt;em&gt;Letras libres&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8218695943811729743?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8218695943811729743/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8218695943811729743&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8218695943811729743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8218695943811729743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/08/que-pasa-cuando-los-politicos-y.html' title='Un absurdo naufragio'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TGh47I7NJnI/AAAAAAAAAXQ/nZE5HDdPiOk/s72-c/IMAGEN-FERIA%5B1%5D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-7929225684349726394</id><published>2010-08-09T07:57:00.000-07:00</published><updated>2010-08-09T08:17:23.651-07:00</updated><title type='text'>Pensar el Perú</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TGAb7Z5hvnI/AAAAAAAAAXI/e0U32XdU03A/s1600/lo_cholo_peru_1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5503429452025151090" style="WIDTH: 288px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TGAb7Z5hvnI/AAAAAAAAAXI/e0U32XdU03A/s320/lo_cholo_peru_1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Cuál es la forma más acertada de entender este desconcertante y maravilloso país? Las respuestas son, desde luego, múltiples y falibles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Pensar el Perú significa imaginar, considerar &lt;a name="1_2"&gt;&lt;/a&gt;y reflexionar con cuidado el pasado, el presente y el futuro de esta nación para plantear luego un punto de vista que ayude a comprender su identidad.&lt;br /&gt;En la concepción independentista, el destino inmediato del Perú se expresó en dos corrientes contrapuestas. Por un lado, San Martín, quien defendía un estado monárquico; y por otro, Bolívar, quien era partidario del régimen republicano. En ambos casos, jamás, pese a las nobles aspiraciones ideológicas de los dos libertadores, se tuvo en cuenta al país estructural, ese que se le llama ahora con cierto tono consolador y compasivo «profundo». Tanto San Martín como Bolívar fueron en esencia hombres de acción y tenían del Perú una idea muy abstracta.&lt;br /&gt;Posteriormente, fueron criollos como los miembros de la Sociedad de Amantes del País, los que pensaron el país con la misma visión excluyente que la de sus predecesores. Pero no fue sino hasta los siglos XIX y XX cuando se generaron ideas más sistemáticas y vigorosas sobre la realidad peruana. Intelectuales y políticos como Manuel González Prada, José de la Riva Agüero, Víctor Andrés Belaúnde y José Carlos Mariátegui plantearon tesis socio-políticas cuyo fines eran interpretar correctamente la realidad. Su mérito consiste no solo en haber desarrollado un pensamiento propio, sino también en haberse vinculado de manera apasionada con el país que les tocó vivir.&lt;br /&gt;A fines de los 40 del siglo XIX, las migraciones del campo a la ciudad transformaron el rostro del país y, por lo mismo, plantearon un nuevo desafío a los pensadores, sobre todo a los científicos sociales. Estos introdujeron las nociones de “choledad” y “Perú mestizo”, que resultaron insuficientes para entender los cambios. En 1984, José Matos Mar sostuvo que en el Perú ocurría un «desborde popular» de los límites normativos e institucionales del Perú formal.&lt;br /&gt;Dos años después, un economista, Hernando de Soto, completó en cierta forma la tesis de Matos Mar. Su punto de vista, de corte liberal, planteó la idea de que en el Perú existía una economía «informal» sostenida por pequeñas unidades productivas no registradas legalmente que habían creado su propia economía de mercado en paralelo a las actividades formales. Las principales causas de este fenómeno eran la profunda indiferencia del Estado con respecto a los sectores sociales periféricos y a los altos costos burocráticos que debían pagar quienes deseaban ser «formales». En el 2007, otro economista, Francisco Durand, recogió los planteamientos de José Matos Mar y Hernando de Soto y agregó que el Perú estaba «fracturado» por fisuras horizontales (campo/ciudad, ricos/pobres) y por brechas verticales (economía formal, economía informal y economía delictiva) que lo conducían a la cultura de la «transgresión», lo cual ponía en riesgo la construcción de un estado inclusivo.&lt;br /&gt;Luego de los intelectuales, políticos, sociólogos y economistas, los que se han dedicado a pensar el Perú son, en cierta forma, los profesionales del marketing y la administración, a quienes se les acusa de ser ingenuos y excesivamente optimistas en sus planteamientos. Así, Rolando Arellano, sostiene desde hace varios años que las distancias económicas, políticas y sociales entre los ricos y pobres se han acortado, que el Perú no es más una pirámide (discriminatoria) sino un rombo (hasta cierto punto democrático: «en el fondo hay sitio»). Esto ha ocurrido gracias a los cambios en los hábitos de consumo y a los nuevos referentes culturales introducidos en el imaginario popular. Según este autor, son los estilos de vida y no los parámetros raciales, económicos, políticos y sociales una manera correcta de clasificar a la sociedad peruana actual. Los estilos de vida son seis: sofisticados, progresistas, modernos, adaptados, conservadores y resignados; y serían mucho más importantes que el dinero para la cultura y la política.&lt;br /&gt;Las ideas de Arellano no niegan las anteriores ni están a la altura de las propugnadas por los grandes pensadores de principios del siglo pasado, sin embargo representan una nueva manera de pensar el Perú. El debate está servido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-7929225684349726394?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/7929225684349726394/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=7929225684349726394&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7929225684349726394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/7929225684349726394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/08/cual-es-la-forma-mas-acertada-de.html' title='Pensar el Perú'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TGAb7Z5hvnI/AAAAAAAAAXI/e0U32XdU03A/s72-c/lo_cholo_peru_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8412857063983635969</id><published>2010-07-27T15:14:00.000-07:00</published><updated>2010-08-12T13:23:21.251-07:00</updated><title type='text'>El Perú interior</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TE9bWt1vjUI/AAAAAAAAAXA/vq-hhOponqg/s1600/leg.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498714115862924610" style="WIDTH: 197px; CURSOR: hand; HEIGHT: 304px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TE9bWt1vjUI/AAAAAAAAAXA/vq-hhOponqg/s320/leg.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;La peruanidad —esa abstracción que odiamos y amamos a la vez— se lleva dentro, no se exhibe en la solapa de un traje o en el bolsillo de una camisa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mal que bien, existe la peruanidad y consiste en ese impulso amor-odio que desarrollamos por el Perú. En principio, uno ama y odia lo que tiene forma, no lo abstracto. El Perú es un concepto vago y, a veces, una coartada de quienes creen a ciegas en los símbolos patrios o en la «carne de gallina». A menudo, este país es una frase: «Te amo, Perú». Otras veces un sabor: el cebiche; un mejor tiempo pasado: la selección de fútbol del 70; un orgullo mitad turístico mitad chauvinista: Machu Picchu; una ficción: un mendigo sentado en una banco de oro; y hasta una realidad que supera a la ficción: la economía está bien, pero los pobres no sienten que su situación ha mejorado.&lt;br /&gt;¿En qué momento nos aflora la peruanidad? ¿Existe algún rasero para averiguarlo? Una vez, un extranjero me preguntó si yo era «colombiano». No, dije un poco molesto porque el tipo confundía de modo tan fácil mi nacionalidad. «¿Boliviano?». No, por supuesto. «¿Ecuatoriano?». No, tampoco. «¿Chileno?». Menos. «Soy peruano». Supongo que «ser peruano» es una manera de ser distinto a través del acento. ¿Para ser peruano hay que ser «diferente» a los otros, al resto de andinos por lo menos? Quizás la peruanidad es, en el fondo, un imposible étnico, cultural o antropológico. ¿Por qué nadie pregunta si uno es ante todo un ser humano?&lt;br /&gt;Pero así como uno siente que la peruanidad lo aflora cuando confunden su origen, así también ella se niega a salir a flote cuando los actos y los gestos de los que nos rodean la pervierten. Reniego de mi peruanidad, por ejemplo, cuando me tratan como un cliente antes que como un ciudadano, como un componente estadístico antes que como un terrícola con afectos y como un «cholo de mierda» (sin decirlo) antes que como un peruano con deberes y derechos (diciéndolo). También la peruanidad se va, se esfuma, cuando los políticos tratan a los electores como infra dotados o cuando los gobernantes dejan que en Puno el frío mate a los que no tienen cómo abrigarse. A la pérdida de peruanidad se añade, en este caso, la ira y la impotencia.&lt;br /&gt;En algunas ocasiones, el Perú se siente mejor en el estómago. Cuando uno come un cebiche y toma una inka kola en tierra extraña siente que es fiel a su mapa genético. Las tripas no dan lugar a equívocos, no mienten ni ponen en duda nuestros hábitos y procedencia. Esto demuestra, al mismo tiempo, que se puede ser peruano en otras partes y no sólo en el Perú. Este país, además, es visceral, está en el torrente sanguíneo, en el tic tac del corazón, en las calles, en los microbuses, en el griterío, en los bares y en los titulares de los periódicos.&lt;br /&gt;Uno es peruano a su pesar y con pesar. Por este motivo creo más en las desconcertadas gentes que pueblan este país que en las escarapelas de metal que se colocan alcaldes y congresistas en las solapas durante fiestas patrias; o en la nostalgia barroca de un peruano exiliado que en las banderitas que se agitan en los desfiles cada 28 de julio. El Perú es una acreencia. Una utopía. Un soñar despierto. Un fuego escondido en el corazón. Una navaja en el paladar. Un chicle espeso en el alma. No obstante, no soy ni patriota ni patriotero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al parecer, los seres humanos no tenemos una sola patria. Borges creía que ellas eran directamente proporcionales a los sentimientos que cada uno de nosotros alberga en su alma. Así tenemos una patria de la infancia, una patria de los lugares que más amamos, una patria del lenguaje y una patria territorial, la patria propiamente dicha. El Perú sería, en todo caso, la suma de todas estas circunstancias. El Perú interior —el más intenso de todos— es el que nos dicta la sinceridad y el sentido común, el que valoramos con el corazón y no con los prejuicios, el que está más allá de la letra del himno nacional, la marca de una gaseosa, el sabor exclusivista del cebiche o el discurso falso y ramplón de toda la vida. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8412857063983635969?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8412857063983635969/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8412857063983635969&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8412857063983635969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8412857063983635969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/07/el-peru-interior.html' title='El Perú interior'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TE9bWt1vjUI/AAAAAAAAAXA/vq-hhOponqg/s72-c/leg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-1530896915611350522</id><published>2010-07-19T15:23:00.000-07:00</published><updated>2010-07-19T17:00:21.081-07:00</updated><title type='text'>Juan Pablo Meneses en la UPN</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TETRHehpcjI/AAAAAAAAAWY/yxkcQoNGNrI/s1600/Nueva+imagen.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5495747371682329138" style="WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 342px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TETRHehpcjI/AAAAAAAAAWY/yxkcQoNGNrI/s320/Nueva+imagen.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Cronista chileno enseñará cómo&lt;br /&gt;se escriben historias de no ficción&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;El cronista chileno Juan Pablo Meneses dictará un taller de crónicas el 26 de julio en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Privada del Norte, el cual se desarrollará en dos horarios: de 9 AM a 1 PM y de 4 a 8 PM, en el aula H-101. En el taller, el periodista compartirá su experiencia y enseñará a los asistentes cómo estructurar una crónica narrativa, dónde buscar una historia y qué temas elegir para que un relato de no ficción sea eficiente.&lt;strong&gt; Los interesados pueden inscribirse en la misma UPN (llamar al 220062, anexo 1300) o en la librería Crisol (llamar al 421221).&lt;/strong&gt; El costo es de 45 soles incluye el libro &lt;em&gt;Hotel España&lt;/em&gt;, que está compuesto por una serie de crónicas por América Latina, escritas por el autor como una manera de mostrar cómo es el continente hoy en día, doscientos años después de la independencia de España, así como certificados expedidos por los organizadores. &lt;strong&gt;Solo hay 20 vacantes para cada turno.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Juan Pablo Meneses es un escritor y periodista, creador del llamado “periodismo portátil” (que consiste básicamente en usar ciber cafés de las ciudades para comunicarse a través de Internet con los lectores de todo el mundo), autor de los libros &lt;em&gt;Equipaje de mano&lt;/em&gt; (Planeta 2003 / Seix Barral 2005; ganador de la beca “Creación literaria” del Consejo Nacional del Libro y la Lectura de Chile), &lt;em&gt;Sexo &amp;amp; poder&lt;/em&gt; (Planeta 2004), &lt;em&gt;La vida de una vaca&lt;/em&gt; (Seix Barral 2008; finalista del “Premio Crónicas Seix Barral”), &lt;em&gt;Crónicas argentinas&lt;/em&gt; (Norma 2009; finalista en la categoría Internet del Premio Nuevo Periodismo CEMEX+ FNPI) y el mencionado &lt;em&gt;Hotel España&lt;/em&gt; (Norma 2010). Escribe para diversos medios en español, tales como &lt;em&gt;Clarín&lt;/em&gt; de Argentina, &lt;em&gt;SoHo&lt;/em&gt; de Colombia, &lt;em&gt;El Mercurio&lt;/em&gt; de Chile, &lt;em&gt;Emeequis&lt;/em&gt; de México, &lt;em&gt;Etiqueta Negra&lt;/em&gt; de Perú y &lt;em&gt;LonelyPlanet Magazine&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;El taller es organizado por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UPN y la editorial Norma.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-1530896915611350522?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/1530896915611350522/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=1530896915611350522&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1530896915611350522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1530896915611350522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/07/jan-pablo-meneses-en-la-upn.html' title='Juan Pablo Meneses en la UPN'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TETRHehpcjI/AAAAAAAAAWY/yxkcQoNGNrI/s72-c/Nueva+imagen.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-5347511071673971044</id><published>2010-07-19T07:03:00.000-07:00</published><updated>2010-07-19T16:43:18.261-07:00</updated><title type='text'>El narrador de cuentos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TETa04BcZFI/AAAAAAAAAWg/fsWa5zQ6pdk/s1600/Dibujo-mAYA.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5495758047225341010" style="WIDTH: 333px; CURSOR: hand; HEIGHT: 298px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TETa04BcZFI/AAAAAAAAAWg/fsWa5zQ6pdk/s320/Dibujo-mAYA.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Un libro escrito en su etapa de madurez revela al profesor y ensayista Jorge Chávez Peralta como un eximio narrador de ficciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Es consenso entre escritores y críticos que el cuento es el género literario más difícil de todos. Su brevedad obliga a quienes lo practican a ir directo al grano y no perderse en una maraña de acontecimientos, como podría sucederle a un novelista Según Juan Bosch, uno de los ensayistas que más se ha dedicado al estudio de la narración, «el arte del cuento consiste en situarse frente a un hecho (tema) y dirigirse a él resueltamente».&lt;br /&gt;Debido a su dificultad —o pesar de ella— los cuentistas son los que más han reflexionado sobre la &lt;em&gt;tekné&lt;/em&gt; (el oficio indispensable para conseguir una obra de arte, de acuerdo a los griegos) de la narrativa corta. Existen, en este sentido, famosos decálogos, entre los que destacan el de Horacio Quiroga, el de Augusto Monterroso y el de Julio Ramón Ribeyro. Los tres recomiendan más o menos lo mismo: concisión y firmeza para llegar al final.&lt;br /&gt;Jorge Chávez Peralta es uno de esos escritores a quienes el proceso creativo seduce tanto como la materia narrativa. En su libro &lt;em&gt;En casa de Maya&lt;/em&gt; (CEA Editores, Trujillo, 2010), específicamente en uno de sus cuentos, &lt;em&gt;La presentación&lt;/em&gt;, el narrador propone una poética del cuento que pone énfasis en la necesidad de dominar dos aspectos: la puntuación («Es el instrumento básico para el escritor, como el serrucho para el carpintero o las tijeras para el sastre») y la trascendencia («Ninguna obra mal escrita sobrevive; pero una obra bien escrita debe ofrecer un destello de verdad, una experiencia nutricia…»).&lt;br /&gt;Pero el libro de Chávez Peralta vale no solo por las lecciones de preceptiva que desliza con disimulo sino, fundamentalmente, por la calidad de los relatos que lo componen. Sus cuentos pueden agruparse en dos ejes temáticos: la búsqueda del conocimiento esotérico y los dilemas éticos del hombre contemporáneo. Al primero pertenecen &lt;em&gt;La herencia de Sara&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;El desquite&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Del Pai-An a la otra realidad&lt;/em&gt;; y al segundo, &lt;em&gt;El elegi&lt;/em&gt;do, &lt;em&gt;El homenaje&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Las razones de un mayor&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Lecciones en un tico&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;La presentación&lt;/em&gt;. En todos ellos, pero sobre todo en &lt;em&gt;El homenaje, Del Pai-An a la otra realidad y Lecciones en un tico&lt;/em&gt;, el autor cumple no solo con las demandas de su propia preceptiva, sino también con las exigencias universales del género: pericia narrativa, mano firme, madurez estilística, ritmo persistente, tono adecuado y, sobre todo, destreza para enganchar al lector. En los cuentos mencionados, tal y como lo quería Ribeyro, no hay tiempos muertos ni sobra nada. Las palabras desempeñan la función de contar una historia y no la de brindar moralejas, como podría equivocadamente suponer un lector mal informado. El único reparo que yo le haría al libro es de orden menor y en nada empaña sus aciertos literarios. Se refiere al exceso que comete a veces el narrador en la descripción de personas, lugares y objetos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En casa de Maya&lt;/em&gt; contiene ocho historias disímiles pero conectadas entre sí por una manera original de presentar los acontecimientos : un muchacho obsesionado por el sexo es elegido por un poder sobrenatural para resarcir el rencor de una niña cuyo virginidad fue ofertada por su madre a un viejo; un estudioso del pensamiento esotérico viaja en compañía de un brujo hasta las orillas del universo para evitar que su amigo perezca en el vacío kármico; un profesor acepta, por incapacidad para defender sus convicciones morales, ser homenajeado a la usanza de los burócratas; un joven atleta desecha, por fidelidad a sus principios, la comodidad de la vida militar junto a Vladimiro Montesinos; un lector sucumbe al engaño de un asaltante disfrazado de taxista y lector consumado de Literatura; un escritor cree ser la reencarnación de El Quijote y confunde la ficción con la realidad en medio del fanatismo futbolero de sus amigos más cercanos.El libro &lt;em&gt;En casa de Maya&lt;/em&gt; coloca otra vez en la escena contemporánea a su autor y agrega a sus méritos de ensayista los del eximio narrador. Ya lo había anunciado antes Saniel Lozano Alvarado en &lt;em&gt;Escritores de la región La Libertad&lt;/em&gt;: «No obstante su encumbrada formación, A Jorge Chávez Peralta no se le ha valorado lo suficiente, en parte por su original concepción humanista de clara influencia oriental; en parte por su pensamiento trascendente, así como por su palabra rotunda, alejada del eufemismo, cuando las cosas hay que llamarlas por su nombre».&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-5347511071673971044?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/5347511071673971044/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=5347511071673971044&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5347511071673971044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5347511071673971044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/07/el-narrador-de-cuentos.html' title='El narrador de cuentos'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TETa04BcZFI/AAAAAAAAAWg/fsWa5zQ6pdk/s72-c/Dibujo-mAYA.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-5081745625306048210</id><published>2010-07-12T11:02:00.000-07:00</published><updated>2010-07-12T14:04:28.747-07:00</updated><title type='text'>Héroes desconocidos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TDtZI1j2-3I/AAAAAAAAAWQ/BYVTLw-lkGM/s1600/LIBRO+COYA[1].JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5493082178859760498" style="WIDTH: 407px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TDtZI1j2-3I/AAAAAAAAAWQ/BYVTLw-lkGM/s320/LIBRO+COYA%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Un libro del periodista Hugo Coya narra la historia emocionante y desconocida de las víctimas peruanas del holocausto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sobre el exterminio de los judíos se ha escrito tanto que un libro más sobre el tema podría resultar hasta cierto punto monótono. Sin embargo, siempre hay un ángulo inédito que explorar, un dato nuevo que añadir o una historia distinta con que enganchar a los lectores. Los textos de no ficción tienen esta particularidad.&lt;br /&gt;A raíz de una visita turística al famoso campo de exterminio de Auschwitz, el periodista Hugo Coya descubrió que existían historias de judíos peruanos que jamás habían sido contadas. Todo empezó, nos dice, con una pregunta que le hizo al guía: «¿Sabe usted si hubo peruanos entre las víctimas?». El tipo no supo responderle, pero sí la computadora que estaba en el museo: Claro que hubo peruanos, ¡22 en total!&lt;br /&gt;Lo que empezó como una curiosidad terminó con la escritura de un libro: &lt;em&gt;Estación final. La emocionante y desconocida historia de los peruanos que salvaron centenares de vidas en la Segunda Guerra Mundial&lt;/em&gt; (Aguilar, Lima, 2010). Estamos ante una investigación periodística exhaustiva, consecuencia directa del olfato de un observador agudo, que es o debiera ser el atributo principal de un periodista.&lt;br /&gt;El libro se ocupa de la suerte que corrieron cinco familias peruanas durante la desquiciada persecución nazista contra los judíos y otras minorías étnicas y religiosas. El lector imagina quizás historias truculentas y sombrías por la naturaleza del tema, pero no es así. Estación final carece de filiación ideológica y puede ser leído como un testimonio de la naturaleza humana y no únicamente como una historia de judíos.&lt;br /&gt;El libro escrito por Hugo Coya es, al mismo tiempo, una especie de ajuste de cuentas con el pasado. Por un lado, pone al descubierto la vergonzosa actuación de los gobiernos respecto a las cuestiones judías. En 1939, cuenta Coya, el gobierno de Oscar R. Benavides envió a través de la Cancillería una circular secreta a todas sus misiones diplomáticas, la cual prohibía expresamente que se diera visa a las personas que profesaran la religión judía. Tres años después, en 1942, el gobierno de Manuel Prado rechazó el envío de huérfanos judíos (de entre 4 y 10 años) procedentes de Francia para que fueran acogidos por familias de la misma religión en el Perú. Los niños murieron finalmente en las cámaras de gas de Auschwitz.&lt;br /&gt;Por otro lado, rescata a los héroes anónimos que hicieron posible, gracias a su fortaleza moral y física, la supervivencia de miles de sus semejantes. La historia más conmovedora es la de Magdalena Blanca Paulina Truel Larraburre, una mujer extraordinaria que estudió Filosofía en La Sorbona. Un camión alemán la atropelló y la dejó discapacitada, lo cual no impidió que se desarrollara como una mujer pensante y valiente. Formó parte de la resistencia francesa, con la que colaboró falsificando pasaportes y escondiendo perseguidos. Fue torturada salvajemente por la SS, pero nunca confesó dónde se escondían sus amigos. Murió mientras escapaba de los nazis, el mismo día en que los soviéticos llegaban a Alemania.&lt;br /&gt;Tan conmovedora como la historia de Magdalena es la de los hermanos limeños Eleazar y Jajibo Assa, sus padres León y Rebeca, su primo Roberto y la madre de este: Esther. Ellos fueron trasladados de Marsella, al campo de detención de Drancy, y de allí a los campos de de Sobibor y Majdanek. Elezaer y Jajibo participaron en el famoso escape de Sabibor, el 14 de octubre de 1943. Cayeron abatidos entre las alambradas, en un intento por abrirle paso a los presos que venían detrás. También está la historia de Héctor David Levy, su esposa Irene Weill y sus hijos Michele (7 meses) y Gérard (4 años), quienes murieron en Auschwitz. Allí perecieron asimismo otros peruanos: Jaime (68 años), Rosita y Florita Lindow. Los tres fabricaban sombreros y eran personas de éxito en el París de antes de la guerra, hasta que los nazis acabaron con sus sueños. Otra historia turbadora es la de Victoria Barouh (o Victoria Weissberg), entonces de 19 años. Su familia vivió en Trujillo a comienzos del siglo XXI, donde administró una tienda grande y surtida. Ella es la única sobreviviente peruana del holocausto. Se salvó porque fue enviada a recoger papas en un campo cerca a Auschwitz. Su relato está escrito en primera persona y es difícil mantener la serenidad cuando uno lo lee.&lt;br /&gt;De &lt;em&gt;Estación final&lt;/em&gt;, los estudiantes de periodismo pueden sacer importantes lecciones sobre cómo obtener fuentes confiables, cómo asociar datos, cómo seguirle la pista a los testigos y cómo utilizar de maneras eficiente redes como facebook o twiter. O mejor dicho, cómo aproximarse a la verdad histórica con paciencia, calidad y pericia profesional. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-5081745625306048210?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/5081745625306048210/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=5081745625306048210&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5081745625306048210'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5081745625306048210'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/07/heroes-desconocidos.html' title='Héroes desconocidos'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TDtZI1j2-3I/AAAAAAAAAWQ/BYVTLw-lkGM/s72-c/LIBRO+COYA%5B1%5D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-1073790899782873297</id><published>2010-06-29T19:48:00.000-07:00</published><updated>2010-06-29T20:03:44.853-07:00</updated><title type='text'>Saramago y Monsiváis</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TCqzLCdudfI/AAAAAAAAAWI/OTyMUGnhtqA/s1600/MONSIVÃIS.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488396098125854194" style="WIDTH: 209px; CURSOR: hand; HEIGHT: 272px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TCqzLCdudfI/AAAAAAAAAWI/OTyMUGnhtqA/s320/MONSIV%C3%81IS.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TCqzFYKhj1I/AAAAAAAAAWA/rgdLlE3io6o/s1600/SARAMAGO.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488396000871681874" style="WIDTH: 192px; CURSOR: hand; HEIGHT: 272px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TCqzFYKhj1I/AAAAAAAAAWA/rgdLlE3io6o/s320/SARAMAGO.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;La partida de dos grandes escritores e intelectuales nos sume en la tristeza, pero también nos recuerda que las obras que escribieron son indestructibles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La muerte, además de dolorosa, es intempestiva y deja muchos cabos sueltos. Cuando el que deja esta vida es un escritor, sus lectores se sienten abandonados e invadidos por una serie de sentimientos de culpa, entre los que destaca el remordimiento por no haber leído todos sus libros.&lt;br /&gt;En el caso de José Saramago y Carlos Monsiváis, la tristeza proviene del hecho de no tener más entre nosotros a quienes constituían de algún modo la conciencia moral de su época. El primero nunca dejó de ser un comunista en un mundo en el que serlo parecía más bien un anacronismo. Como tal, Saramago combatió una serie de poderes, incluido el de la Iglesia. El segundo, desde una óptica independiente, se destacó como un cronista de la vida cotidiana de los mexicanos, del arte y de sus personajes populares, así como por su crítica férrea contra los abusos del poder. Según el poeta José Emilio Pacheco, era el único escritor "que la gente reconocía en la calle".&lt;br /&gt;Aparte de esto, ¿qué tenían en común José Saramago y Carlos Monsiváis? Creo que haber optado por la escritura como una forma de combatir una de las pestes del mundo: la ignorancia. Ambos estaban convencidos de que los libros daban sabiduría y que ayudaban a comprender el caos en el que a veces suele caer la humanidad. Los dos, además del periodismo combativo, desarrollaron una fraseología llena de humor e inteligencia feroz. «El poder real es económico, entonces no tiene sentido hablar de democracia», dijo Saramago. «Todos tenemos derecho a la libertad de expresión, pero no mientras pasan los comerciales en la tele», escribió Monsiváis.&lt;br /&gt;El portugués hizo su carrera literaria un poco tarde, entre los 60 y los 80 años. La primera obra que leí de él fue &lt;em&gt;El evangelio según Jesucristo&lt;/em&gt;, una novela polémica que le granjeó las críticas del sector más conservador del catolicismo. Pero fue a raíz de &lt;em&gt;Ensayo sobre la ceguera&lt;/em&gt; que empecé a leerlo más seguido. El 2002 lo vi caminar a lo lejos por una de los pasillos de la Feria del Libro de Madrid. Estaba junto al perseguido Salman Rushide. Luego se esfumó entre la multitud.&lt;br /&gt;De Monsiváis he leído una buena cantidad de sus crónicas y ensayos en revistas como &lt;em&gt;Letras libres&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Etiqueta negra&lt;/em&gt; y diarios nacionales y extranjeros. En realidad era como un autor omnisciente: escribía libros, publicaba artículos y se exponía frecuentemente a las cámaras de televisión. Era lo que se dice un oráculo. En el 2008 fue invitado a la 4ª Feria del Libro de Trujillo. Lo entrevistó Julio Villanueva Chang sobre las relaciones entre la crónica y el poder político. Al final de su intervención, el entrevistador le regaló un viejo billete con el rostro de César Vallejo. Yo estaba cerca de él y le oí decir: «Muchas gracias. En México no es común ver el rostro de Octavio Paz en un billete», dijo sonriente. Después, como José Saramago, se perdió entre el gentío de Mansiche. La presencia del escritor mexicano pasó en verdad inadvertida en Trujillo. La desaparición inesperada de estos dos grandes de la literatura deja a los lectores con la tristeza a cuestas y con una deuda multiplicada: sus libros que no leímos mientras ellos vivían. Por fortuna, las obras sobreviven a los hombres y por esto nos es dado tener una segunda oportunidad sobre la tierra. Adiós, maestros. De aquí en adelante sus lectores los extrañaremos mucho.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-1073790899782873297?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/1073790899782873297/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=1073790899782873297&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1073790899782873297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1073790899782873297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/06/sarmago-y-monsivais.html' title='Saramago y Monsiváis'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TCqzLCdudfI/AAAAAAAAAWI/OTyMUGnhtqA/s72-c/MONSIV%C3%81IS.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8286600302322174771</id><published>2010-06-13T20:14:00.000-07:00</published><updated>2010-06-16T14:11:44.359-07:00</updated><title type='text'>El placer inútil</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TBWfY11PcUI/AAAAAAAAAV4/hdloNTyR3L0/s1600/sudafrica_2010.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5482463370509513026" style="WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 263px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TBWfY11PcUI/AAAAAAAAAV4/hdloNTyR3L0/s320/sudafrica_2010.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El mundial de Sudáfrica vuelve a poner frente a frente al fútbol arte y al fútbol espectáculo. ¿Hay lugar para la estética en un deporte tan competitivo y rentable?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Admiro a Jorge Luis Borges, a quien considero el modelo literario por excelencia. Esta admiración, sin embargo, no quiere decir que esté de acuerdo con una de sus más grandes fobias: el fútbol. De este, dijo que se trataba de un deporte donde veintidós idiotas corrían detrás de un balón. Esta afirmación ha sido celebrada por espíritus anti-fútbol con gran entusiasmo. Otros han descubierto detrás de ella la exageración propia de un escritor de ficciones que no llegó a comprender a cabalidad en qué consistía su pasión.&lt;br /&gt;No estoy de acuerdo con Borges por varias razones: porque me gusta el fútbol tal y como es, porque no me parece un deporte para idiotas (aunque muchos jugadores lo parezcan) y porque admito que detrás de las pasiones que convoca hay una forma de arte, un modelo de belleza que nada tiene que ver con el sistema que tiene a Joseph Blatter a la cabeza de la FIFA, a Cristiano Ronaldo como el modelo exclusivo de Armani y a David Beckham como el símbolo metrosexual de los nuevos tiempos.&lt;br /&gt;Tengo estimación por el fútbol desde que asistía al estadio de mi pueblo para ver jugar a un tío mío. La liga se jugaba en una cancha polvorienta y bajo una temperatura que bordeaba los 40 grados. Para aliviar la fuerza inclemente del sol piurano, el tío futbolista devoraba, casi instantáneamente, los marcianos de tamarindo que sus sobrinos le arrojaban por encima de la malla protectora cada vez que la sed —y la resaca de los excesos— lo consumía. Allí, en ese lugar de una sola tribuna, en ese potrero para valientes donde mi padre corrió también en los años cincuenta detrás un balón junto a otros veintiún apasionados, vi las jugadas más hermosas y los goles más insólitos. Esas jugadas y esos goles jamás se trasmitieron por televisión: se quedaron en el anonimato y en el archivo desordenado de mis primeras grandes emociones. De manera que tengo, como la gran mayoría de hinchas, una ligazón sentimental con el fútbol.&lt;br /&gt;Me gusta la plástica del dribleo, el shot y los goles complejos, así como mirar por televisión los mundiales. Cada vez que lo hago no pierdo de vista que lo que más aprecio son las jugadas inesperadas más que las estrategias preconcebidas; las gambetas de los delanteros más que la demostración de fortaleza física de los defensas; las goles de Maradona —con las manos o con los pies— más que los penales con que se define el título de una competencia, y las jugadas inventadas en un espacio corto más que los tiros libres ensayados en los entrenamientos. En fin, el fútbol arte más que el fútbol espectáculo. El primero es el que persigue el placer derivado de la belleza y el segundo el entretenimiento a partir de la concepción de que la fuerza es más importante que lo bello.&lt;br /&gt;Gracias a la revista &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ovación&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, y en menor medida a la revista &lt;em&gt;El Gráfico&lt;/em&gt;, supe quienes eran Ferenc Puskas, Alfredo di Stefano, “Manguera” Villanueva, Garrincha, Lev Yashin, Sívori Vargas, Miguelito Seminario, Franz Beckenbauer, Johan Cruyff, Pelé y otros futbolistas extraordinarios. Las crónicas publicadas en esas revistas me ayudaron a desarrollar un gusto especial por los jugadores exquisitos, los malabaristas, los que usaban los pies y el corazón para jugar. Es decir, inventé a la medida de mis intereses una mitología personal del fútbol. Esta vocación la he mantenido a lo largo de los años y es la principal razón por la que estoy con la causa futbolística, aunque casi nunca vaya a los estadios. Lo que pasa es que se trata de un gusto que va a contracorriente, de un placer inútil que mucho me temo no disfrutaré en el mundial de Sudáfrica.«La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí. En este mundo del fin del siglo, el fútbol profesional condena lo que es inútil, y es inútil lo que no es rentable…», dice Eduardo Galeano en su libro El fútbol a sol y sombra. Espero, ruego, tengo la esperanza, aunque sea remota, de que el escritor uruguayo esté equivocado. Pero los que apreciamos el fútbol sabemos, en lo más profundo, que no es así, que se trata de una mercancía, de un sistema en el que la superstición (la “maldición” del Chelsea, por ejemplo) vende mucho y todo lo que vende, como dice Galeano, engorda las arcas de la FIFA. Pero insisto en que es necesario defender la belleza implícita de su práctica, lo cual me convierte en un nostálgico, un masoquista y un hincha hasta cierto punto cursi de un placer venido a menos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8286600302322174771?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8286600302322174771/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8286600302322174771&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8286600302322174771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8286600302322174771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/06/el-placer-inutil.html' title='El placer inútil'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TBWfY11PcUI/AAAAAAAAAV4/hdloNTyR3L0/s72-c/sudafrica_2010.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4316095605575517174</id><published>2010-06-13T20:10:00.000-07:00</published><updated>2010-06-13T20:14:13.740-07:00</updated><title type='text'>Un mercado para la poesía</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TBWeOEdgvcI/AAAAAAAAAVw/7-i3CT2Mzio/s1600/ILUSTRACI.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5482462085946326466" style="WIDTH: 246px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TBWeOEdgvcI/AAAAAAAAAVw/7-i3CT2Mzio/s320/ILUSTRACI.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Puede un arte como la poesía sobrevivir en un ámbito comercial donde el máximo tiraje de libros alcanza apenas los mil ejemplares?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿Existe un mercado para la poesía? Si atendemos a los acepciones más importantes de la palabra “mercado” que aparecen en el diccionario de la RAE: 1) «Sitio público destinado permanentemente, o en días señalados, para vender, comprar o permutar bienes o servicios»; 2): «Conjunto de actividades realizadas libremente por los agentes económicos sin intervención del poder público»; y 3) «Conjunto de consumidores capaces de comprar un producto o servicio», tengo la impresión que la respuesta es sí y no, pues se trata de un asunto raro y complejo.&lt;br /&gt;¿Dónde se vende y se compra poesía? Los lectores identificamos hasta dos ámbitos de comercialización: las librerías (formales e informales) y la venta directa. En las primeras, los libros de poesía pueden correr suertes diversas: reposar años de años esperando a los compradores, apolillarse en los almacenes o venderse de uno en uno con lentitud espantosa. La venta directa es distinta, permite, entre otras cosas, que el autor (o el vendedor, según sea el caso) se muestre al público y argumente en vivo y en directo por qué le deben comprar el libro. En realidad, bajo esta modalidad los libros nunca se venden, más bien se regalan, puesto que a la mayor parte de los seres humanos le da muy poco valor a los versos. Entre un teléfono móvil y un libro de poemas, el hombre promedio siempre preferirá pagar por el primero, cueste lo que cueste.&lt;br /&gt;Es cierto que la poesía es un arte libre, un oficio que se desarrolla sin ataduras ni monsergas y, sobre todo, un arte abandonado a su suerte. Nunca ha recibido el apoyo estatal, que fluye de manera libre y abundante hacia cosas más populares, más de consumo digamos. El mercado de la poesía —si existe— actúa sin agentes económicos de importancia y sin ojos fiscalizadores. Por esta razón, jamás un poeta llegará a tener la popularidad de un Michael Jackson ni sus libros se comercializarán como los de la saga Crepúsculo y, por lo mismo, él no tendrá nunca relevancia en el pago de tributos y el crecimiento económico. Es una verdadera paradoja que el libro de poesía más conocido (y pirateado también) de los últimos años sea Aquí no hay poesía de Jaime Bayly; es decir, un libro de poesía huérfano de poesía.&lt;br /&gt;¿Y los consumidores capaces de comprar un producto o servicio poético? ¿Dónde están? En principio, existen y son los propios poetas. ¿Quién más compra libros de poesía? Si nos atenemos a los antecedentes históricos, uno que otro fiel lector, pero nada más. Los tirajes llegan como máximo a los mil ejemplares (esto si el autor es alguien muy conocido, tiene un ego desmesurado, es parte de una familia numerosa o está inmerso una red extensa de amigos). Los datos históricos hablan por sí mismos: en 1876, Mallarmé publicó &lt;em&gt;Las fiestas del fauno&lt;/em&gt; con un tiraje de 195 ejemplares; &lt;em&gt;Una temporada en el infierno&lt;/em&gt; de Rimbaud tuvo en 500 ejemplares (1873); Paul Verlaine sacó a luz en 1876 una antología de 40 ejemplares; y en 1918 y 1922, César Vallejo lanzó &lt;em&gt;Trilce&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Los heraldos negros&lt;/em&gt; con 200 ejemplares cada uno. Otro caso es el de Giusseppi Ungaretti, cuyo libro La alegría (1915) llegó a los 80 ejemplares. Las únicas excepciones son Charles Baudelaire con los 1100 ejemplares de &lt;em&gt;Las flores del mal&lt;/em&gt; y Lord Byron con los 10 000 ejemplares de &lt;em&gt;El corsario&lt;/em&gt;. En todo caso, en el país de la «inmensa minoría» las ediciones de libros no suelen sobrepasar el emblemático número mil.&lt;br /&gt;El crítico Pere Gimferrer sostiene que uno de los rasgos característicos de la poesía moderna es su voluntad minoritaria. La que se escribía antes de la aparición de los simbolistas —quienes se apartan a fines del siglo XIX de la escena pública y se vuelven solitarios— contaba con muchos lectores. Ahora, ella es más un objeto de culto, una curiosidad reservada para unos cuantos iniciados. Los libros tienen tirajes ínfimos y los lectores no leen poesía debido a que existe, por un lado, la decisión de parte de los poetas de escribir para una “inmensa minoría” con un lenguaje críptico, justo ahora en que la información es tierra de nadie; y de otro, a que el propio lector se ha vuelto banal y adicto a los juguetes electrónicos, las dietas y los libros de autoayuda. Los lectores de hoy son, con toda certeza, más superficiales que los de antes.¿Qué queda entonces? Supongo que asumir la vocación minoritaria de la poesía y aceptar que el público es diverso y que, por más que los lectores se cuenten con los dedos de la mano, la poesía no va a desaparecer mientras ella esté ligada a temas profundos y trascendentes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-------&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración: tomada de la revista &lt;strong&gt;Letras libres&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4316095605575517174?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4316095605575517174/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4316095605575517174&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4316095605575517174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4316095605575517174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/06/un-mercado-para-la-poesia.html' title='Un mercado para la poesía'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TBWeOEdgvcI/AAAAAAAAAVw/7-i3CT2Mzio/s72-c/ILUSTRACI.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-3952138107296600723</id><published>2010-06-03T15:39:00.000-07:00</published><updated>2010-06-03T17:48:02.438-07:00</updated><title type='text'>Gúia para escribir historias de ficción</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TAgyxb4HQ5I/AAAAAAAAAVo/1G-zBILpH9k/s1600/redacciondecontenidos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478684771574301586" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TAgyxb4HQ5I/AAAAAAAAAVo/1G-zBILpH9k/s320/redacciondecontenidos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Estimados amigos, este sábado comienza el taller de redacción (&lt;em&gt;Guía para escribir historias de ficción&lt;/em&gt;) que dictaré en la Alianza Francesa de Trujilo. Los interesados pueden inscribirse en la Secretaría de esta institución hasta mañana viernes en la noche. Tiene una duración de 12 horas y su costo es de 6o nuevos soles. Está dirigido a todos aquellos que quieran iniciar o mejorar la escritura de historias cortas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Contenido del Taller&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Sesión 1 (5 de junio, de 9 a 12 AM)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es narrar? ¿Cómo narrar? El resumen y la escenificación. ¿Cómo comienza una narración?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sesión 2 (12 de junio, de 9 a 12 AM)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Elementos de la narración. El desarrollo y la acción. El tema, la trama y la idea fuerza. El punto de vista y la voz del narrador. Clases de narradores. El triángulo de fuerza argumental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sesión 3 (19 de junio, de 9 a 12 AM)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El personaje. Tipos de personaje (protagonista, antagonista, secundario, etc.). La construcción de personajes. El ambiente, la atmósfera. La ley del interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sesión 4 (26 de junio, de 9 a 12 AM )&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo termina una historia? Recursos lingüísticos y literarios para narrar. El estilo y el modo de narrar. Análisis de modelos: Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Héctor Abad Faciolince, Raymond Carver, J.D. Salinger, Alonso Cueto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-3952138107296600723?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/3952138107296600723/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=3952138107296600723&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3952138107296600723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3952138107296600723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/06/guia-para-escribir-historias-de-ficcion.html' title='Gúia para escribir historias de ficción'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/TAgyxb4HQ5I/AAAAAAAAAVo/1G-zBILpH9k/s72-c/redacciondecontenidos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-3765511894933518765</id><published>2010-05-17T10:14:00.000-07:00</published><updated>2010-05-17T10:18:40.963-07:00</updated><title type='text'>La GUE San Ramón</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S_F6DSV0c6I/AAAAAAAAAVg/hxI6hk2Y5dE/s1600/COLEGIO+3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472289219113415586" style="WIDTH: 269px; CURSOR: hand; HEIGHT: 273px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S_F6DSV0c6I/AAAAAAAAAVg/hxI6hk2Y5dE/s320/COLEGIO+3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Cuán fidedignos pueden ser los recuerdos de lo que vivimos en la época escolar? ¿Pueden estos eludir los filtros que les ponen a menudo el tiempo y el olvido?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Hace 31 años que terminé la secundaria y 50 que se fundó el colegio donde estudié. De lo primero, tengo recuerdos mejorados, empeorados y muchas veces confusos. Esto ocurre porque la mente humana es así: incapaz de recobrar con exactitud el pasado y, sobre todo, incapaz de reconstruir una historia que contradiga lo que queremos y deseamos en el presente. De lo segundo, tengo muy poco que contar.&lt;br /&gt;El colegio donde estudié los dos primeros años de la secundaria era particular y se llamó primero Ignacio Escudero. Dos años después —no recuerdo mediante qué acto de prestidigitación— se convirtió en la GUE (Gran Unidad Escolar) San Ramón y estrenó un local hermoso al este de Chulucanas, local que las lluvias, la incuria de los años y el vandalismo estudiantil redujeron a un modesto conjunto de aulas y oficinas. En los años siguientes, todos se referían, sin embargo, a lo “bonito” que había sido el nuevo local. Pero quizás maquillábamos inconscientemente los recuerdos y el colegio nunca llegó a ser tan hermoso como creíamos.&lt;br /&gt;Entre los recuerdos mejorados está el 20 (¿o 18?) que me puso el profesor de historia cuando expuse sobre la Revolución China. Están también los partidos interminables de fulbito que jugábamos los viernes en la cancha que estaba junto al taller de formación laboral; los viajes en bicicleta que mis dos hermanos menores y yo hacíamos desde la casa de la calle Lambayeque hasta el paradero de las camionetas que iban a Yapatera; las implacables persecuciones que el director, Rodrigo Coronel Herrera, alias “El Huaco”, hacía en su viejo Peugeot crema a los “vaqueros” que leíamos cómics en las salas al aire libre que “Pepe” y “Chiquitín” tenían en la calle Libertad; las fugas masivas por las paredes traseras del colegio; las broncas con la barra del eterno rival: el Instituto Agropecuario; las empanadas de “Pantera”; el sol del mediodía; el viento fresco de las cinco de la tarde.&lt;br /&gt;Desde hace unos meses, los integrantes de la promoción de la que formo parte usamos un foro en el que se escriben recordatorios de cumpleaños, se envían mensajes de solidaridad y se cuentan anécdotas de la época estudiantil. Es, digamos, uno de los síntomas visibles de que estamos envejeciendo y, por esta razón, nos llenamos de recuerdos. Hace poco, uno de nuestros compañeros “subió” la lista oficial de la promoción. En la lista hay nombres y apellidos que me cuesta asociar a caras, actitudes y movimientos. En realidad, me dicen muy poco. Mejor me informan los apodos que teníamos en la época: “Pipian”, “Mango Hayden”, “Gato”, “Pitoto”, “Platanazo”, “Cochita”, “Mamao”, “Cotorra”, “Cara de León”, “Ovejo”, ”Orejón”, “Come burro”, “Tripas” y muchos más que no recuerdo con nitidez. Todos estos muchachos de los años setenta son ahora respetables doctores, pujantes ingenieros, exitosos abogados, empeñosos docentes y hombres de bien. Sus nombres y sus historias van y vienen en mi memoria. Como sucedió con el recuerdo del colegio, tal vez todas las palomilladas que realizaron, todas las fugas que protagonizaron y todas las broncas que armaron solo son historias que la memoria conserva de un modo interesante y, a veces, legendario.Sin duda algo se gana o se pierde, se añade o se quita, se enfatiza o se atenúa cuando uno invoca el pasado. Sucede con la historia del profesor al que los palomillas de la clase metieron una lagartija en su maletín James Bond. Al parecer, este nunca lo abría los fines de semana, por esta razón el lunes —cuando finalmente lo hizo— se dio con la sorpresa de que de él emanaba un nauseabundo olor. Así también con la historia de la profesora de música a la que tolerábamos solo porque tenía bonitas piernas y nunca se daba cuenta cuando los más avezados le colocaban espejos para mirar el color de sus calzones. Estas reminiscencias son, como todas las otras, borrosas y no sé si nos remiten a la realidad (¿cuál realidad?). Por último, creo que el modo en que vivimos las historias es el modo en que perviven en muestro archivo mental. Y esto es más que suficiente en medio de tantos destellos del tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;----&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Ilustración:  revista &lt;em&gt;Letras libres.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-3765511894933518765?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/3765511894933518765/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=3765511894933518765&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3765511894933518765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3765511894933518765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/05/la-gue-san-ramon.html' title='La GUE San Ramón'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S_F6DSV0c6I/AAAAAAAAAVg/hxI6hk2Y5dE/s72-c/COLEGIO+3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-2695377803370501981</id><published>2010-05-10T09:45:00.000-07:00</published><updated>2010-05-10T09:50:12.754-07:00</updated><title type='text'>Las circunstancias de Bryce</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S-g4qu5SE_I/AAAAAAAAAVY/yd5cPhhm-sY/s1600/libro+bryce.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469684054235419634" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 221px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S-g4qu5SE_I/AAAAAAAAAVY/yd5cPhhm-sY/s320/libro+bryce.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Un libro homenaje escrito por sus amigos recobra para la memoria de los lectores a un escritor entrañable : Alfredo Bryce Echenique.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Alfredo Bryce tiene ahora setenta años y su novela &lt;em&gt;Un mundo para Julius&lt;/em&gt; está próxima a cumplir cuarenta. A lo largo de este tiempo (o tiempos), este escritor ha alimentado una historia personal dividida en dos: la del escritor que escribe como habla y que, además, le pone a lo que escribe una cuota de humor incontenible; y la del cultor de una ética de la amistad (“moral de los afectos” le llama Julio Ortega).&lt;br /&gt;El rasgo que más identifica a Alfredo Bryce es la del escritor que he tenido la coherencia —y el coraje— de escribir historias ficticias como si se tratara de su propia vida y llevar esta como si fuera producto de una invención literaria. Por esta razón, a veces es muy difícil distinguir al memorista de&lt;em&gt; Permiso para sentir&lt;/em&gt; del fabulador torrentoso de &lt;em&gt;La vida exagerada de Martín Romaña&lt;/em&gt;. Es que frecuentemente los roles del narrador personaje y el personaje de carne y hueso se intercambian y uno no sabe quién escribe (o mejor dicho: quién habla tras la apariencia de la escritura).&lt;br /&gt;No he leído todos los libros que ha escrito, pero he leído, creo, los fundamentales para conocerlo un poco: &lt;em&gt;Un mundo para Julius&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Huerto cerrado&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;La felicidad ja, ja&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;La vida exagerada de Martín&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Romaña&lt;/em&gt; y sus dos libros de memorias: &lt;em&gt;Permiso para vivir&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Permiso para sen&lt;/em&gt;tir. Yo suscribo lo que se ha dicho hasta la saciedad de su literatura: que sus historias son perfectos antídotos contra el dolor y el aburrimiento, que los personajes que ha creado son fáciles de querer, que las ciudades donde ocurren sus historias de felicidad e infelicidad son inolvidables y que su lenguaje literario es el más vivo de todos.&lt;br /&gt;Sobre su forma de asumir la amistad se conoce mucho, tanto que se han fabricado muchas leyendas sobre el asunto. Su relación con Julio Ramón Ribeyro, por ejemplo, fue más que entrañable. «Julio es un maestro, un consejero, un prestador de libros y un conversador exquisito. Ha sido un maestro en el sentido casi universitario, además de la amistad profunda entre ambos», le dijo a un periodista. En una entrevista que le hice para &lt;em&gt;La Indu&lt;/em&gt;s&lt;em&gt;tria&lt;/em&gt; en 1995 fui testigo de su intensa emoción —y su llanto— cuando le recordé al autor de &lt;em&gt;Prosas apátridas&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Es mítica su fama de querendón, generoso y leal con la gente que aprecia. Sobre esto tiene una frase rotunda: «Así como el amor es ciego, la amistad es entender hasta lo que uno no entiende de sus amigos y perdonarles todo, absolutamente todo, aunque joda». Sin embargo, esta apuesta por la fidelidad amical no ha evitado que algunos conocidos lo acusen de plagio y esta incómoda situación se haya convertido en blanco de periodistas y, por lo mismo, Bryce haya vivido momentos muy amargos. Pero él es, fundamentalmente, un gran escritor y a la larga será recordado por esto y no por los errores que alguna vez cometió.&lt;br /&gt;Un poco, creo, para rendir homenaje al escritor de más proyección internacional que tiene el Perú —el otro es Mario Vargas Llosa— y otro poco para recuperar el personaje que admiramos, acaba de aparecer &lt;em&gt;Alfredo Bryce Echenique. Una vida de novela&lt;/em&gt; (Aguilar, Lima, 2010), un libro en el que sus amigos escritores e intelectuales le rinden un homenaje especial. El volumen contiene una entrevista (más bien insípida) de Raúl Tola, un epistolario breve e íntimo, testimonios (algunos son una defensa cerrada del amigo, como el de Enrique Vila-Matas: «(..) Bryce, un escritor maltratado por algunos mequetrefes en su ciudad natal, maltratado en injusticia flagrante, porque sus relatos y memorables novelas están ahí y jamás merecieron caer en el pozo del resentimiento de los paisanos mezquinos»), fotografías inéditas (muchas de ellas recientes), así como una miscelánea donde el escritor revela sus libros y películas favoritas. Una sucinta cronología introductoria ubica al lector en el contexto y da luces sobre los episodios —personales y literarios— más relevantes de su vida.No sé si el libro sirva para acabar con la intención de los supuestos «mequetrefes» de los que habla Vila-Matas. Lo cierto es que el libro nos recuerda al escritor que ha llevado durante estos últimos setenta años una vida de novela, al fabulador que más y mejor ha escrito sobre la amistad, al novelista que nunca bebe solo un vodka porque necesita del cariño de los demás, al humorista capaz de sacar de la tristeza los mejores argumentos y al pagador y deudor de profundos afectos. Con este libro, Bryce ha regresado, maltrecho, pero ha regresado a la memoria de sus lectores. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-2695377803370501981?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/2695377803370501981/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=2695377803370501981&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2695377803370501981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/2695377803370501981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/05/las-circunstancias-de-bryce.html' title='Las circunstancias de Bryce'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S-g4qu5SE_I/AAAAAAAAAVY/yd5cPhhm-sY/s72-c/libro+bryce.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8953930501622055076</id><published>2010-04-19T16:29:00.000-07:00</published><updated>2010-04-19T17:44:47.879-07:00</updated><title type='text'>Arte poética</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S8z46smwsWI/AAAAAAAAAVQ/zUcsYNBjGjE/s1600/LEFG.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462014135383404898" style="WIDTH: 262px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S8z46smwsWI/AAAAAAAAAVQ/zUcsYNBjGjE/s320/LEFG.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Vale la pena seguir escribiendo o leyendo poesía en un mundo que considera a esta como un asunto propio de seres extraños, locos o desviados de la lógica social? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Toda obra de arte es un fracaso. Y es mejor que así sea, de lo contrario cada producto artístico descubriría la alquimia poética. Solo las obras de los poetas geniales marcan un antes y un después. La mía, modestamente, es una suma de batallas a favor y en contra gracias a la cual conozco gran parte de mi naturaleza humana.&lt;br /&gt;Cuando uno es muy joven quiere publicar todo lo que escribe. Más adelante, cuando los años han pasado, vienen los arrepentimientos. En mi caso, estoy arrepentido de haber publicado mis libros en periodos de tiempo muy cortos. Creo que un poeta debe tomar la distancia necesaria y ser muy autocrítico. Nada se consigue publicando tanto. Los silencios demasiado prolongados tampoco son recomendables. Si un libro no se publica, simplemente no existe. Parte de la madurez y sabiduría que dan los años consiste en saber cuando callar y, por supuesto, cuando romper ese silencio. Aunque no hay que olvidar que la poesía también puede ser un grito mudo.&lt;br /&gt;Toda experiencia poética o literaria es un viaje. Yo no necesito de drogas —duras o blandas— para alcanzar, digamos, un “estado de gracia” poético. El viaje real, el desplazamiento geográfico, también es una experiencia muy enriquecedora. Uno de los viajes más intensos que he hecho en mi vida fue cuando conocí Lisboa y visité la casa de Fernando Pessoa, mi maestro. Es cierto también que gente como el mismo Pessoa o José María Eguren no necesitaron salir de sus lugares de origen. Su imaginación volaba hasta los confines del universo. En realidad, casi todas las relaciones que los hombres establecen con su entorno geográfico son de amor-odio, tal vez porque la vida es en sí misma una contradicción. En lo que a mí concierne, no extraño los lugares en sí mismos: extraño las vidas que viví en esos lugares.&lt;br /&gt;Gran parte de mis viajes han sido literarios y a través de ellos, como en mi libro &lt;em&gt;Teorema del navegante&lt;/em&gt;, he intentado demostrar que el verdadero viaje de un hombre, es decir su vida, consiste en no llegar a ninguna parte. Hay un verso de Roberto Juarroz que me gusta mucho y expresa muy bien esta situación: «La única solución de todo andar es no llegar». No es nada nuevo lo que propongo, otros poetas ya han tocado este tema, aunque reconozco que siempre hay un espacio para hacer variaciones de un mismo tema.&lt;br /&gt;¿Por qué escribir y leer poesía ahora? ¿Tiene sentido dedicarse a algo que muchos llaman “cursi”, “zonzeras” o “mariconadas”? ¿Vale la pena hacer esos viajes literarios de los que hablo? En realidad, muy pocas personas leen poesía y los que leen han formado una especie de secta, de sociedad secreta. La torpeza del mundo real y la excesiva presión con que los sistemas políticos y económicos someten a los seres humanos ha hecho que estos consideren a la poesía un asunto de cenáculo. La poesía ha perdido lectores y se ha vuelto, en cierta forma, críptica porque los lectores se han banalizado. Este mundo requiere de ovejas que sigan los dictados del mercado. Todo lo que es contemplación, filosofía, profundidad y riqueza emocional es sospechoso y debe ser proscrito.&lt;br /&gt;Creo que hay demasiados motivos para que un poeta o escritor de este tiempo se sienta desencantado. No es asunto de pesimismo u optimismo como algunos nos quieren hacer creer. ¿A qué se debe esto? Supongo que a nosotros mismos, a nuestra condición de seres autodestructivos y egoístas. La gente, por lo general, no suele hacer confesiones de este tipo. La poesía es una de las maneras de comunicar de manera profunda por qué el mundo es como es. Los ciudadanos promedio está sobrevaloran los juguetes electrónicos, las dietas y el entretenimiento así venga envuelto en 600 o 500 páginas de frivolidades. Este es el mundo más antipoético que ha conocido hasta ahora la poesía.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero la poesía está proscrita de este mundo veloz y pragmática porque desconfía de los poetas más que de la poesía. Los considera, además de inútiles, vanidosos, ególatras y seres obsesivos consigo mismos. Y no le falta razón. ¿Qué de especial tiene un hombre que compone versos? ¿Que lo hace diferente del resto de mortales? Nada sin duda que merezca el sacrificio de una vida. La poesía es simplemente una forma maravillosa —y a veces desafortunada— de vivir la vida humana. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-----&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Dibujo: Cortesía revista &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Letras libres&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8953930501622055076?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8953930501622055076/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8953930501622055076&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8953930501622055076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8953930501622055076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/04/vale-la-pena-seguir-escribiendo-o.html' title='Arte poética'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S8z46smwsWI/AAAAAAAAAVQ/zUcsYNBjGjE/s72-c/LEFG.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-6931974342958876262</id><published>2010-04-10T14:39:00.000-07:00</published><updated>2010-04-12T20:56:00.279-07:00</updated><title type='text'>Negar a la tristeza</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S8D0ZjNLTGI/AAAAAAAAAVA/CNX3tPY7FPc/s1600/LEG-ENFOQUE[1].JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5458631468157455458" style="WIDTH: 333px; CURSOR: hand; HEIGHT: 248px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S8D0ZjNLTGI/AAAAAAAAAVA/CNX3tPY7FPc/s320/LEG-ENFOQUE%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Es común que pasemos de un estado de ánimo a otro con enorme facilidad, sin embargo cuando este cambio está presido por la muerte de un ser querido comprendemos cuan insignificantes somos.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los seres humanos estamos compuestos de muchos miedos y sentimientos, pero hay algunos de ellos que definen mejor la conciencia de nuestros límites. El miedo a morir es, con toda seguridad, el más profundo de todos. Pero una cosa es no querer irnos de este mundo y otra que los demás —los seres que nos aman— no quieran que la muerte se apodere de nosotros. Si pensamos que ellos —los que se mueren— se acaban y no estarán más en la tierra, tal vez la peor parte de la tristeza se quede con nosotros.&lt;br /&gt;Yo no quería que mi madre se muriera; tampoco sus cinco hijos restantes; tampoco sus hermanas y amigas que la querían tanto. Nadie en realidad —salvo que el sufrimiento sea humanamente intolerable— quiere que un ser amado se muera. Y sin embrago ocurre. Y aunque uno se haga la idea de que es inevitable, el hecho nunca deja de ser sorprendente y de golpearnos con una fuerza descomunal. Le ocurre a todos, pero cada vez que le ocurre a uno de nosotros es como si el universo se concentrara en un punto de oscuridad y no pudiéramos salir de él.&lt;br /&gt;La tristeza y la alegría son estados de ánimo que suelen ocurrir de manera espaciada y sucesiva. Rara vez ocurren en forma paralela, y cuando es así la existencia se vuelve esquizofrénica, se parte en dos, se estira hacia los extremos y uno no sabe cómo actuar en medio de ese fuego cruzado que encarnan el llanto y la risa. Hace pocos días recibí la noticia de que me había ganado un premio de poesía; setenta y dos horas después volvía a recibir otra: que mi madre había muerto en Lima tras una difícil operación al corazón, ese aparatito de vida que ella desgastó a fuerza de amar a los que la rodeaban.&lt;br /&gt;A lo largo de su existencia el ser humano no hace sino enfrentarse, con éxito o fracaso, a la dualidad que le coloca al frente la vida. Por un lado ríe, goza, obtiene placer, se regocija con lo que tiene o le procura el destino; y por otro, llora, sufre, se retuerce de dolor, se desespera y busca consuelo dentro y fuera de él. Es nuestra naturaleza pasar de un extremo a otro, mutar de un alegre placer a una profunda congoja. Quizás por esta razón somos ángeles y demonios, santos y pecadores al mismo tiempo.&lt;br /&gt;Lo que yo más quería en este mundo, repito, es que mi madre no se muriera. Y, sobre todo, que se enterara -tan rápido como me lo permitiera su lucidez de convaleciente- que su hijo había ganado un premio de poesía, tan importante como el que se ganó en 1985 y que la hizo sentir tan orgullosa. Yo no pude decírselo directamente. Se lo dijo mi amigo David, quien la visitaba cada mañana en la sala de cuidados intensivos del INCOR, y mi hermana Milagros. Enterada de la buena nueva dicen que dijo con una sonrisa, la última que mostró en vida: «Qué bueno. Ojalá mi hijo pueda pagar con lo que ha ganado todas sus deudas». Señora, ¿cuándo dejará usted de preocuparse de todo lo que los demás deben resolver por sí mismos?&lt;br /&gt;En los días siguientes a su muerte, cada vez que me encuentro con un amigo ocurre un hecho desconcertante: ambos nos ponemos tensos. Él, porque no sabe qué darme primero: si el pésame por la muerte de mi madre o la felicitación por el tercer puesto en el premio Copé. Yo, porque no quiero sentirme triste ni alegre. Simplemente quiero fingir calma, hacerme el que tengo fuerzas, mostrar buena cara al mal tiempo. ¡Como si se la pena se pudiera disimular o esconder! En todos los casos, la situación culmina con una risa nerviosa de alguno de los dos y con un rápido adiós para evitar la incomodidad de los sentimientos encontrados. ¿La alegría y la tristeza son siempre excluyentes? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Querida Nilda, tú ya no estás más en este mundo y yo me he quedado con un libro de versos y un montón de imágenes que desfilan apretadas por mi cabeza: el vestido que llevabas el día que te marchaste a Lima en el terminal de Emtrafesa, la cara de ternura que pusiste en el ascensor mientras te llevaban en la camilla a la sala de operaciones en compañía de todos tus hijos, el reloj que te regalé cuando cumpliste 70 años, la chompa negra que te abrigó por años de los embates del invierno trujillano y, sobre todo, el placer que experimentaste durante un paseo por la calle Capón y el Paseo de las Aguas. Me niego a la tristeza, señora, aunque sé que es ridículo e inútil negarme a este sentimiento. Así como usted no quería que yo estuviera solo, tampoco yo quiero que usted se sienta sola en el lugar donde es imposible amar como en la tierra. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;------&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;José, Nilda y sus cuatro primeros hijos: Luis, Margoth, Marcela y Javier.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-6931974342958876262?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/6931974342958876262/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=6931974342958876262&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6931974342958876262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/6931974342958876262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/04/negar-la-tristeza.html' title='Negar a la tristeza'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S8D0ZjNLTGI/AAAAAAAAAVA/CNX3tPY7FPc/s72-c/LEG-ENFOQUE%5B1%5D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-1044488152265281233</id><published>2010-04-07T08:37:00.000-07:00</published><updated>2010-04-07T08:45:36.399-07:00</updated><title type='text'>La corrección idiomática</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S7yoChnrPKI/AAAAAAAAAUY/i7HkwCQnx-U/s1600/LEG-2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5457421609804184738" style="WIDTH: 182px; CURSOR: hand; HEIGHT: 235px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S7yoChnrPKI/AAAAAAAAAUY/i7HkwCQnx-U/s320/LEG-2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Escribir bien no solo es un asunto de lingüistas. La buena escritura incluye a los ciudadanos promedio, pues una buena comunicación garantiza la existencia de las relaciones sociales.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Es conveniente recordar que no se aprende a redactar bien de la noche a la mañana; también que es fundamental aprender casi al mismo tiempo a pensar, leer y conocer gramática. La corrección idiomática no es un mito. No es cierto tampoco que sea un “don” o un “talento genético”. Es algo que se aprende a fuerza de equivocaciones y “caídas”.&lt;br /&gt;Se atribuye a los sumerios la invención de la escritura y a los fenicios su perfección. Estos hechos son considerados como la primera revolución intelectual de la humanidad. Una tablilla de arcilla con escritura cuneiforme tiene, en este sentido, más valor que muchos de los inventos científicos desarrollados después por el hombre. Sin la escritura, la vida sería un almacén vacío, una noche inmensa y tenebrosa donde no cabrían los recuerdos. Así, al menos, lo creyeron las civilizaciones más antiguas.&lt;br /&gt;Las ciudadanos consiguen hacerse entender y respetar mejor por sus semejantes sólo si son dueños de un recurso poderoso: la persuasión. Y la persuasión sólo se logra sí el lenguaje está muy bien utilizado o cuando menos sí está en un nivel decente. De ahí el imperativo de que un periodista escriba bien, un funcionario de gobierno sea claro en sus mandatos o que un publicista sea convincente en el mensaje que dirige a los consumidores.&lt;br /&gt;Hablar no es, desde luego, lo mismo que escribir. A quien habla se le puede perdonar que diga &lt;em&gt;haiga&lt;/em&gt;, incluso que sea anárquico e incoherente en su discurso y hasta que haga trizas la concordancia. El habla tiene la virtud de complementarse con los gestos y los movimientos corporales. En su esfera de realizaciones, la persuasión ocurre de todas maneras. Gracias a esta comunicación no verbal, ciegos y sordos pueden comunicarse sin ningún problema.&lt;br /&gt;Lo que sí no se puede perdonar ni tolerar, pues denigra los principios mismos de la comunicación escrita, es que alguien escriba &lt;em&gt;benir&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;lla yegué&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;vueno&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;enantes,&lt;/em&gt; &lt;em&gt;corrucción&lt;/em&gt;, redacte un texto farragoso, incoherente, sin comas ni puntos, o emplee expresiones rimbombantes como si fuera un notario del siglo XVI. Si alguien escribe mal es porque su pensamiento está mal. Si el pensamiento está organizado, la escritura lo estará también. Qué importante es aprender primero a pensar.&lt;br /&gt;Lo que se debe aprender al mismo tiempo es gramática, pero no en el sentido tradicional y aburrido de siempre. En la escuela, en el colegio y en la universidad nos enseñan un conjunto de reglas muertas, de normas frías e inanimadas que nadie quiere memorizar ni aplicar. Así no se aprende a escribir, más bien se genera un odio visceral contra la gramática. Se aprende a escribir escribiendo y, sobre todo, leyendo. Si estos hechos ocurren por separado, seguro que cualquier forma de aprendizaje nos llevará al más absoluto de los fracasos. Uno se acerca a las reglas gramaticales para despejar las dudas, no para memorizarlas ni temerles.&lt;br /&gt;Después que uno aprende a organizar su pensamiento en frases lógicas, a relacionar las palabras, a tildarlas, a colocar puntos y comas y a ligar las oraciones, está preparado para culminar el proceso de redacción. El problema reside en que nos exigen redactar sin que antes hayamos aprendido a pensar y a leer y, por añadidura, a acercarnos a las reglas gramaticales como nos acercamos a una enciclopedia o a un diccionario: con simple curiosidad y como jugando. La corrección idiomática y el estilo son producto de ejercicio y constancia. No es cierto que sean dones ni talentos genéticos. Se aprende, en realidad, a fuerza de tropiezos.&lt;br /&gt;Es imposible prescindir de las normas gramaticales y perder de vista que el objetivo de la comunicación escrita es la persuasión. Sin ellas, todo seria un caos y nos iría peor de lo que nos va ahora. Es asimismo necesario dar vida a las leyes de la lengua, desacralizarlas y redimensionarlas en su uso doméstico. Y, sobre todo, hay que tener en cuenta que una palabra bien tildada, una coma bien puesta y una frase bien construida aseguran la unidad de la lengua y garantizan la existencia de la vida social.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-1044488152265281233?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/1044488152265281233/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=1044488152265281233&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1044488152265281233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1044488152265281233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/04/escribir-bien-no-solo-es-un-asunto-de.html' title='La corrección idiomática'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S7yoChnrPKI/AAAAAAAAAUY/i7HkwCQnx-U/s72-c/LEG-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-1890320678823161504</id><published>2010-03-19T16:49:00.000-07:00</published><updated>2010-03-19T16:52:27.936-07:00</updated><title type='text'>La nueva escritura</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S6QNverhNrI/AAAAAAAAAUQ/4j01r8gtaOg/s1600-h/LEG+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5450496558365750962" style="WIDTH: 248px; CURSOR: hand; HEIGHT: 176px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S6QNverhNrI/AAAAAAAAAUQ/4j01r8gtaOg/s320/LEG+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Las nuevas formas de la lengua escrita ponen en peligro la unidad y vida del español? Todo parece indicar que más bien redescubren su carácter perdurable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Hasta antes de la aparición de Internet se creyó que el mundo iba a estar dominado por el habla y que los ciudadanos de los nuevos tiempos estarían marcados por una cultura ágrafa. Estas creencias fueron impulsadas en realidad por la llegada de la telefonía móvil, la cual hizo creer a muchos que la escritura había llegado al fin de sus tiempos.&lt;br /&gt;Pero la escritura no solo no murió, sino que ahora los ciudadanos escriben más que antes. Es más, han invertido el modelo de comunicación. Si antes se hablaba como escribía, ahora se escribe como se habla. Para llegar a este estado, el de la &lt;em&gt;electronalidad&lt;/em&gt; (oralidad más escritura en el soporte informático), la humanidad tuvo que pasar por un larguísimo periodo de tiempo. Al principio, lo único que existía era la &lt;em&gt;oralidad&lt;/em&gt;, hasta que se inventa el alfabeto y con esto la &lt;em&gt;escribalidad&lt;/em&gt;, el primer momento en que las comunicaciones humanas evolucionan de manera exponencial.&lt;br /&gt;La existencia de la &lt;em&gt;electronalidad&lt;/em&gt; ha traído, entre otras consecuencias, un cambio profundo en las formas de comunicación escrita, tanto que se habla de un sistema nuevo, sin embargo esto de «nuevo» hay que tomarlo con pinzas. Lo cierto es que se trata de un proceso que implica una modificación de los hábitos de comunicación y la calidad de la lengua que se utiliza. Los actores de estos cambios son fundamentalmente los llamados «nativos» de Internet; es decir, los jóvenes, quienes a través de las redes sociales impulsan no solo una nueva manera de expresarse, sino también de pensar.&lt;br /&gt;Los nuevos hábitos de comunicación comprenden, además de los signos lingüísticos, la utilización de íconos, medios audiovisuales y una serie de peculiaridades textuales que han logrado de alguna manera redefinir la lengua, aunque no cambiarla. Según los profesores españoles Ramón Sarmiento y Fernando Vilches, los cambios se manifiestan en tres campos. El de la &lt;em&gt;ortografía&lt;/em&gt;, caracterizado por una pésima utilización de los signos de puntuación y tildación (aquí habría que distinguir si se trata de errores de competencia o de actuación). El de la &lt;em&gt;neología &lt;/em&gt;y la &lt;em&gt;neografía&lt;/em&gt;; el primero comprende la irrupción de una serie de vocablos procedentes del inglés, la lengua madre de la Red (por ejemplo; &lt;em&gt;chat&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;mix&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;chip&lt;/em&gt;, etc.); y el segundo, de la creación de una nueva ortografía para el español ya existente con una tendencia acusada hacia la representación fonética: &lt;em&gt;slds&lt;/em&gt; (saludos), &lt;em&gt;bs&lt;/em&gt; (besos), &lt;em&gt;ad+&lt;/em&gt; (además), etc. El tercer campo, el de los &lt;em&gt;emoticonos&lt;/em&gt; —serie de combinaciones de signos procedentes del teclado de la PC con los que se expresan estados de ánimo— supone un enriquecimiento del medio comunicativo al convertirlo en un espacio híbrido que combina el signo lingüístico con la imagen textual y visual.&lt;br /&gt;Los fanáticos optimistas creen que estamos ante una forma de escritura más simple, funcional y económica que bien podría sustituir o simplificar a la comunicación escrita tradicional. No nos engañemos, sin embargo. Los neologismos, la neografía y los emoticonos son útiles en la medida que refrescan y redimensionan la expresividad, pero de allí a considerar que pueden constituir una forma completa y acabada de escritura hay mucho de exageración.&lt;br /&gt;Los fanáticos pesimistas, por su lado, sostienen que esta nueva forma de comunicación pone en peligro la integridad de la lengua española y que la escritura podría desaparecer. Los profesores españoles citados arriba afirman todo lo contrario. Ellos creen que los códigos de base de la lengua son duraderos y van a perdurar en el tiempo. Piensan, asimismo, que la reducción de las palabras a «esqueletos consonánticos» («ad+»= además) se apoyan sobre fragmentos o partes lingüísticas y, por lo tanto, la lengua sigue siendo un sistema universal válido de referencia.&lt;br /&gt;En resumen, por más que se trasgredan las normas, la lengua española escrita tiene hasta ahora garantizada su supervivencia. Ktprce? (¿Qué te parece?) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-1890320678823161504?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/1890320678823161504/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=1890320678823161504&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1890320678823161504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/1890320678823161504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/03/la-nueva-escritura.html' title='La nueva escritura'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S6QNverhNrI/AAAAAAAAAUQ/4j01r8gtaOg/s72-c/LEG+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4277624027326344091</id><published>2010-03-15T12:40:00.000-07:00</published><updated>2010-03-15T12:46:01.299-07:00</updated><title type='text'>El futuro del español</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S56OAHTcCkI/AAAAAAAAAUI/CoZewfpdfeM/s1600-h/ESPAÃ‘OL+1[1]...jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5448948731776600642" style="WIDTH: 305px; CURSOR: hand; HEIGHT: 183px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S56OAHTcCkI/AAAAAAAAAUI/CoZewfpdfeM/s320/ESPA%C3%91OL%2B1%5B1%5D...jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El porvenir del español depende, en buena cuenta, del manejo que los medios de comunicación hagan de este. Como modelos o como fuentes de corrección, ellos inciden directamente en su unidad y variedad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El futuro del español depende de diversos factores: de la realidad social, donde no andamos mal, puesto que pertenecemos a un universo de 450 millones de hablantes nativos y somos uno de las tres primeras potencias lingüísticas en crecimiento; de la realidad económica, que sí es preocupante, en tanto el español no es un lenguaje que se hable entre los países más ricos del planeta y, por lo tanto, no tiene un respaldo geopolítico como es el caso del inglés o el chino mandarín; y de la realidad de los medios de comunicación, quizás el factor más influyente en la supervivencia de la lengua de Cervantes. De allí la importancia que ha recibido este tema en el Congreso Virtual de la Lengua Española&lt;br /&gt;¿Por qué los medios de comunicación han adquirido tanta importancia para la existencia del español? Según el escritor Jorge Volpi, se debe a que de estos depende en buena medida la unidad y la variedad de nuestro idioma. La unidad, porque bien escritos (o en el caso de los medios audiovisuales, bien realizados) constituyen modelos de corrección, educan y divulgan cultura y, por lo mismo, ayudan a mantener la cohesión de la lengua. La variedad, porque su cercanía con miles o millones de lectores los obliga a dar cuenta de un lenguaje cotidiano, fresco y lleno de matices culturales. En la unidad y la variedad es, en todo caso, donde hay que poner la atención para saber de cerca qué está sucediendo con el español.&lt;br /&gt;Pero esa unidad y variedad de la que tanto dependemos está sujeta a fenómenos socio-lingüísticos presentes en los mensajes que propagan los medios: la rigidez, el relajo y la estandarización. La primera, se refiere al uso solemne, artificial y encorsetado que proviene del lenguaje burocrático enraizado en el imaginario colectivo y que, a veces, se filtra en la prensa escrita y audiovisual. Es el caso de expresiones como “afirmó el burgomaestre acompañado de su plana edil”, “el informe expedido por el director del nosocomio, el doctor XX y dado a conocer en su despacho”. El novelista Alonso Cueto llama a esto “almidón de los documentos oficiales”.&lt;br /&gt;El segundo fenómeno, el relajo, tiene que ver con la expansión de un proceso cultural que consiste, afirma Cueto —quien se basa, a su vez, en los resultados presentados por Silvia Miró Quesada, Juan Zapata y Juan Biondi en su libro &lt;em&gt;Derribando muros&lt;/em&gt;—, en que “cada vez más gente escribe como habla, mientras que antes se hablaba imitando el lenguaje escrito”. Se trata de un asunto en el que tienen que ver directamente los más jóvenes y que, por ahora, se manifiesta abiertamente en los medios electrónicos y las redes sociales. Cueto se fascina no solo de que las comunicaciones entre los jóvenes sean más simples, sino también más frescas. («En el Facebook alguien propone a alguien ir al cine. La respuesta que leo: “Ta q’ no puedo, weon, tengo q’ quedarme en mi jato para ayudar a mi vieja con unas waas”»). Este relajamiento de la lengua empezó, al menos en el Perú, en los años 50, cuando el habla ―y en especial la jerga― hizo su ingreso triunfal en el diario &lt;em&gt;Última Hora&lt;/em&gt; y luego se extendió a los canales audiovisuales.&lt;br /&gt;La estandarización está presente, sobre todo, en las notas informativas de las agencias internacionales de noticias, en los noticieros de las cadenas norteamericanas, chinas y europeas que emiten en español y en los doblajes y subtítulos de la mayor parte de los filmes que vemos en los cines. Esta reducción a lo neutro del idioma oficial de 21 países le resta riqueza, lo ata de manos y lo convierte en una forma mecánica de comunicación. Hay que cuidar la corrección idiomática, es verdad, pero en nombre de esto no hay que llegar al otro extremo: despojarlo de su ser social, de su variedad semántica y de sus matices locales y regionales. La estandarización mata el espíritu del idioma. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El rol de los medios de comunicación, en cuanto al español, particularmente el de los periodísticos, consiste en garantizar su existencia de dos maneras: acoger en su seno, como lo hecho hasta ahora, a la literatura, lo cual beneficia enormemente no solo su unidad sino también su buen uso (¡Qué sería del español sin la labor periodística de Gabriel García Márquez, Tomás Eloy Martínez, Juan Villoro, Oswaldo Soriano, Antonio Muñoz Molina, Rosa Montero, Héctor Abad Faciolince!); y dejar entrar, con cautela, sin dogmas y con buen gusto, el habla popular, el lenguaje de la redes sociales, el verbo fáctico de los nuevos tiempos. Los medios tienen hoy la misión de hacer de equilibristas y dejar que el viento de la renovación llegue rápido, sin dañar la riqueza maravillosa del español&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4277624027326344091?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4277624027326344091/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4277624027326344091&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4277624027326344091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4277624027326344091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/03/el-futuro-del-eepanol.html' title='El futuro del español'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S56OAHTcCkI/AAAAAAAAAUI/CoZewfpdfeM/s72-c/ESPA%C3%91OL%2B1%5B1%5D...jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4276775316204429682</id><published>2010-03-03T08:19:00.000-08:00</published><updated>2010-03-03T19:24:26.175-08:00</updated><title type='text'>El ritmo interno de la poesía</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S46NJgjltTI/AAAAAAAAAUA/WN8FCJi2vwo/s1600-h/portada+de+danza+finita.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5444444194035053874" style="WIDTH: 189px; CURSOR: hand; HEIGHT: 272px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S46NJgjltTI/AAAAAAAAAUA/WN8FCJi2vwo/s320/portada+de+danza+finita.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El último libro de Stanley Vega explora los límites internos de la poesía y propone una mirada condensada acerca de los múltiples significados del quehacer poético.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La poesía cada vez más acentúa su condición de arte o asunto de minorías. Y hago esta afirmación no para reconocer su supuesto carácter elitista o discriminador, sino para constatar una realidad que nadie puede negar.&lt;br /&gt;Los lectores de poesía, además de ser pocos, arrastran ciertos vicios o modelos del pasado: desarrollan pensamiento abstracto, construyen imágenes con palabras, entienden significados invisibles y se conectan con el lenguaje de las sugerencias más que el de las demostraciones. Es decir, un lector de poesía es algo así como un espíritu anti-posmodernidad.&lt;br /&gt;Y cada vez hay menos seguidores de la poesía por varias razones. Una de la más importantes es que el lector se ha empobrecido hasta casi quedarse famélico de alma, espíritu y cultura. Esto supone que ahora tenemos lectores de menos calidad, más superficiales y frívolos. Los de hoy leen con gran comodidad imágenes audiovisuales —lo cual no está mal—. Lo grave es que solo leen este tipo de códigos y son incapaces de producir pensamiento abstracto a partir de la lectura de textos escritos.&lt;br /&gt;Pero el lector contemporáneo es banal no solo por haber reducido la calidad de sus lecturas y la riqueza de su proceso intelectual, sino también porque moralmente le ha perdido la pista al «sentimiento poético de la vida». ¿Y qué es el «sentimiento poético de la vida»? Pues la capacidad de conmoverse ante un ataque repentino de belleza, ya sea en la calle, inmerso en la lectura de una obra de arte (libro, pieza musical, pintura, etc.) o involucrado en un hecho de la vida cotidiana en el que de pronto se vive una intensidad emocional inesperada.&lt;br /&gt;La realidad juega a favor y en contra de la poesía. Y no está mal que esto sea así en tanto ayude a su supervivencia. A su favor está el hecho de que para acceder a la poesía hay que saber leer, hay que saber aproximarse a su esencia. En contra, que la gran mayoría de lectores le dé la espalda o la mire con total indiferencia. Pero esto, como dijimos, quizás no importa tanto en la medida que es un arte de culto y a sus seguidores no les importa en lo más mínimo que sea así.&lt;br /&gt;Escribir versos es mirar el mundo con refinamiento y profundidad. Esto lo sabe muy bien Stanley Vega, autor de &lt;em&gt;Danza finita&lt;/em&gt; (Hipocampo editores, Lima, 2009), un poemario en el que conjuga muy bien la expresión condensada con la búsqueda del lector ideal. Aunque sus poemas no han sido pensados como &lt;em&gt;haikus&lt;/em&gt;, usan hasta cierto punto la austeridad de los recursos expresivos y plantean la participación del lector en la construcción de versos que en lugar de emociones completas sugieren retazos de imágenes poéticas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Danza finita&lt;/em&gt; se lee como un diario de quejas y contentamientos. También como un arte poética donde el autor interroga al yo poético y al yo social en qué consiste el destino humano. Asimismo, puede leerse como una suma de hallazgos eróticos, aunque yo diría más bien como un conjunto de ráfagas conceptuales relacionadas con el amor físico: «Es el amor un puerco/ que gozoso se revuelca/ en el charco/ de nuestros corazones», dice Vega. En el poema 16 afirma: «Y si no fuera/ por el aburrimiento/ jamás hubiéramos descubierto/ un décimo planeta/donde ahora/ tan sólo existimos tú y yo/ haciendo el amor».&lt;br /&gt;Los mejores poemas de &lt;em&gt;Danza finita&lt;/em&gt; son los que abren y cierran el círculo y dicen más de lo que las palabras contienen en sí mismas. Un poema representativo es el número 13: «Mis sueños./ Moribundos elefantes/ que hacia un lugar/ inhóspito y desolado/ van a morir». En realidad todo el libro está escrito utilizando imágenes que evocan, por un lado, la condición del artista desolado y, por otro, la tarea inútil de alcanzar lo inefable.&lt;br /&gt;La "danza" alude sin duda al ritmo interno de la poesía, a la música que se siente pero que no se puede oír. Y "finito", creo que en este caso se refiere no a lo que tiene término o final sino a lo inmutable y repetitivo. La vida, y por lo mismo la poesía, es para Stanley Vega un quehacer que se repite hasta lo inútil o hasta la nada: «Hoy he vuelto a viajar/ hacia un lugar/ donde nadie me espera./ Y es que a decir verdad nadie existe».&lt;br /&gt;Tal vez lo más destacado del libro escrito por Stanley Vega sea la sobriedad de los recursos expresivos utilizados. Pero a mí me agrada, sobre todo, su intención de capturar con sutileza lo efímero de un mundo que cada vez relega a la poesía a un segundo plano, olvidando que, detrás del horror, ella siempre rescata el poder de aquello que los pragmáticos globalizados consideran bello pero inútil&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4276775316204429682?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4276775316204429682/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4276775316204429682&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4276775316204429682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4276775316204429682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/03/el-ritmo-intrerno-de-la-poesia.html' title='El ritmo interno de la poesía'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S46NJgjltTI/AAAAAAAAAUA/WN8FCJi2vwo/s72-c/portada+de+danza+finita.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-5829333928279256221</id><published>2010-02-27T11:12:00.000-08:00</published><updated>2010-02-27T11:18:59.311-08:00</updated><title type='text'>Los sabores de la infancia</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S4lwGJU8reI/AAAAAAAAAT4/xhT9EpJn5Zk/s1600-h/ensalada-de-grutas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443004875539262946" style="WIDTH: 219px; CURSOR: hand; HEIGHT: 301px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S4lwGJU8reI/AAAAAAAAAT4/xhT9EpJn5Zk/s320/ensalada-de-grutas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;La nostalgia del estómago es, probablemente, la mayor de todas. Una evocación de dos rarezas culinarias nos remiten a la infancia, el lugar donde comer es más que un placer.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Como la de todos, la historia de mi infancia es una historia gastronómica. A los recuerdos familiares, de la escuela, amorosos y deportivos se suman los que me dejó el gusto y sabor de una cocina popular donde el plato principal era el pavo con chifles y tamalitos verdes.&lt;br /&gt;Es verdad que no solo de pan vive el hombre. En mi caso, de pan vivía, al menos durante la mañana. Los desayunos con tostadas, tapas, roscas y cachitos salidos de un horno de barro dotado no sé de qué poderes mágicos ocupan un lugar central en mi nostalgia. A esto habría que agregar el sabor de la leche recién traída del establo y el aroma irresistible del café, no el de tarro sino el que mi madre obtenía de una vieja cafetera de aluminio.&lt;br /&gt;Ribeyro dice que si los recuerdos fueran sensaciones físicas la vida sería martirizante o aburrida. Yo creo que por la calidad de panes que comía en el desayuno, mi vida de niño no fue ni fea ni monótona. Hasta ahora no me canso de ellos, aún cuando los panes que como hoy no tienen ni manteca ni son todo lo crocantes que quisiera. En realidad, mis desayunos de adulto repiten, al menos a nivel mental, los rituales de ayer. Los panes de hoy no son los del pasado, pero son.&lt;br /&gt;Por el ecran de mi infancia desfilan sancochados, cebiches, secos de chabelo, hígados encebollados, tripas rellenas de morcilla, cabritos de leche, patos guisados, plátanos al horno, malas rabias, chanchos al horno, cecinas y otros platos que no cito pero guardo en la memoria. De postres no sé mucho, pero puedo evocar las cocadas, las natillas, la leche asada, la crema volteada, el arroz con leche y otras adicciones semejantes. No hay seguramente novedad en mis preferencias, pero sí mucho afecto en lo que evoco.&lt;br /&gt;De ese almacén temprano, rico y apurado saco ahora dos riquezas culinarias difíciles de olvidar por la calidad de su sabor y por los momentos de mi vida a los que están vinculados: las raspadillas con ensalada de frutas y las empanadas de arroz. Se trata de productos raros, de inventos culinarios salidos de la imaginación febril de alguien no solo con un paladar exigente, sino capaz de crear maravillas culinarias en medio de serias limitaciones materiales.&lt;br /&gt;Las raspadillas con ensalada de frutas están asociadas a la época en que me creía dotado para el fútbol. Mal que bien podía driblear a uno que otro contrincante, pateaba el balón con fuerza y de vez en cuando anotaba goles en el arco contrario. Era un futbolista mediocre, aunque un eximio degustador de raspadillas. Al final de cada partido, todos los que habíamos jugado corríamos al lugar donde expendían las célebres delicias. El inventor de estas, Wylo, era un gigantón con el cuerpo lleno de pelos que, cansado de distribuir cerveza a los borrachos, había optado digamos por algo más sano y digno: refrescarles con imaginación la vida a los deportistas. ¡Vaya si refrescaba la mía!&lt;br /&gt;Las raspadillas llevaban los jarabes más variados: guanábana, fresa, tamarindo, coco, mango, chirimoya y maracuyá. Estos, asociados a un hielo “raspado” con maestría y unas ensaladas de frutas preparadas con pericia, constituían una rareza muy agradable para el alicaído gusto de los futbolistas. Y no solo para ellos. El pueblo entero buscaba el invento de Wylo, quien al parecer amasó una pequeña fortuna que la imaginación popular convirtió en millones de soles. La gente venía de todas partes en busca del elíxir, tanto era la afluencia que el local de las raspadillas amplió su atención hasta la madrugada. No he vuelto a probar nunca más esa mezcla afortunada de hielo con jarabes y frutas, tampoco sé de la suerte que habrá corrido Wylo y su fortuna. Lo único que sé es que las raspadillas están alojadas ―con sus sabores y olores― en mi imaginación de sibarita venido a menos.&lt;br /&gt;Las empanadas de arroz tienen que ver más bien con el año en que concluía la secundaria y era un diestro conductor de bicicletas. Mis dos hermanos menores montaban conmigo en un &lt;em&gt;Monark&lt;/em&gt; roja, grande y poderosa, capaz de soportar tres cuerpos ávidos de velocidad y aventura. Era divertido ir al colegio pedaleando y sorteando obstáculos por calles asfaltadas y sin asfaltar, pero más hermoso era llegar rápido, esperar la hora del recreo y disponerse a comer las empanadas de un señor al que todos llamaban “Pantera”. “Pantera, una empanada” era la frase mágica que nos abría las puertas del cielo estomacal. Eran, como dije, rellenas de un guiso de arroz cuyo secreto en la preparación nadie supo nunca. “Pantera” se encargó de alimentar el mito de que las hacía su bisabuela, una mujer de casi cien años. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Mis dos hermanos menores, enganchados también con el gusto por las empanadas, me buscaban en el recreo para que se las comprara ―yo era el hermano mayor y guardaba las propinas―. No eran ni caras ni baratas, pero había que tener el dinero suficiente para comerse por lo menos una todos los días. Los estudiantes rodeaban a “Pantera” a la hora en que llegaba al colegio, algunos le birlaban las empanadas, otros se las arrancaban de las manos y otros más, como mis hermanos, se las compraban directamente metiéndose por entre las piernas de los grandotes. Hace poco me contaron que “Pantera” se ha jubilado y que ya nadie hace las celebérrimas empanadas de arroz que tanto bien le hicieron a mi estómago y a mi imaginación&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-5829333928279256221?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/5829333928279256221/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=5829333928279256221&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5829333928279256221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/5829333928279256221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/02/los-sabores-de-la-infancia.html' title='Los sabores de la infancia'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S4lwGJU8reI/AAAAAAAAAT4/xhT9EpJn5Zk/s72-c/ensalada-de-grutas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-926782235436281569</id><published>2010-02-04T07:48:00.000-08:00</published><updated>2010-02-04T08:36:35.148-08:00</updated><title type='text'>Claves para escribir mejor</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2rxFtOIv7I/AAAAAAAAATw/D2Jl561D6bA/s1600-h/escribir-t14737.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434420980716453810" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 222px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2rxFtOIv7I/AAAAAAAAATw/D2Jl561D6bA/s320/escribir-t14737.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A partir del jueves 18 de febrero, dictaré un &lt;span style="font-size:180%;"&gt;taller&lt;/span&gt; que tiene como objetivos corregir los errores más frecuentes en la &lt;span style="font-size:180%;"&gt;redacción de documentos&lt;/span&gt;, revisar los aspectos más importantes de la tildación, usar adecuadamente los signos de puntuación y aplicar estrategias para la planificación y elaboración de textos de mayor extensión y complejidad.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Público&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt; Estudiantes, profesionales y público en general&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Inversión&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt; 60 soles &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Duración:&lt;/span&gt; 20 horas&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Programación&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Desde el jueves 18 de febrero hasta el sábado 6 de marzo (20 horas)&lt;br /&gt;(jueves de 5:00 pm a 9:00 pm; y sábado de 9:00 am a 1:00 pm)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Lugar:&lt;/span&gt; Mediateca de la Alianza Francesa&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Matrículas&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt; Alianza Francesa de Trujillo &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-926782235436281569?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/926782235436281569/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=926782235436281569&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/926782235436281569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/926782235436281569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/02/claves-para-escribir-mejor.html' title='Claves para escribir mejor'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2rxFtOIv7I/AAAAAAAAATw/D2Jl561D6bA/s72-c/escribir-t14737.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-3308437300975334096</id><published>2010-02-01T06:58:00.000-08:00</published><updated>2010-02-01T07:45:41.369-08:00</updated><title type='text'>La vecindad distante</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2b21rOQdII/AAAAAAAAATg/xtP6AeUtOIQ/s1600-h/NÃMEROS+PRIMOS.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433301402465105026" style="WIDTH: 168px; CURSOR: hand; HEIGHT: 275px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2b21rOQdII/AAAAAAAAATg/xtP6AeUtOIQ/s320/N%C3%9AMEROS+PRIMOS.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Una bella metáfora sobre los números primos es el punto de partida de una historia de amor imposible donde la verdadera protagonista es la soledad, para muchos el tejido natural del que estamos hechos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Un físico teórico de 26 años, el italiano Paolo Giordano, ha publicado un libro que, por su notable calidad, parece escrito por un narrador experto; sin embargo, se trata del debut literario de este escritor. La novela, el género que mejor ha sabido adaptarse a los cambios culturales de los últimos cien años, recibe así un aporte que nos hace recodar el ingreso estrepitoso de Ernesto Sabato, también un físico de formación, al mundo de la narrativa.&lt;br /&gt;Como en algunas de las historias de Paul Auster, Harumi Murakami, Enrique Vila-Matas y Roberto Bolaño, Giordano comparte su interés en la soledad como una de las constantes que definen la vida del hombre contemporáneo. Claro que en cuanto a lo formal, su novela, &lt;em&gt;La soledad de los números primos&lt;/em&gt; (Salamandra, Barcelona, 2009), está muy lejos de considerarse como “transfronteriza”, esa epescie que ha roto la rigidez de los géneros y los lectores ya no saben si considerarla un ensayo, una crónica, un epistolario, un diario o todo esto a la vez.&lt;br /&gt;La novela de este flamante narrador no es lineal, pero tampoco se afana en requiebres técnicos o rupturas espacio-temporales. Está escrita con mano firme, madurez estilística, ritmo persistente y, sobre todo, se encuentra sintonizada con la sensibilidad de nuestra época. La fina construcción psicológica de los personajes y el planteamiento de que la vida está compuesta por una suma de fragmentos, cada cual más bello y horrendo que el otro, atrapan rápidamente al lector.&lt;br /&gt;Nada más acertado para simbolizar la historia de amor de Alice y Mattia, los protagonistas de la novela, que la metáfora de los números primos. Estos son solo divisibles por 1 y por sí mismos y ocupan un lugar en la cadena de números naturales. Están intercalados entre otros dos números, aunque en su caso están más separados entre sí. Casi en la mitad del libro, en el capítulo 21, el narrador ensaya una bella explicación sobre la anaturaleza de estos números: «En el primer curso de la universidad [Mattia] había estudiado ciertos números primos más especiales que el resto, y a los que los matemáticos llaman primos gemelos: son parejas de primos sucesivos, ya que entre ellos siempre hay un número par que les impide ir realmente unidos, como el 11 y el 13, el 17 y el 19, el 41 y el 43. Lo que encontramos son números primos aislados, como perdidos en ese espacio silencioso y rítmico hecho de cifras, y uno tiene la angustiosa sensación de que las parejas halladas anteriormente no son sino hechos fortuitos, y que el verdadero destino de los números primos es quedarse solos».&lt;br /&gt;Mattia cree que él y Alice son exactamente dos números primos solos y aislados. Están juntos, pero al mismo tiempo se sienten muy distantes. Entre ellos se inserta siempre un número par, en este caso los traumas de su infancia. Alice padece cojera, es incapaz de concebir y vuelca toda su rebeldía en un odio profundo hacia a su padre ―a quien culpa de haberle quitado espontaneidad a su vida― y en una sistemática autodestrucción de su cuerpo ―no come casi nunca. Mattia es un joven acosado por un trauma del pasado ―abandonó a su hermana menor, una incapaz mental, en un parque cercano a un río pese a que sus padres le advirtieron que no la dejara sola; la niña desaparece y su cuerpo nunca es encontrado. Es un estudiante genial, aunque poco comunicativo. Él, igual que Alice, se autodestruye físicamente, incluso más que ella: cada vez que sufre ansiedad, las palmas de sus manos se secan y siente la necesidad imperiosa de provocarles una herida con un objeto punzocortante o, a falta de este, quemárselas con otro que esté ardiente. Es como si en ambos la impotencia de superar su soledad los empujara a infringirse daño para resarcir así sus sentimientos de culpa.&lt;br /&gt;Los números pares que se interponen en sus vidas son a veces personas de carne y hueso que los aman y admiran por su inteligencia y su manera de ser. Alice se casa con Fabio, pero ella no lo ama. Mattia se acuesta con Nadia, pero este no siente nada por ella. Al mismo tiempo, los números primos gemelos no pueden estar juntos, algo les impide fundirse. Se trata de una fuerza poderosa e inexorable, un muro síquico que no los deja cruzar la frontera. Es entonces que la metáfora se convierte en una profecía. Alice y Mattia son en verdad eso: dos números primos destinados a permanecer solos pese a estar tan próximos el uno del otro en la cadena infinita que los une. Tal vez por esta razón en la parte final de la historia Alice va hasta el río en que desapareció la hermana de Mattia, Michela, y nada libremente. Se siente abandonada y a merced de su dolor. Lo único que sabe es que con un «…poco de de esfuerzo podría levantarse sola». ¿Es esta última frase una apuesta por la salvación personal? ¿O es que el destino irremediable de los seres que se aman es quedarse finalmente sin compañía? Algunos piensan que la soledad está en la médula de lo que somos y hacemos. No importa si amamos o somos felices, ella está allí agazapada, mirando el guiño imposible que se hacen los números primos gemelos en su estrecha vecindad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-3308437300975334096?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/3308437300975334096/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=3308437300975334096&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3308437300975334096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/3308437300975334096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/02/la-vecindad-distante.html' title='La vecindad distante'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2b21rOQdII/AAAAAAAAATg/xtP6AeUtOIQ/s72-c/N%C3%9AMEROS+PRIMOS.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-4081400672858137503</id><published>2010-01-28T14:16:00.000-08:00</published><updated>2010-01-28T14:31:53.747-08:00</updated><title type='text'>Poetas, no poetisas</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2IPq7pWn4I/AAAAAAAAATY/4k3L9AsWRZY/s1600-h/poetas_peruanas_de_antologia_gonzales_vigil.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5431921330802302850" style="WIDTH: 236px; CURSOR: hand; HEIGHT: 283px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2IPq7pWn4I/AAAAAAAAATY/4k3L9AsWRZY/s320/poetas_peruanas_de_antologia_gonzales_vigil.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Un libro escrito por Ricardo González Vigil desautoriza la existencia de una «poesía femenina» y prueba más bien su variedad temática.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La eclosión poética peruana protagonizada por mujeres en los años 80 propició el surgimiento de dos prejuicios muy enraizados: uno, que existe una «poesía femenina» «opuesta» a la que hace los hombres; y dos, que la poesía escrita por ellas tiene como ejes, desde la década mencionada, una fuerte «tendencia al erotismo desenfadado» y la exaltación del cuerpo físico.&lt;br /&gt;Ricardo González Vigil, probablemente el estudioso que más ha contribuido al rescate y sistematización de la literatura peruana de todos los tiempos, acaba de publicar un libro, &lt;em&gt;Poetas peruanas de antología&lt;/em&gt; (Mascaypacha Editores, Lima, 2009), que trae por los suelos esas falsas creencias y propone una nueva lectura de la creación hecha por mujeres dispuesta a «abordar todos los temas, con todas las facultades que caracterizan a la especie humana» y no dedicada exclusivamente a «lo femenino», como se ha venido diciendo hasta hace poco.&lt;br /&gt;González Vigil repara, con gran lucidez y acuciosidad, en que el erotismo no se inició con María Emilia Cornejo y Carmen Ollé, dos de las más grandes poetas de la generación del 70, sino que se retrotrae hasta Amarilis y pasa, en línea continua y evolutiva, por Angela Ramos, Blanca Varela, César Vallejo, César Moro, Jorge Eduardo Eielson, Enrique Verástegui hasta llegar a las poetas que conforman la llamada «generación del 80». La inclusión de estos cuatro poetas (Vallejo, Moro, Eielson y Verástegui) demuestra que la poesía escrita por hombres ha tenido también un rol fundamental en el magisterio de un erotismo sin cortapisas.&lt;br /&gt;Respecto a los temas dominantes en la poesía hecha por mujeres, el crítico sostiene que no debe exagerarse la impronta de las autoras de &lt;em&gt;En mitad del camino recorrido&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Noches de adrenalina&lt;/em&gt;, puesto que el erotismo y la exaltación del cuerpo son solo dos de las múltiples cuestiones de las que se ocupan las poetas post-80. Incluso, según su punto de vista, estas últimas han puesto «menor énfasis en la marca de género». Se trata, en todo caso, de reconocer algo fundamental de la poesía peruana: su rica y variada temática construida a lo largo de cientos de años.&lt;br /&gt;González Vigil ha estructurado &lt;em&gt;Poetas peruanas de antología&lt;/em&gt; de acuerdo a varios criterios. Empieza con la «Poesía popular anónima», donde ubica a la poesía hecha en quechua y en lenguas amazónicas, y sigue con la “convencional división” en «Virreinato» y «República». En la primera, coloca, entre otras, a las célebres Clorinda y Amarilis, esta última autora de la famosa epístola dirigida a uno de los monstruos sagrados de la poesía española del Siglo de Oro: Lope de Vega; y en la segunda, a costumbristas, satíricas, románticas y modernistas. Luego sigue con la «Edad contemporánea», en la que distingue las etapas vanguardista y postvanguardista a las que suma, por razones didácticas, los marcos de las generaciones del 50, 60 y 70. Bajo el rótulo de «Auge actual», González Vigil agrupa a los integrantes más conspicuas de las generaciones del 80, 90 y 2000.&lt;br /&gt;El criterio utilizado por el autor de &lt;em&gt;Poetas peruanas de antología&lt;/em&gt;, en el caso de autoras ya desaparecidas, incluidas las anónimas, es el de la alta calidad de sus textos inéditos; en el caso de las autoras vivas, el criterio ha sido considerar entre las elegidas a poetas vivas que tengan, por lo menos, un poemario publicado. La única excepción a esta regla es el caso de la musicóloga Victoria Santa Cruz, cuya obra poética se ha reunido en discos y programa audiovisuales de gran difusión. &lt;em&gt;Poetas peruanas de antología &lt;/em&gt;demuestra, por un lado, el valor unitario del vocablo «poeta» (frente a los discriminadores «el poeta» y «la poetisa») a la hora de juzgar, por igual, las contribuciones de hombres y mujeres al desarrollo de la poesía peruana; y por otro, que Ricardo González Vigil es, con toda seguridad, uno de los más importantes —sino el más importante— de los observadores críticos del devenir de la literatura del Perú&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-4081400672858137503?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/4081400672858137503/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=4081400672858137503&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4081400672858137503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/4081400672858137503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/01/poetas-no-poetisas.html' title='Poetas, no poetisas'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S2IPq7pWn4I/AAAAAAAAATY/4k3L9AsWRZY/s72-c/poetas_peruanas_de_antologia_gonzales_vigil.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8461346900733494890</id><published>2010-01-25T06:45:00.001-08:00</published><updated>2010-01-28T13:51:48.688-08:00</updated><title type='text'>Todo sobre mi madre</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S12vJVS0EHI/AAAAAAAAATQ/KriADhOtS_Q/s1600-h/leg_modificado[1].JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430689300548423794" style="WIDTH: 179px; CURSOR: hand; HEIGHT: 212px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S12vJVS0EHI/AAAAAAAAATQ/KriADhOtS_Q/s320/leg_modificado%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El vínculo que nos une a la vida pasa por un cordón umbilical y, sobre todo, pasa por una larga cadena de afectos y congojas cuyo centro principal es la madre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Criar a seis hijos nacidos en intervalos de apenas un año es algo anormal para este mundo donde todos van de shopping o asumen el rol de egoístas globalizados. Pero para el mundo de hace cuatro o cinco décadas esto era perfectamente compatible con el ideal de una familia bien constituida. Ahora, tener media docena de hijos es signo de ignorancia y anti modernidad.&lt;br /&gt;En el imaginario familiar, ella protagoniza una escena recurrente los domingos. Estamos en los años 70. Vamos, a regañadientes, camino a la Iglesia de Chulucanas para escuchar la misa de las ocho de la mañana. A su derecha, tomadas de las manos, mis tres hermanas lucen sus vestidos idénticos e impecables; a su izquierda, vestidos también idénticos, los tres varones caminan con retraso mientras usan una piedra como balón y ensucian las ropas que tanto trabajo ha costado lavar. Basta que ella levante apenas la voz para que retomemos el orden. El regreso a casa es semejante a la partida. Ella va al centro y los seis hijos la flanquean como alas que no le permiten levantar vuelo.&lt;br /&gt;Lunes. Primer día de colegio. Ella, Nilda, mi madre, se convierte en el sol alrededor del cual orbitan seis planetas descontrolados. Hay que alistar el desayuno y, sobre todo, hay que vigilar que los uniformes de los seis escolares estén limpios y bien planchados. La hermana menor es el problema. Mi madre tiene que lidiar con sus berrinches y caprichos de novísima colegiala. La niña melindrosa usa, como todos, uniforme escolar único, pero nada le gusta. Odia los zapatos, la falda con tirantes, los moños, la insignia del colegio y la blusa blanca; sin embargo, siempre termina por ponerse lo que tanto rechaza.&lt;br /&gt;Pese a que ella es más bien callada, menuda y de gestos austeros, ejerce un poderoso liderazgo afectivo en la familia. Mi padre es el símbolo de la autoridad, pero ella es la persona a la que obedecemos sin oponer resistencia, la que más tiempo pasa con nosotros, la que amamos sin demostrárselo del todo, la que conoce cada una de nuestras cicatrices, la que sabe de qué males padecemos y de qué pie cojeamos. Es, digamos, líder por sabiduría y por sentimiento. Sabe, por, ejemplo, cómo cortar de raíz las disputas por el número de panes que se comen los varones durante el desayuno o de qué manera evitar que estos “atrasen” a las mujeres en el reparto de regalos en la Nochebuena&lt;br /&gt;Ella, que no tenía ningún talento como empresaria, fue la primera en darnos un empleo remunerado, quizás porque trabajó desde muy joven en una fábrica y no le fue tan bien como hubiera querido. En realidad, instauró un trabajo que realizábamos con gusto. Los domingos por la tarde dividía la enorme casa en que vivíamos en seis partes y encargaba la limpieza de estas a cada uno de los hijos. Ganaba más el que más rápido concluía o el que más relucientes dejaba pisos y paredes. El pago alcanzaba para una entrada al cine o para varias raspadillas de tamarindo con guanábana. Limpiábamos amparados en la música que brotaba del altoparlante de un vejo tocadiscos a pilas, con gusto, afanosos, metidos en un trabajo que no tenía nada de trabajo sino de placer interesado&lt;br /&gt;Los hermanos hemos alimentado una historia culposa con sus enojos y congojas. Que usáramos los calcetines limpios como guantes con los que sosteníamos míticas peleas de box en las que alguno de nosotros fingía ser Cassius Clay y el otro Joe Frazier o que convirtiéramos el patio en una pista enjabonada por donde los más pequeños se desplazaban de pecho en todas direcciones, la hacía montar en cólera. Uno de sus mayores pesares los vivió la tarde en que mi hermano casi se saca uno de los ojos cuando se desplazaba raudo por el piso plagado de jabón, el otro fue cuando pisé una de las amarras de mis zapatillas y sufrí una caída que me dejó inconsciente varios minutos. Pero el pesar de los pesares los vivió con la muerte inesperada del séptimo hermano y de mi padre, un señor a quien amó con devoción y perdonó muchas faltas graves.&lt;br /&gt;En mi recuerdo su sonrisa aparece asociada a nuestros fiestas de cumpleaños, pero la sonrisa que más presente tengo es cuando nos íbamos de viaje a Piura en un Chevrolet celeste. En el asiento de adelante, mi padre lleva sobre sus faldas a dos de sus hijos. En el asiento de atrás, mi madre cuida de los cuatro vástagos restantes. Para no aburrirnos, los cuatro contamos las líneas blancas que dividen en dos a la Panamericana. Mi madre ríe, pero más rememora su juventud gracias a los boleros de Leo Marini y Los Panchos que el chofer del auto ha sintonizado en una radio de Piura. Lo sabemos por la cara de nostalgia que pone. Mi padre no recuerda, siente el viento que viene del pasado, por esta razón canta, bajito; sabe que esos boleros son la piedra de toque de una historia de amor que se parece más a las del cine que a las de la vida real.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nunca he compartido la manera que tiene mi madre de profesar el catolicismo, pero la respeto. Con los años, he comprendido su deseo de que todos sus hijos vivieran cercanos a la religiosidad y fueron seres que cultivaran el bien. Nilda es una mujer que no habla mucho; o mejor dicho, que habla más con sus actos que con el lenguaje verbal. Creo que la mayor parte de su vida se la ha pasado dándole a los demás lo que a ella siempre le ha hecho falta. Quizás debido a esto, a su manera de dar sin ningún interés y con el alma a tajo abierto, ahora tiene enfermo el corazón. Ánimo Señora, solo los seres que aman como usted enferman de esa bombilla que impulsa la luz de la vida y vuelven después sanas al redil para seguir prodigando cariño a los demás.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15114616-8461346900733494890?l=sercorriente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sercorriente.blogspot.com/feeds/8461346900733494890/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15114616&amp;postID=8461346900733494890&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8461346900733494890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15114616/posts/default/8461346900733494890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sercorriente.blogspot.com/2010/01/todo-sobre-mi-madre.html' title='Todo sobre mi madre'/><author><name>Luis Eduardo García</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05749322645007777449</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S12vJVS0EHI/AAAAAAAAATQ/KriADhOtS_Q/s72-c/leg_modificado%5B1%5D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15114616.post-8331081275872860336</id><published>2010-01-12T15:50:00.001-08:00</published><updated>2010-01-12T15:52:57.531-08:00</updated><title type='text'>Los amores de "Georgie"</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S00LUaA_zSI/AAAAAAAAATI/K3RvlR4leN4/s1600-h/BORGES[1].JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5426005571260108066" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 232px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e74f7luCIgU/S00LUaA_zSI/AAAAAAAAATI/K3RvlR4leN4/s320/BORGES%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El escritor de más influencia en el mundo de habla hispana era un tímido enfermizo con las mu
